Secciones

Nacional
Local
Cultural
Economía
Mundo
Farándula
Artículos de Opinión
Portadas Impresas

Vida Social
Obituarios
Caricatura del Día
Todos los Titulares
Avisos Judiciales

 Revistas

Judicial
Artes
Humor Político
Chasqui
Ecuador DEBATE
Ciencia y Tecnología
Autos y Velocidad
Autonomías
La Descentralización
en Ecuador
Cuadernos sobre Descentralización
Quito Capital de
la Cultura
Especial de Aniversario
Todo Manabí
en el mismo sitio

 Pasatiempos

Cocina
Horóscopo
Horóscopo Sexual
Cines y Carteleras
Cine por TvCable
Guía de Televisión
Lotería Nacional
Embrujos y Hechizos

 Cultura

Cultura del Ecuador
Historia del Ecuador
Palabra e Imagen
Pintores del Ecuador
Galería virtual de Arte
Lectura, literatura y educación
Clásicos de la Poesía

 Servicios

Diarios del Mundo
Museos del Mundo
Webs del Ecuador
Universidades
Bibliotecas
Becas Estudiantiles
Idioma Gratis
Entidades
Financieras
Licitaciones
Recupere su
Vehículo
Turismo
Un país para todos
Ayuda a Migrantes
Ayuda con un click
Consultas Médicas
Consultas
Oftalmólogicas
Buscadores
Consulta Padrón Electoral - TSE

MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

Revolución de Carlos Concha en Esmeraldas

César Augusto Alarcón Costta

"Abajo Plaza", "mueran los arrastradores", fueron los gritos que rompieron el silencio de las tres y media de la mañana del 24 de septiembre de 1913, en el cuartel de policía de Esmeraldas. Era el coronel Carlos Concha a la cabeza de treinta vecinos de Tiaone, que asaltaban ese cuartel y se apoderaban de 31 fusiles, para inmediatamente atacar el cuartel del batallón "Manabí", que logró sostenerse gracias al apoyo de la tropa del crucero "Cotopaxi".

El 27 de septiembre en Tachina Carlos Concha Torres, dio inicio las operaciones revolucionarias con un manifiesto, que entre otras cosas decía: "... abro hoy campaña en esta heroica sección de la República, en defensa del honor y la justicia ... Santa misión la que vamos a cumplir con el ánimo exento de odios y venganzas, pero con el firme propósito de establecer el verdadero imperio de las leyes y la práctica de las libertades que ellas garantizan".

El alma nacional herida

El monstruoso crimen de El Ejido, consumado el 28 de enero de 1912, que acabó con la vida general Eloy Alfaro y sus lugartenientes, junto al vil asesinato del general Julio Andrade, cometido a la media noche del 5 de marzo del mismo año, hirieron profundamente el alma nacional. Los sicarios trataban de ahogar en sangre a la Revolución Liberal. La Patria estaba ultrajada y su dignidad pisoteada. El segundo gobierno de Leonidas Plaza Gutiérrez surgió con la marca indeleble de esa mancha que indignaba a la conciencia popular.

Carlos Concha asumió el liderazgo de la lucha por el honor, la dignidad y la justicia. El escritor Nelson Estupiñán en su novela "Cuando los guayacanes florecían", describe a los protagonistas de la epopeya rebelde en estos términos: "Era la gente brava, indomable, con el coronel Carlos Concha a la cabeza peleando sinceramente ­según ellos- por vengar una infamia y por asegurar la libertad en peligro".

Carlos Concha Torres

Nació en San José, río Tiaone (provincia de Esmeraldas) el 11 de agosto de 1864. Hijo de Uladislao Concha Piedrahita y de Delfina Torres de la Carrera. Fue hermano de madre del legendario revolucionario liberal Luis Vargas Torres. Estudió la secundaria y primeros años de Medicina en Estados Unidos, más tarde se graduó de Odontólogo en Europa.

El 23 de abril de 1895, durante el gobierno del doctorLuis Cordero Crespo, a consecuencia del escándalo de la "venta de la Bandera", se levantó en armas y asaltó el cuartel militar de Esmeraldas. En l897 fue diputado por la provincia del Azuay. El 10 de enero de 1906 estuvo entre los líderes del levantamiento contra el gobierno de Lizardo García, que llevó por segunda ocasión al general Eloy Alfaro a la Jefatura Suprema del Estado.

En enero de 1912 junto a Flavio Alfaro participó en los combates de Huigra, Naranjito y Yaguachi, cayó prisionero y fue recluido en el colegio "Rocafuerte", circunstancia que le salvó la vida, al no formar parte del grupo recluido junto al general Eloy Alfaro que fue trasladado a Quito donde murieron arrastrados e incinerados.

Poco después de ser liberado por gestiones de José Luis Tamayo, nuevamente fue apresado en el camino entre Santo Domingo y Esmeraldas, acusado de cometer de actos sabotaje, destrucción de un puente y de la línea telegráfica. Sometido a consejo de Guerra, su defensor, doctor Luis Felipe Borja, logró su libertad bajo la condición de abandonar el país; pero en lugar del exilio vergonzante emprendió el camino de la lucha.

La Revolución

Larga y cruenta fue la acción revolucionaria desarrollada desde 1913 hasta 1916, contra el gobierno de Leonidas Plaza Gutiérrez, quien por su parte, nombró al coronel Manuel Velasco Polanco como Jefe de Operaciones.

Conforme lo recoge el doctor Jorge Pérez Concha, en su obra: "Biografía de un luchador incorruptible", el primer enfrentamiento tuvo lugar en El Guayabo entre el 10 y el 12 de diciembre de 1913; donde el batallón "Constitución" sufrió una tremenda derrota, que el ­canto popular la inmortalizó con los versos:

"Del pobre 'Constitución',
que terminó en 'El Guayabo',
no quedó ni un solo Cabo
p'a que cante esta canción."

El 16 de diciembre las fuerzas rebeldes ocuparon la ciudad de Esmeraldas, lo que debilitó la imagen del gobierno de Plaza, quien además mantenía presos a prestigiosos dirigentes liberales. En Quito se levantaron voces que pedían la renuncia del presidente. Brotes de insurgencia por todas partes desestabilizaban al régimen, que gracias al apoyo del Banco Comercial y Agrícola de don Francisco Urbina Jado, pudo sortear dificultades y mantenerse en el poder.

Luego vino una lucha larga y agotadora, cuyos principales momentos fueron los combates de Camarones: 12 de abril de 1914; La Propicia: 5 de mayo de 1914; Las Palmas: 18 de Agosto de 1914 y 28 de octubre de 1914; y, las Piedras: 15 de diciembre de 1914. El 24 de febrero de 1915, el coronel Carlos Concha cayó prisionero en Tiaone y fue recluido en el Penal García Moreno de Quito. La lucha revolucionaria en Esmeraldas continuó dirigida por su hermano el coronel Enrique Torres. Finalmente, el 7 de noviembre de 1916 las hostilidades terminaron con la firma de un armisticio entre el gobierno de Alfredo Baquerizo y los rebeldes del liberalismo radical. Carlos Concha recuperó su libertad.

A mediados de 1917 se retiró a su hacienda "San José" de su tierra natal, pero su grave afección pulmonar fue ganando terreno y minó su salud; muy enfermo fue llevado a Esmeraldas donde poco después murió el 12 de abril de 1919. Así terminó la vida de un indomable luchador liberal que lideró la revolución por el honor y la justicia.

 
 
 
 Temas
Arquitectura
Caleidoscopio
Ciencia
Cine
Danza
Escaparates
Filosofía
Historia
Música
Museos
Talentos
Teatro
Plástica
Plumas
Variaciones
 
 
 
 

La Hora 2002
- Quito - Ecuador