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Eloy Alfaro llega a Quito
César Augusto Alarcón
Costta
Entre el 5 de junio de 1895,
día en que se proclamó la Revolución Liberal
en Guayaquil, y el 4 de septiembre en que el general Eloy Alfaro
entró a Quito como Jefe Supremo de la República,
transcurrieron 91 días de incertidumbre, convulsión
y sangrientos combates. Mientras la agotada estructura gubernamental
se derrumbaba en medio de inútiles intentos por aferrarse
al poder, la revolución liberal avanzaba con fuerza incontenible,
entre el entusiasmo vibrante que le conducía a la victoria
y el descalabro que hundía en la derrota a los conservadores.
Los regímenes del último
cuarto del siglo XIX no respondieron a las expectativas y aspiraciones
de la Patria. Su gestión gubernamental, en lugar de identificarse
con el creciente afán libertario del alma nacional, estaba
comprometida con las minorías privilegiadas, llamadas
por el pueblo "la argolla". La gota que derramó
el vaso fue el escándalo de "La venta de bandera",
evidencia de la insoportable corrupción manejada por el
gobernador del Guayas, José María Plácido
Caamaño, quien autorizó el uso de la Bandera Ecuatoriana,
para la venta del buque chileno "Esmeralda" al Japón,
el 3 de diciembre de 1894. A los pocos días, la prensa
dio a conocer el negociado, la conciencia nacional se indignó
y el 8 empezaron las protestas en Guayaquil, donde además
fueron cubiertas con mantos negros las estatuas de los próceres.
Las protestas surgieron en
varias ciudades, el 9 de abril de 1895 los liberales triunfaron
en Guaranda; en la noche del 10 estalló una insurrección
en las calles de Quito, el combate que contó con la participación
personal del presidente Luis Cordero y sus hijos, se prolongó
hasta la madrugada, dejando un saldo de más de cuarenta
muertos.
La situación era insostenible.
El presidente Cordero presentó su renuncia el 15 de abril
y asumió el cargo el vicepresidente Vicente Lucio Salazar,
quien padecía de una grave enfermedad, por lo que en varias
ocasiones fue reemplazado por el presidente del Senado Carlos
Matheus Pacheco.
El 5 de Junio
El 3 de junio el pueblo de
Guayaquil se enfrentó a las fuerzas gubernamentales y
quedaron 20 muertos en las calles. El 4 renunciaron el gobernador
Rafael Pólit y el jefe Militar Reinaldo Flores. El 5 de
Junio de 1895 el Liberalismo triunfó en Guayaquil, proclamó
Jefe Supremo al general Eloy Alfaro, designó Jefe Civil
y Militar a Ignacio Robles y el acta redactada por Luis F. Carbo
fue suscrita por 15.784 ciudadanos. Inmediatamente fue informado
el general Alfaro, quien desde Nicaragua anunció su decisión
asumir el liderazgo. A bordo del buque Pentaur llegó a
Guayaquil el 18 de junio y empezó a trabajar en la preparación
de las fuerzas para la victoria de la Revolución Liberal.
La presencia de Alfaro, encarnando
el alma nacional, elevó el entusiasmo del pueblo y destrozó
la moral de los defensores del agotado régimen, quienes
sin embargo, desesperadamente intentaron enfrentar a la revolución.
El 10 de junio salió de Quito con rumbo a Riobamba, la
primera división al mando del general José María
Sarasti. El 11 se hizo cargo del gobierno el Ministro del Interior
Aparicio Ribadeneira. El 19 triunfó el liberalismo en
Loja.
A inicios de agosto el general
Alfaro emprendió la marcha hacia Quito, dividiendo sus
fuerzas en dos columnas, la una, bajo su dirección, por
la ruta de Alausí y Riobamba, y la otra, al mando del
Coronel Cornelio Escipión Vernaza por Babahoyo con rumbo
a Guaranda.
San Miguel
6 de agosto, a partir de las
seis y media de la mañana empezó el combate en
San Miguel de Bolívar. Las fuerzas revolucionarias integraban
los batallones: Babahoyo, encabezado por Manuel J. Castillo;
Vinces, por Emilio Figueroa; Guaranda por José María
Vela; Medardo Suárez por Carlos Holmes. La fuerzas gubernamentales
estuvieron dirigidas por el coronel Julio del Hierro. Al término
del combate los liberales vencedores contaban: 13 muertos, 27
heridos; los del gobierno 30 muertos.
Gatazo
El 14 de agosto en Gatazo,
provincia del Chimborazo, las fuerzas gubernamentales dirigidas
por Sarasti, que además tenía a las divisiones
a cargo del general Vicente Fierro y de Nestonio Viteri, se enfrentaron
a las fuerzas de Alfaro integradas por los batallones: Vencedores
del Tungurahua dirigidas por Ulpiano Paéz; Nueve de Abril
por Delfín Triviño; Daule 1 por Leonidas Plaza;
Daule 2 por Apolinario Campi; Vengadores por Medardo Alfaro;
Batallón N° 2 por Belisario Torres; Libertadores por
León Valles Franco.
El combate se inició
en torno a las dos de tarde y se suspendió al empezar
la noche. Mientras los revolucionarios reestructuraban sus filas
para jornada definitiva, en las gubernamentales la desmoralización
rompió la disciplina y en medio del desconcierto empezaron
las deserciones. Al amanecer el 15, Alfaro ordenó disparar
cañones, pero las fuerzas adversarias estaban en retirada.
En la noche del 17 de agosto,
los derrotados empezaron a llegar a Quito. El día 23 los
liberales vencieron a los conservadores en Girón, provincia
del Azuay. El 25 el Encargado del Poder con su familia abandonó
la Capital. Al día siguiente en el Salón Municipal
una asamblea popular dirigida por Luis Felipe Borja, Vicente
Nieto, Modesto A. Peñaherrera, proclamó la Jefatura
Suprema de Eloy Alfaro y nombró al doctor Belisario Albán
Mestanza, como Jefe Civil y Militar de Pichincha.
Alfaro en Quito
Alfaro emprendió su
marcha final hacia Quito. El 2 salió de Latacunga y al
empezar la tarde del 4 de septiembre de 1895, llegó a
la Plaza de Santo Domingo donde fue recibido por el pueblo, poco
después se dirigió al Palacio de Gobierno para
empezar su labor revolucionaria, que por cierto debió
enfrentar cruentos combates en los siguiente meses. Durante esos
91 días, el alma nacional inflamó la mente y el
corazón del pueblo, que luchó sin miedo a la muerte,
por su libertad y dignidad
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