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MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

Captura de la madre de Tapi por cazadores para un zoológico

Chimborazo al igual que todas las provincia ecuatorianas guarda en su acervo cultural leyendas y tradiciones. Hemos tomado una de ellas, que forma parte de la trilogía sobre los tapires y su vida en el coloso, las leyendas son: Los cazadores capturan a la madre de Tapi para llevarla a un zoológico, Los indios Puruhaes y el incendio de la choza, Tapi y sus amigos con los hieleros del Chimborazo.

Aquella mañana de septiembre, Tapi, el pequeño tapir, despierta con una inquietud que le aprieta el pecho. Mira hacia el volcán Sangay y una leve explosión en su cráter lo despierta del todo. ¿Dónde está Tati, su madre?. Tapi corre entonces hacia la laguna de Atillo, una de la más importantes que hay en el Parque Nacional Sangay, y allí sumerge su pequeña nariz en el agua y mordisquea una pequeña planta de fusha.

- ¿Dónde está mamá?, vuelve a preguntarse, mientras sus ojos acarician la laguna y la apretada vegetación que parece no tener fin.

De pronto, la proximidad del gran tapir lo vuelve a la realidad. Tapi sabe que el gran tapir es el más anciano de la manada y que todos los pequeños dantas buscan su consejo y lo miran con sigilosa veneración. Por eso inclina la cabeza y espera que el anciano tapir le dirija la palabra:

- ¿Qué haces tan solo aquí, pequeño?

- Buen anciano - responde Tapi- busco a mi madre, ¿la has visto?

El gran tapir sabía que una semana atrás un grupo de hombres ingresó furtivamente por las lagunas de Ozogoche y a juzgar por las armas, perros y las redes que transportaban, supuso que tenían planes de caza.

- ¿Cuándo viste a tu madre por última vez?. Anoche dormimos juntos y me advirtió que al amanecer saldría a buscar un poco de mortiño, pero que volvería muy temprano y ya es medio día y no regresa.

Con movimientos muy lentos, el gran tapir se sienta un momento. Su pelaje negro brilla escasamente con la luz solar que lucha por filtrarse a través de la neblina, la cual avanza perezosa por la vegetación. Luego lame las tres pezuñas de su pata trasera derecha y meditando bien las palabras dice:

- Tapi es posible que tu madre esté en problemas.

- ¿Por qué dices eso anciano?. ¿ Sabes algo?.

- Vi -añade el anciano pausadamente- unos hombres rastreando nuestras huellas por el páramo y se que tu madre debió buscar mortiños en Ozogoche, donde reposaba el campamento de los humanos.

- ¿ Crees, qué mi madre fue atrapada ?.

El gran tapir como respuesta emite un silbido muy fuerte y casi de inmediato un halcón desciende del cielo y se posa muy cerca de Tapi .

- Hola amiguito me llamo Mirador, porque desde el cielo observo todo lo que pasa en el páramo.

El pequeño Tapir se le acerca receloso y le pregunta:

-¿ Puedes ayudarnos a encontrar a mi madre?

-Si. Gran Tapir- dice dirigiéndose al anciano

- muchos de tu especie fueron cazados y atrapados por los seres humanos, la madrugada de hoy y Taty estuvo entre ellos. Luego el halcón narra con detalle lo sucedido... Fue muy cruel. Por varias horas los perros persiguieron a los tapires hasta alcanzarlos, luego los acorralaron mordiéndoles las patas, mientras los cazadores les enlazaban el cuello y los tiraban al piso.

- ¿y qué pasó después?, pregunta Tapi llorando horrorizado.

El halcón lo mira con dulzura y baja la mirada al añadir:

-Luego metieron por la fuerza a algunos a unas jaulas reforzadas. Otros fueron conducidos a unos grandes agujeros, excavados en el suelo por los humanos y que fueron recubiertos por ramas. Cuando los tapires pasaban por allí caían dentro. Después los sacaron por la fuerza y los colocaron en otras jaulas...

Tapi llora desconsolado e imagina las angustias de su madre. A su mente llegan, como un rayo, los recuerdos de los abrazos y besos de su madre que le prodigaba antes de dormir, durante las noches frías y lluviosas. La imagen de aquella madre dulce que le enseñó a respetar a los mayores y a no desobedecer a sus padres. Aquella abnegada tapir que le aconsejó trabajar y que luchó valientemente con él cóndor para defenderlo de la muerte. El Gran Tapir, muy conmovido, se aproxima y lame el pelaje pardo salpicado con manchas blancas de Tapi.

- Tranquilo pequeñito que Mirador te ayudará a buscar a tu madre.
- Así es Tapi, emprendamos de inmediato la marcha, dice el halcón y enseguida se remonta a los aires y vuela en círculos, aguardando los pasos de Tapi.

El infante tapir comienzan su caminata, alza su pequeña trompita para buscar en el aire a su guía. En precipitada carrera Veni y Coli, los dos grandes amigos del pequeño tapir, lo alcanzan bajo los árboles y troncos viejos del páramo. Veni abraza a Tapi con fuerza, tras conocer la decisión de buscar a su madre y abandonar el páramo. Con sus grandes ojos llenos de lágrimas y sollozando le recomienda cuidarse de los humanos, mas aún en aquellos lugares extraños, de los que les hablaron los cubillines. Veni, como despedida, besa tiernamente la nariz de Tapi y se pierde veloz por los matorrales, con su corazón desgarrado por la inminente separación de su gran amigo. Coli, sin perder de vista los hechos y muy nervioso replica...

- ¿Dónde irás Tapi?

- Los cubillines nos narraron de sus viajes al Norte y Mirador aseguró que los cazadores humanos se dirigieron también al Norte... Por ello, ¡ viajaré hacia el Norte¡...

-¡Déjame acompañaré Tapi¡... dice muy decidido el pequeño colibrí y agrega, con un hilo de voz: tu sabes que no tengo padres y que tú eres mi mejor amigo. ¡yo te acompañaré¡ ¡Tu suelo será mi suelo y tu cielo, será mi cielo¡...

La noche cae silenciosa y fúnebre sobre los caminantes, mientras el halcón vigila desde las alturas. Entre sendero y sendero, Tapi recuerda las palabras de su madre: los tapires somos animales inofensivos que solo comemos plantas. Por la longitud de nuestra nariz, muchos nos relacionan con los elefantes, pero nuestros parientes más próximos son los rinocerontes y los caballos. Estas y otras palabras resuenan intensamente en la pequeña cabeza de Tapi y desde entonces sabe que conocería a sus parientes y por supuesto, también al hombre. ¿la captura de su madre le daría esa oportunidad?

 
 
 
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