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MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

Sobrevuelo a la Quito Eterna

El mágico rumor de El Panecillo

0swaldo Rivera V.

El Panecillo, es centinela y testigo de grandes hechos históricos. Se levanta al sur de la ciudad de Quito. Monumento natural, hermano del sol y de la luna, patriarca de gesto rebelde y pupila de cóndor antiguo tejedor de nubes y depósito de luceros, A su alrededor las pisadas de los Quitus conservan las auroras de la Patria.

Fue observatorio astronómico de los Caras» el tiempo .«sembró oscuras leyendas e hizo crujir las puertas del Pichincha. Sobre su cabeza el trueno doblegó sus iras» el cóndor levantó sus alas y suavizó el grito de la nieve. Por él fue más solidario el corazón urbano y la libertad del tótem bebió agua del cántaro.

Antiguamente se denominó 'Shungoloma' , es decir, colina del corazón, por sus arrugas de riscos se deslizó la ternura de los yanaconas y el agua alimentó las tierras llenas de maíz. Allí los dioses escucharon la música de los aravicos entonada con motivo de obtener especiales cosechas; por esto los Incas construyeron el templo al sol o 'Yavirag' para agradecer la bondad de las mieses.

Más tarde, los españoles denominaron al monte Panecillo 'pequeño pan' y aceleraron los latidos del corazón. El sol deposita una luz de las vestales y del corazón del monte brota el alimento destinado a las dos razas. Parece que el Panecillo bajara a la planicie con la panera al brazo.

El Panecillo, a 3 mil metros de altura, facilita mirar al Cotacacni, al Cayambe, al Atacazo, al Cotopaxi, Illinizas, Pichincha y otros montes. Es decir, un horizonte se despierta y levanta el rumor de los riscos como si estos dialogaran con el infinito y en solidaridad temblorosa ofrecieran mensajes de rocío.

El Panecillo guarda a sus pies una enorme olla construida de cal y canto, de 12 metros de profundidad. Complementa el conjunto del Panecillo, el monumento a la Virgen de Quito, construida de aluminio. La estatua mide 42.5 metros de altura con cimientos pétreos de 12 metros. La construcción se terminó el año 1977.

El Monumento a la Virgen de Quito tiene en su base interior almacenes en los cuales se venden artesanías de todas las provincias del país.

A parte de los almacenes se observar modelos de grupos étnicos. Panecillo: barro y maíz en medio de horizontes azules. Ruborizados vientos descienden y abrazan a las iglesias, edificios, casas y monumentos. Las faenas astronómicas de los Quitus, reciben las estrellas que se esconden en las fuentes y en los costados lluviosos se alegra la planta de maíz y hasta ahora se conforta el Yavirag con sus ojos antiguos de cumbre y de simiente. Desde el Panecillo, se miró El Dorado y se anunció el triunfo de Pichincha con sol de mediodía. Su pulso vigilante y erguido saluda a la historia y a la Mitad del Mundo; y, su corazón se inclina a los cuatro costados de la ciudad estimulando al presente y al porvenir con reciedumbre de libertad y guiños al sol y a la luna para abrir surcos y frutos de Quito, Luz de América.

El Panecillo, centinela que en su honor se han ofrecido páginas poéticas y musicales, realmente es ventana, un mirador desde donde se aprecian las formas y colores de la ciudad caprichosa: sol indígena, vasijas rituales, monasterios, arte mestizo, fragua de libertades. El Panecillo siempre será el centinela de la historia, del arte, de las cúpulas, plazas, muros de piedra y techumbres.

 
 
 
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La Hora 2002
- Quito - Ecuador