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MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

'A unos ojos', un pasillo conmovedor

"A unos ojos" es un poema popularizado por el pasillo de su mismo nombre, que fuera musicalizado por Carlos Amable Ortiz, sobre la letra creada por el inspirado Julio Jáuregui.

Este pasillo supera a muchos temas de la misma connotación por la gama de sensibilidad amorosa y social; es decir, hurgó en la entraña de los valores para extraer de ellos esencia de idearios relativos a la justicia y al vuelo imaginativo que determina las líneas descriptivo-interpretativas al afirmar que los ojos a lo largo del camino vieron "todas las injusticias de la vida / y la fuga de muchas ilusiones".

Interpretado por cantantes especializados, "A unos ojos" prendió en la sensibilidad del pueblo, gracias a la música de Carlos Amable Ortiz, compositor de honda recordación en el concierto musical del país. Creó más de 237 composiciones, fue violinista, pianista, cantor y maestro. Su virtualidad artística comenzó a los 11 años.

Energía e intensidad

La temática absorve la luz de los "ojos cansados de mirar la huida / del placer juvenil, ojos traviesos" y en cuyo fondo el aliento sugestivo de mirar. Y a ellos siempre las plugo señalar caminos, valles, riscos, horizontes y ofrecer rutas como acicate y estímulo.

Enloquecimientos, serenidad, misericordia, pesadumbre y travesuras, resuenan según la luz y la vida marcada por los signos del medio ambiente y las oscilaciones existenciales como las injusticias y la fuga de ilusiones con el ánimo de unadeslumbrante floración poética.

Julio Jauregui vierte sus ideas en su soneto de versos de 11 sílabas, rima consonante, cumpliendo los secretos de la métrica. De esta manera, asunto y forma son organismos íntegros que demuestran la energía e intensidad de estilo al cantar a unos ojos conlas palabras adecuadas, imágenes dulces y fuertes a la vez, ritmos convenientes y matices que realzan la creación poética.

Figuras

El poeta Julio Jáuregui utiliza figuras oportunas para darle dramatismo e intensidad al poema, como la metáfora, al considerar a los ojos

"Lagos en cuyo fondo están impresos
los paisajes más tristes de la vida"

Al símil, con especial cadencia, lo encontramos en los versos:

"Ojos que fueron castos y amorosos,
apacibles, mansos y piadosos
como dos silenciosas oraciones".

Confianza y sinceridadde azules horizontes y el 'mirage' del cirio devoto tocando las campanas, se experimenta frente al hábito gris que esconde los pasos de la noche.
Al final, el poeta, es escenario sensible, desliza a la existencia, no en actitud de lamentación, sí con austeridad poética de las cosas que quedaron. Los ojos miran, talvez, las amarguras y los dolores hasta enfatizar:

"... Y que vieron a lo largo del camino
todas las injusticias del destino
y la fuga de muchas ilusiones".

Música y letra forman el pasillo de hondo contenido literario. Ocurre algo dentro del mirar, sentir y experimentar para encontrar en proporción la capacidad de respuesta que sin temior a equivocarnos, el pasillo se adentra en la sensibilidad sin agotarse, a pesar del paso de los años. O también se siente aquella oración mística hecha grito de esperanza y expresión de sufrimiento para la salvación de la humanidad.

¿A los ojos de quién?

Esta bella composición da en primera instancia la idea de ser un canto a los ojos de la mujer amada; pero, cuando uno se sumerge en la literatrura de sus versos nota que hay un mensaje más intenso en ellos; algo suena a místico y etéreo. Y hay razón en ello.

Se cuenta que un día estando el poeta Julio Jáuregui en la iglesia, se escapó su mente y dejó que su mirada recorriera distraídamente el templo, hasta que su ser se conmovió violentamente al fijar su mirada en los ojos de un cristo crucificado.

Fue tal impresión ante los ojos del Nazareno que Jáuregui se sintió inspirado por todos el cúmulo de sensaciones e historias que le contó esa mirada... y Jáuregui relató la historia.

 
 
 
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La Hora 2002
- Quito - Ecuador