En Argentina
La inefable universidad del
tango
Marcela Valente
Veinticinco graduados universitarios
de profesiones variadas son los primeros estudiantes de la Diplomatura
Superior en Tango, el único curso de posgrado que se dicta
en Argentina sobre la música popular del Río de
la Plata.
La iniciativa, lanzada en julio
por la Fundación Konex y la Secretaría de Educación
del Gobierno de Buenos Aires, despertó de inmediato el
interés de más de 400 aspirantes que cumplían
con el requisito de poseer un título universitario o terciario
para acceder al flamante posgrado.
Un tribunal presidido por el
director de la nueva carrera, Jorge Gottling, seleccionó
a 25, apenas seis por ciento de los interesados, que desde mediados
de agosto abrazan la tarea de profundizar sus conocimientos sobre
tango durante dos años, con nueve horas de clase por semana
y una amplia bibliografía.
Una característica de
la primera camada de aspirantes a expertos académicos
en tango es su heterogeneidad.
Dieciséis hombres y
nueve mujeres de 26 a 63 años, entre ellos dos uruguayos
y un belga, reúnen estudios académicos, posgrados,
doctorados obtenidos en el exterior, dominio de otros idiomas,
libros publicados, autoría de canciones y mucho más.
"Me pasé la vida
estudiando cosas que tienen que ver con mi profesión y
decidí que era hora de estudiar por el solo placer de
hacerlo", dijo a IPS el mayor del grupo, el psicólogo
Sergio Pérez Alvarez, licenciado en ciencias de la educación,
doctorado en la Universidad Complutense de Madrid y con 25 libros
publicados.
Pero sus razones para estudiar
tango son muy parecidas a las del resto. "Nací al
sur de Buenos Aires, en Lanús, en el barrio de Valentín
Alsina, que es un barrio de tango. Pero nací en una familia
de españoles implantada allí, criado por unos padres
recién llegados, que tenían gustos y costumbres
muy españoles", relató Pérez.
"Un día abrí
la puerta de mi casa y el tango se me metió adentro. Entonces
nació un vínculo natural que ya no me abandonó",
explicó Pérez, recordando que hay un tango dedicado
a su barrio, "Nobleza de arrabal", de Homero Manzi
y Francisco Canaro.
Una definición teórica
puede indicar que el tango es la música popular del Río
de la Plata, pero para el psicólogo esto no explica su
verdadera dimensión.
"El tango es una cosmovisión,
es una forma de sentir, de vivir y de estar en el mundo, es como
el rock, un estilo de vida", sostuvo.
Entre los estudiantes hay egresados
de carreras vinculadas con la música, la danza, las letras,
la historia y el teatro. Pero hay también una arquitecta,
un abogado, un contador, un odontólogo, médicos,
psicólogos, un administrador de empresas y un experto
en comercio internacional.
Leandro Ragusa es ingeniero
electromecánico, pero estudia el bandoneón, instrumento
por excelencia del tango. El odontólogo José Kokubu,
de ascendencia japonesa, es intérprete de tangos, compositor
y experto en música clásica. El médico Guillermo
Sagari se da el gusto de ser, además, maestro de baile.
En Argentina existe desde hace
unos años la Universidad del Tango, la cual no exige títulos
previos a sus estudiantes.
Pero el verdadero furor por
saber de tango se manifiesta en centenares de cursos de baile
y música y en la aparición de nuevas orquestas.
"Introducción a
la música popular", "Temas del tango",
"Danza del tango" y "El Tango y la cultura popular",
son nombres de algunas de las asignaturas dictadas, entre otros,
por los músicos Horacio Salgán y Atilio Stampone,
el escritor Horacio Salas, el bailarín Rodolfo Dinzel
y el coleccionista Oscar del Priore.
"Hay quienes piensan que
la carrera les permitirá tener una salida laboral, conseguir
una agregaduría cultural en una embajada, dictar cursos
o charlas, viajar para participar en seminarios", relató
Pérez.
Los intereses o ambiciones
diferentes no impiden la cohesión del grupo. "Tenemos
que estudiar muchísimo" y a veces "los alumnos
aportan mucho al profesor", sostuvo Pérez.
Uno de los estudiantes, administrador
del local de tango Taconeando, invitó al resto a cenar
y a presenciar el espectáculo.
A partir de entonces se hizo
hábito el festejo en conjunto de cumpleaños, o
la asistencia a presentaciones de libros o actuaciones de cualquiera
de los integrantes.
La próxima "clase
va a ser en el club El Tábano, donde ya nos prometieron
que se termina con una milonga", dijo Pérez.
Los organizadores del posgrado
dijeron a IPS que el interés por el diploma en tango fue
tan grande que ya se estudia abrir nuevos grupos en marzo y julio
del año próximo. IPS
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