Secciones

Nacional
Local
Cultural
Economía
Mundo
Farándula
Artículos de Opinión
Portadas Impresas

Vida Social
Obituarios
Caricatura del Día
Todos los Titulares
Avisos Judiciales

 Revistas

Judicial
Artes
Humor Político
Chasqui
Ecuador DEBATE
Ciencia y Tecnología
Autos y Velocidad
Autonomías
La Descentralización
en Ecuador
Cuadernos sobre Descentralización
Quito Capital de
la Cultura
Especial de Aniversario
Todo Manabí
en el mismo sitio

 Pasatiempos

Cocina
Horóscopo
Horóscopo Sexual
Cines y Carteleras
Cine por TvCable
Guía de Televisión
Lotería Nacional
Embrujos y Hechizos

 Cultura

Cultura del Ecuador
Historia del Ecuador
Palabra e Imagen
Pintores del Ecuador
Galería virtual de Arte
Lectura, literatura y educación
Clásicos de la Poesía

 Servicios

Diarios del Mundo
Museos del Mundo
Webs del Ecuador
Universidades
Bibliotecas
Becas Estudiantiles
Idioma Gratis
Entidades
Financieras
Licitaciones
Recupere su
Vehículo
Turismo
Un país para todos
Ayuda a Migrantes
Ayuda con un click
Consultas Médicas
Consultas
Oftalmólogicas
Buscadores
Consulta Padrón Electoral - TSE

MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

'Las tres Marías'

Oswaldo Rivera V.

'Las Tres Marías' es el pasillo más tradicional que el tiempo no ha podido borrarlo por sus características musicales llenas de armonía, de libre exaltación imaginativa y una realidad soñadora y sentenciosa sobre el amor. La letra y la música corresponden a Alejandro Plaza, cuyo espíritu lírico popular invita a reflexionar, lejos del tono sensiblero y el frío escepticismo. La fluidez poética y la musicalidad son inseparables porque embelesaron a través de los años. El poema 'Las Tres Marías' se inspira en las tres estrellas alineadas en el centro de la constelación ecuatorial de Orión, una de las más hermosas del espacio celeste. El autor personifica al amor de su amada en sus más amplias concepciones, desde las zodiacales, las profundas pasiones, los obstáculos e intensidad de sufrimientos, hasta el amor que eleva, engrandece el espíritu y brilla como principio de todas las virtudes.

El poeta siente los desengaños al determinar que el amor nos hace dichosos pero también produce lágrimas: "Llorar de amor cobardía es, / querer demás locura es; / nunca el amor paga como es / por eso lloro como un niño / junto al recuerdo de un cariño / y es mi bebida lagrimones".

No obstante el poeta tiene ilusiones y herido mira y siente a su amor representando en las Tres Marías. Busca, halla, huye y canta: "Llorar cobarde para que otro ría / es el capricho de este mundo". El autor angustiado señala que no se dará excesiva importancia sino cuando el amor purifique los sentimientos y la razón para luchar por la existencia con amor, esforzándose en afrontar los agravios, a fin de vivir y amar con la especial capacidad de confortar la vida.

Alejandro Plaza con sentimiento humano piensa que no le importa ser cobarde, entre llanto y risa halla consuelo porque los muertos en sus tumbas exhalarían gemidos al ver a las Tres Marías. Esto nos recuerda las frases de Guardine: "El amor hace que el sol se levante para buenos y malos y llueva para justos e injustos". Las circunstancias amorosas se desarrollan con dolores, alegrías y el corazón seguirá juzgando.

El poema 'Las Tres Marías' se compone de cuatro estrofas de diferentes versos, predominan los de arte menor con nueve sílabas, rima consonante y asonante; las pausas aumentan el ritmo e imprimen mayor armonía y variedad a los acentos métricos y acentos finales; es decir, realzan los secretos de la métrica y sus elementos integrantes de fondo y forma que constituyen bloque indestructible.

Este fondo amoroso alcanza brillantez con los recursos literarios que realzan las ideas poéticas, fruto del lirismo y la proximidad de la naturaleza real que no permite evadirse de las cosas y los asuntos. Son las figuras literarias las encargadas de variar y adornar el estilo. Así el pensamiento sentencioso comienza con el epifonema: "Llorar de amor cobardía es / querer demás locura es / nunca el amor paga como es".

Entre las figuras literarias una hipérbole expresa ansiedad: "Yo sé que siento ilusiones, / ya el mar respira por la herida / viendo a mis lindas Tres Marías". El poema contiene deprecaciones y paradojas para entregar novedades poéticas: "Llorar cobarde para que otro ría"; "pero no importa ser cobarde / la risa es llanto en la vida" .

Se termina el poema con un apóstrofe e impresionismo dinámico que determina las sinestesias, valiéndose de estímulos, vías sensoriales y percepciones auditivas y visuales al mencionar las tumbas, realidad impresionante dinamizadora de un escenario con gemidos. Aparece también una cenestesia que hace material tangible un hecho inmaterial, así el miedo que se siente pero no se toca, pero se palpan los efectos.

En relación a las sinestesias y cenestesias, subrayamos el siguiente ejemplo: "Pero no importa ser cobarde / la risa es llanto en la vida, / es el consuelo para todo hombre; / aún los muertos en sus tumbas / exhalarían un gemido / viendo a mis lindas Tres Marías".

En el pasillo 'Las Tres Marías', Alejandro Plaza demuestra fluidez expresiva y musicalidad, merced a los elementos de ritmos e ideas, a la reparación de vocablos sugestivos dispuestos en resonancias dramáticas evocadoras y asociadas a los estados de ánimo sin amaneramiento alguno.

 
 
 
 Temas
Arquitectura
Caleidoscopio
Ciencia
Cine
Danza
Escaparates
Filosofía
Historia
Música
Museos
Talentos
Teatro
Plástica
Plumas
Variaciones
 
 
 
 

La Hora 2002
- Quito - Ecuador