'Corazón que no olvida'
Pasillo lojano de trascendencia
nacional. La letra corresponde a Emilian Ortega y la música
al compositor segundo Cueva Celi, quien desde los ocho años
fue aplaudido por sus ejecuciones se lo llamó 'mago del
bandolín' y dominó el piano y el violín
con maestría. Compuso infinidad de pasillos, sinfonías,
canciones escolares e himnos.
El poema de Emiliano Ortega
'Corazón que no olvida', subyuga, interroga, persiste.
Trata del amor que le vuelve triste; no obstante, se paga la
pasión con cruel herida y se pregunta valiéndose
de la imaginación ¿Cómo pudo tu amor volverme
triste? Se ha extinguido la quimera y el corazón no olvida,
continúa siendo el amor 'fuente escondida', flor de ilusión
de todo cuanto existe.
Mediante dos cuartetos y dos
quintetos de versos de 11 sílabas, rima asonante, el poeta
expresa angustia y esperanza. Las interrogaciones en algunas
estrofas se vuelven más patéticas; ¿Por
qué empapé de lágrimas mi vida? Contraste
e hipérboles amplían las experiencias sensoriales,
cuando escribe: "Pagaste mi pasión con cruel herida/
y hoy, que de luto mi existencia viste/ Aún te pregunta
mi ilusión querida/ ¿como pudo tu amor volverme
triste?" .
La reduplicación constante
en la segunda y tercera estrofas, mueve la persistencia del amor;
"Di si un amor, di si un amor, di si un amor, como mi amor
tuviste". Las interrogaciones melancólicas modulan
desbordamientos de regreso.
Las reticencias nos entregan
confidencias dramáticas cuando escribe el poeta; "Por
esta pobre entraña adolorida", "por la ternura
que a mi canto diste", "por este corazón que
no te olvida".
En las metáforas, el
poeta expone las características principales de los objetos
e ideas y logra suavizar el alma atormentada y al corazón
que no olvida. Por ello, la tristeza respira soledad. "El
poeta rastrea las pisadas de la entraña adolorida".
En la siguiente metáfora, expresa: "Si fuiste para
mí fuente escondida, flor de ilusión de todo cuanto
existe"; aquí la reticencia es nuevamente una queja
que oprime el corazón y se acerca a escuchar las voces
silenciosas de las cosas; "Si tu cariño fue toda
la vida ¿cómo pudo tu amor volverme triste?".
Cuadro poético que pinta
una enorme tristeza del amor donde la imagen al impulso de rostros
escondidos calma la sed de vivir apasionadamente, recostándose
en un luto misterioso, hasta que el bebedor en la fuente calma
sus lúbricos ardores.
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