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TOMBACK
y los latidos del cosmos
El ambiente se llena de magia.
La vibración satura el plexo solar. La frecuencia se irradia
al resto del cuerpo hasta seducir al cerebro atávicas
sensaciones seducen la mente... TOMBACK está en el escenario.
La percusión tiene en
los seres humanos un efecto hipnótico, que transporta
a paisajes insólitos, a sensaciones, emociones y sentimientos
atávicos, que provocan estados alterados en el espíritu,
capaz de poner al individuo en su dimensión más
pura y sensible a las conexiones trascendentales.
Las culturas de todo el mundo tienen en sus rituales sonidos
de percusión (gong, tamboriles, panderetas, etc.). Al
parecer, genera la frecuencia precisa para provocar estados místicos.
Esos efectos -iniciáticos
casi- son los que ocho integrantes de TOMBACK logran con sus
interpretaciones de 'percusión total', combinando exquisitamente
instrumentos de todas las latitudes del planeta. Ellos son: Diego
Miño, director del grupo, toca los bongós y el
tom de piso. Paúl Egas: redoblante, platillos, timbales,
cencerro y pandereta. Freddy Borja: redoblante, platillos y cencerro.
Daniel Mantilla: redoblante y platos. Gustavo Pamiño:
tom de piso. Andrés Granda: tom de piso. Ignacio Marchán:
tom de piso. Y, Fernando Pacheco: congas.
UN DESAFÍO SERIO
Los componentes de TOMBACK
toman muy en serio su ejercicio como grupo de 'percusión
total'; sus interpretaciones son producto de un exhaustivo trabajo
de investigación, adaptación y arreglos: mística
nacida de su pasión por la percusión y su nivel
cultural; pues, los chicos tienen carreras universitarias, entre
ellos hay un biólogo, un abogado, un diseñador;
hay quien va por las lenguas aplicadas, quien por la publicidad,
y claro, un académico musicólogo; el benjamín
del grupo, Andrés Granda, estudia la secundaria, y tiene
apenas 16 años, pero, igual, es un estudioso de la música
y experto en percusión.
A más de ser parte de TOMBACK, los protagonistas de este
grupo -cuyas edades fluctúan entre los 16 y 25 años-
son baterista y percusionistas de otras bandas especializadas
en Jazz, rock y otros géneros contemporáneos.
Su calidad está rubricada por más de 200 conciertos,
sobre escenarios variados, entre los que se puede mencionar a
La Mariscal, los conciertos de jazz en La Plaza del Teatro -en
Quito- y Miss Universo en Guayaquil.
PRODUCCIONES
El primer disco de TOMBACK,
'Equilibrio', fue rigurosamente trabajado durante 2002, y salió
a la luz en 2003. Contiene adaptaciones y arreglos de composiciones
conocidas. 'Equilibrio' se agotó a los pocos meses de
haber salido a la venta, a pesar de que solo se produjo la edición
de lujo, que se comercializó en 14 dólares. Ahora,
la demanda los obliga a sacar una versión económica
(3.50 dólares).
Al momento trabajan en un nuevo disco, que saldrá en 2005;
esta vez todas las composiciones son inéditas, compuestas
y arregladas por el grupo, sobre ritmos como samba, batucada,
ritmos africanos, marchas, bahiao, calipso, 'Shuffle' y otros.
VERSÁTILES E IMAGINATIVOS
Su manera de promocionarse
es altamente imaginativa; se trata de ensayos en la Carolina,
donde pueden ser admirados por toda la ciudadanía. Ahí
logran contratos, a más de convertirse en un atractivo
turístico, para ecuatorianos y extranjeros. En este escenario
pueden ser vistos los domingos de 10h00 a 13h00, frente al mall
El Jardín, en la Av. República.
Andrés Granda cuenta que la idea de ensayar en el Parque
de La Carolina nació de la imposibilidad de practicar
en una casa, "pues el sonidos de ocho personas golpeando
instrumentos de percusión no es para la sala de una casa".
Por eso, practicaban en el parque Andalucía (al norte
de Quito), "hasta que un día los vecinos se quejaron
y fueron desalojados por la policía", relata divertido
el artista.
"En La Carolina, que es un espacio amplio, ya es otra cosa.
Además, tenemos un permiso municipal", aclara. Allí,
el hichizo de TOMBACK atrae a todo tipo de público, que
se queda a verlos y escucharlos, pues, a parte de que la música
es un lenguaje universal, ellos son altamente versátiles
por lo que hay para todos los gusto, "incluso los niños
son atraídos por el espectáculo escénico
y de sonido", dice Andrés.
FOTOS: Beto Aspiazu.
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