| |
El
rock, lo gótico y ciertos prejuicios
Hay un sitio, allá,
en lo profundo de nuestras mentes (o tal vez del alma), en el
que la luz de la razón y la inteligencia tiene problemas
en penetrar. Es ese paisaje en el que penan los fantasmas de
nuestros pánicos atávicos, las intuiciones religiosas,
la superstición y, sobre todo, las dudas y los argumentos
que nublan la fe. Es ese entorno crepuscular en el que trabajaron
las geniales plumas de Edgar Alan Poe, Lovecraft, Shakespere
(Hamlet), Goethe (Fausto), e incluso el romántico Gustavo
Adolfo Becker (en sus 'Leyendas'). ¿Y qué tal 'La
Divina Comedia' de Dante Aligieri?
Esos temores son los que se toman el primer plano, aún
de las inteligencias más preclaras y las convicciones
escépticas más necias, al enfrentarse a la oscuridad
física, a escenarios insólitos, o a esa necesidad
inexplicablemente ritual del ser humano que impele a abrir las
puertas a lo desconocido.
TRAS LA ADRENALINA
En los cínicos tiempos actuales, en los que la leyenda
urbana, o rural, y el 'cuento de miedo' de la abuelita ya no
son parte de lo cotidiano, se toman esos espacios el cine y la
televisión, para satisfacer la 'necesidad de sentir miedo',
y cumplir con nuestro cuerpo ante la extraña adicción
a la adrenalina. Prueba de ello son los éxitos de taquilla
de las zagas (deplorables, por cierto) de 'Viernes 13', 'Pesadilla
en la calle Elm'. Así como producciones de estupenda factura
como 'El sexto sentido' y 'Los otros'; sin poder dejar de nombrar
la genialidad de Alfred Hitchcok ('Sicosis', 'Los pájaros',
'La soga'). Y esto solo hablando de cine; que tal, en la plástica,
las sobrecogedoras formas y colores de Goya, y en la música
los enigmáticos acordes de Beethoven.
Así, el arte, al igual que todas las instancias de la
producción espiritual humana, conquista territorios insólitos,
cada vez más audazmente; y, ese es el caso de la música
rock, cuyas vertientes van desde los nostálgicos clásicos
('The Beatles', 'The Doors', 'Led Zeppelín', 'Deep Purple')
a lo que se ha dado en llamar 'gótico', como 'Black Sabath',
Alice Cooper, y los no menos mágicos 'Uriah Heep'. Todo
esto en medio de la controversia que despierta lo nuevo.
MÁS ALLÁ DE
LOS PREJUICIOS
Y he aquí que llegamos abiertamente al 'Rock Gótico',
y entre sus exponentes más destacados a 'Cradle of filth',
que visitaron recién al Ecuador. Para unos un espectáculo
sublime, para otros deplorable y 'atentatorio contra las buenas
costumbres'. Muchos harán alusión a lo 'diabólico'
de la propuesta; pero, más allá de todo eso, queda
la obra de arte para la posteridad: impertérrito e indiferente
ante el juicio de sus contemporáneos (que en su momento
quisieron quemar las oscuras telas de Goya o colgar a Beethoven,
ante sus 'perversas' creaciones).
Ecuador fue testigo, en la Plaza de Toros de Quito, de uno de
los conciertos más esperados en los últimos años,
bautizado con el inquietante nombre de '¿Quién
dijo que los vampiros no existen?'.
Guitarras rápidas, una batería ensordecedora y
teclados fascinantes, acompañados por la fuerza de voz
de l vocalista, alternado con coros femeninos.
Todo esto junto construye una suigéneri, majestuosa y
suprema atmósfera obscura, inspirada en la poesía
gótica y las películas de terror.
AVALES
'Cradle of filth', una de las bandas más representativas
del 'Black Metal' mundial realiza una gira latinoamericana por
México, Colombia, Brasil, Argentina, y por supuesto, Ecuador.
La banda es considerada por la prensa mundial como una de las
más espectaculares en escena; y sin lugar a dudas, como
la de mayor influencia contemporánea a nivel mundial dentro
de su género.
Los de 'Cradle of Filth' son poseedores de una larga carrera,
la misma que ha tenido un crecimiento impresionante en cada uno
de sus 11 trabajos discográficos, realizaron su propia
película de terror y es una de las bandas que más
vende a nivel mundial. Un espectáculo que ofreció
a Ecuador la oportunidad de ampliar criterios y horizontes.
|
|