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'La
Bohème' se tomó Ecuador
Quito y Guayaquil fueron testigos
de la espléndida Ópera 'La Bohème', que
fue posible gracias a la coproducción con la Asociación
Pro Lírica del Perú, y la participación
de la Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador; Coros 'Mixto
Ciudad de Quito' del Municipio del Distrito Metropolitano, "Pichincha"
del Consejo Provincial, 'Coro de Niños del Colegio Alemán
de Quito'; y de solistas principales y secundarios de nuestro
país.
UNA ÓPERA MAGNA
'La Bohème' es una ópera
en cuatro actos. Libreto de G. Giacosa y L. Illica. Basada en
'Scenes de la Vie de Bohème' de Henry Murger. Bellamente
enmarcada en la música de Giacomo Puccini.
Estrenada en el Teatro "Regio" de Torino el 01 de
Febrero de 1896
PRIMER ACTO
Sin previa obertura, cuando
se alza el telón la
orquesta nos pinta en un motivo básico la vida bohemia
de Rodolfo y Marcelo, quienes en su buhardilla del barrio Latino,
tiritan de frío. Propone uno de ellos quemar una silla
a falta de otro combustible, en tanto que Rodolfo irónico,
cree más oportuno sacrificar su último drama.
Mientras acaban de reducir a cenizas los papeles, llegan otros
dos compañeros de bohemia, Colline, el filósofo,
con un paquete de libros que no pudo empeñar y Schaunard,
el músico, al que un golpe
afortunado acaba de procurarle algún dinero, el cual propone
celebrar la Noche Buena en un restaurante.
La escena está perfectamente lograda y reboza humorismo,
en especial, cuando los cuatro camaradas van haciendo pasto de
los libros que Colline trajo, no sin antes comentar jocosamente
el profundo contenido de sus páginas.
El ambiente de optimismo viene a transtornarlo el casero que
imperiosamente reclama su alquiler. Pero unas copas de vino y
hábiles promesas permiten ponerlo en la escalera. Alborozados
salen los bohemios, menos Rodolfo, obligado a terminar su artículo.
Apenas comenzando su trabajo a la débil luz de una vela
llama a la puerta Mimí, muchacha de vida alegre que suplica
a su vecino encienda la bujía que trae en la mano.
Un ataque de tos hace que ella desvanecida cayendo por tierra
la bujía y la llave de su aposento. Atendida por Rodolfo
se apresta a salir cuando se da cuenta de que le falta la llave,
mientras que una ráfaga de viento apaga su vela así
como la que arde sobre la mesa y en la oscuridad, arrodillados,
comienza la búsqueda.
Las manos de los jóvenes se encuentran y Rodolfo canta
la famosa aria Che Gelida Manina, verdadera perla musical de
esta ópera, que encuentra eco en la romanza Mi Chiamano
Mimí, que no le cede en belleza.
Un súbito amor se desata en el corazón de ambos
y el dúo es interrumpido por los alborozados camaradas
y, después de una exquisita escena, marchan todos a celebrar
la Noche Buena.
SEGUNDO ACTO
Plazuela en el barrio Latino,
ante el Café Momus. Los cuatro amigos junto con Mimíse
solazan en el ambiente bullicioso que les rodea. Marcelo descubre
a su antigua amiga Musetta que, maravillosamente ataviada, se
cuelga del brazo de un viejo pisaverde, y ha de sufrir las burlas
de sus compañeros. El viejo la invita a cenar a Musetta.
Ella con su coqueteo trata de vencer la fingida indiferencia
de Marcelo, terminando por afectar sus pies, que están
adoloridos, y exigiendo de su acompañante Alcindoro, que
vaya a comprarle unos zapatos holgados.
Al quedar sola se reconcilia con Marcelo y, con aire triunfal,
el conjunto de jóvenes abandona el lugar, dejando desconcertado
al viejo Alcindoro cuando, con los zapatos en la mano, se ve
burlado, en tanto que el camarero le reclama el pago de lo que
todo el grupo de bohemios ha consumido.
TERCER ACTO
Es la llamada "Barrera
del Infierno" a las puertas de
París, y los aduaneros dormitan, mientras
trabajadores, aldeanos y vendedores ambulantes, cruzan la puerta.
Nieva y Mimí fatigada, pregunta por Rodolfo ocupado por
pintar letreros para una taberna vecina.
Marcelo promete acallar los celos que Rodolfo siente, y al salir
éste de la taberna, se oculta Mimí tras unos árboles,
oyendo cómo su amante se duele de la inconstancia de su
amiga y declara que está enferma de tisis.
Un nuevo ataque de tos denuncia la presencia de la muchacha.
Rodolfo y Mimí se entregan a una apasionada escena amorosa,
en tanto que Marcelo riñe con Musetta.
CUARTO ACTO
La misma escena del primer
acto. Rodolfo y Marcelo han sido abandonados por sus amantes
y buscan consuelo en los sencillos recuerdos de mejores días.
Colline y Schaunard vienen con algunos trozos de pan y arenques
y, por un momento, reina la alegría.
Entra Musetta desolada y cuenta que Mimí, enferma y desfallecida,
suplica ver por última vez a Rodolfo convencida de su
inmediato fin. La acuestan en el lecho del poeta, desviviéndose
todos por atenderla.
Una apasionada
romanza de Rodolfo en la que canta su sincero amor, reanima por
un momento a Mimí. Y, mientras Rodolfo procura velar el
rayo de sol que cruza por la ventana bañando el rostro
de la amada, ésta muere. Angustiosamente, la llama Rodolfo
entre sollozos. Musetta se arrodilla junto a su amiga y los camaradas
bohemios participan del dolor.
EL DIRECTOR
Luis Alva nació en Lima,
Perú. Cuenta con 50 años de actividad profesional,
cincuenta años de éxitos en los más importantes
escenarios del mundo. En 1954 debutó como primera figura
en la Piccola Scala y en el Teatro La Scala de Milán de
'El barbero de Sevilla' de Rossini, y a su lado María
Callas, la diva absoluta del mundo operístico.
Luego llevaría su voz y su talento del Convent Garden
de Londres al Colón de Buenos
Aires, del Metropolitano de NewYork a la Fenice de
Venecia, del Staats Oper de Viena al Bolshoi de Moscú.
Los Festivales de Salzburgo, Edimburgo y
Aix-en-Provence lo acogieron con éxito clamoroso.
Lo han dirigido Von Karajan, Klemperer, Solti, Bernstein, Serafín,
Abbado, y las voces más importantes lo acompañaron,
Tchaldi, Berganza, Sutherland, De los Angeles, Kabaivanska, Schwarzkopf,
fireni.
EN ESCENA
En la obra participaron la
soprano búlgara Svetla
Krasteva en el papel de Mimi; la peruana Jacqueline Terry como
Musetta; el colombiano César Augusto Gutiérrez
como Rodolfo; el argentino Luis Gaeta como Marcello, el ecuatoriano
Andrés Carrera como Schaunard; el uruguayo Ariel Cazes
como Colline, a los que se juntarán nuestros compatriotas
Juan Borja, Marlon Valverde y José Andrade, cumpliendo
también notables papeles.
La dirección musical estuvo a cargo del maestro
italiano Marco Tittoto y la regia y escenografía a
cargo del peruano Luis Alva, connotado cantante
lírico y promotor de este género en su país
y el
mundo, y Director de la Escuela de Perfeccionamiento del Teatro
la Scala de Milán.
La Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador fue previamente
preparada por el Maestro ecuatoriano Álvaro Manzano, uno
de nuestros más connotados valores culturales.
La producción ha sido asumida por equipo
ecuatoriano-peruano, bajo la Dirección Ejecutiva del maestro
ecuatoriano Julio Bueno, mentalizador de todo el evento.
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