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MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

'La Bohème' se tomó Ecuador

Quito y Guayaquil fueron testigos de la espléndida Ópera 'La Bohème', que fue posible gracias a la coproducción con la Asociación Pro Lírica del Perú, y la participación de la Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador; Coros 'Mixto Ciudad de Quito' del Municipio del Distrito Metropolitano, "Pichincha" del Consejo Provincial, 'Coro de Niños del Colegio Alemán de Quito'; y de solistas principales y secundarios de nuestro país.

UNA ÓPERA MAGNA

'La Bohème' es una ópera en cuatro actos. Libreto de G. Giacosa y L. Illica. Basada en 'Scenes de la Vie de Bohème' de Henry Murger. Bellamente enmarcada en la música de Giacomo Puccini.
Estrenada en el Teatro "Regio" de Torino el 01 de
Febrero de 1896

PRIMER ACTO

Sin previa obertura, cuando se alza el telón la
orquesta nos pinta en un motivo básico la vida bohemia de Rodolfo y Marcelo, quienes en su buhardilla del barrio Latino, tiritan de frío. Propone uno de ellos quemar una silla a falta de otro combustible, en tanto que Rodolfo irónico, cree más oportuno sacrificar su último drama.
Mientras acaban de reducir a cenizas los papeles, llegan otros dos compañeros de bohemia, Colline, el filósofo, con un paquete de libros que no pudo empeñar y Schaunard, el músico, al que un golpe
afortunado acaba de procurarle algún dinero, el cual propone celebrar la Noche Buena en un restaurante.
La escena está perfectamente lograda y reboza humorismo, en especial, cuando los cuatro camaradas van haciendo pasto de los libros que Colline trajo, no sin antes comentar jocosamente el profundo contenido de sus páginas.
El ambiente de optimismo viene a transtornarlo el casero que imperiosamente reclama su alquiler. Pero unas copas de vino y hábiles promesas permiten ponerlo en la escalera. Alborozados salen los bohemios, menos Rodolfo, obligado a terminar su artículo. Apenas comenzando su trabajo a la débil luz de una vela llama a la puerta Mimí, muchacha de vida alegre que suplica a su vecino encienda la bujía que trae en la mano.
Un ataque de tos hace que ella desvanecida cayendo por tierra la bujía y la llave de su aposento. Atendida por Rodolfo se apresta a salir cuando se da cuenta de que le falta la llave, mientras que una ráfaga de viento apaga su vela así como la que arde sobre la mesa y en la oscuridad, arrodillados, comienza la búsqueda.
Las manos de los jóvenes se encuentran y Rodolfo canta la famosa aria Che Gelida Manina, verdadera perla musical de esta ópera, que encuentra eco en la romanza Mi Chiamano Mimí, que no le cede en belleza.
Un súbito amor se desata en el corazón de ambos y el dúo es interrumpido por los alborozados camaradas y, después de una exquisita escena, marchan todos a celebrar la Noche Buena.

SEGUNDO ACTO

Plazuela en el barrio Latino, ante el Café Momus. Los cuatro amigos junto con Mimíse solazan en el ambiente bullicioso que les rodea. Marcelo descubre a su antigua amiga Musetta que, maravillosamente ataviada, se cuelga del brazo de un viejo pisaverde, y ha de sufrir las burlas de sus compañeros. El viejo la invita a cenar a Musetta.
Ella con su coqueteo trata de vencer la fingida indiferencia de Marcelo, terminando por afectar sus pies, que están adoloridos, y exigiendo de su acompañante Alcindoro, que vaya a comprarle unos zapatos holgados.
Al quedar sola se reconcilia con Marcelo y, con aire triunfal, el conjunto de jóvenes abandona el lugar, dejando desconcertado al viejo Alcindoro cuando, con los zapatos en la mano, se ve burlado, en tanto que el camarero le reclama el pago de lo que todo el grupo de bohemios ha consumido.

TERCER ACTO

Es la llamada "Barrera del Infierno" a las puertas de
París, y los aduaneros dormitan, mientras
trabajadores, aldeanos y vendedores ambulantes, cruzan la puerta. Nieva y Mimí fatigada, pregunta por Rodolfo ocupado por pintar letreros para una taberna vecina.
Marcelo promete acallar los celos que Rodolfo siente, y al salir éste de la taberna, se oculta Mimí tras unos árboles, oyendo cómo su amante se duele de la inconstancia de su amiga y declara que está enferma de tisis.
Un nuevo ataque de tos denuncia la presencia de la muchacha. Rodolfo y Mimí se entregan a una apasionada escena amorosa, en tanto que Marcelo riñe con Musetta.

CUARTO ACTO

La misma escena del primer acto. Rodolfo y Marcelo han sido abandonados por sus amantes y buscan consuelo en los sencillos recuerdos de mejores días. Colline y Schaunard vienen con algunos trozos de pan y arenques y, por un momento, reina la alegría.
Entra Musetta desolada y cuenta que Mimí, enferma y desfallecida, suplica ver por última vez a Rodolfo convencida de su inmediato fin. La acuestan en el lecho del poeta, desviviéndose todos por atenderla.
Una apasionada
romanza de Rodolfo en la que canta su sincero amor, reanima por un momento a Mimí. Y, mientras Rodolfo procura velar el rayo de sol que cruza por la ventana bañando el rostro de la amada, ésta muere. Angustiosamente, la llama Rodolfo entre sollozos. Musetta se arrodilla junto a su amiga y los camaradas bohemios participan del dolor.

EL DIRECTOR

Luis Alva nació en Lima, Perú. Cuenta con 50 años de actividad profesional, cincuenta años de éxitos en los más importantes escenarios del mundo. En 1954 debutó como primera figura en la Piccola Scala y en el Teatro La Scala de Milán de 'El barbero de Sevilla' de Rossini, y a su lado María Callas, la diva absoluta del mundo operístico.
Luego llevaría su voz y su talento del Convent Garden de Londres al Colón de Buenos
Aires, del Metropolitano de NewYork a la Fenice de
Venecia, del Staats Oper de Viena al Bolshoi de Moscú.
Los Festivales de Salzburgo, Edimburgo y
Aix-en-Provence lo acogieron con éxito clamoroso.
Lo han dirigido Von Karajan, Klemperer, Solti, Bernstein, Serafín, Abbado, y las voces más importantes lo acompañaron, Tchaldi, Berganza, Sutherland, De los Angeles, Kabaivanska, Schwarzkopf, fireni.

EN ESCENA

En la obra participaron la soprano búlgara Svetla
Krasteva en el papel de Mimi; la peruana Jacqueline Terry como Musetta; el colombiano César Augusto Gutiérrez como Rodolfo; el argentino Luis Gaeta como Marcello, el ecuatoriano Andrés Carrera como Schaunard; el uruguayo Ariel Cazes como Colline, a los que se juntarán nuestros compatriotas Juan Borja, Marlon Valverde y José Andrade, cumpliendo también notables papeles.
La dirección musical estuvo a cargo del maestro
italiano Marco Tittoto y la regia y escenografía a
cargo del peruano Luis Alva, connotado cantante
lírico y promotor de este género en su país y el
mundo, y Director de la Escuela de Perfeccionamiento del Teatro la Scala de Milán.
La Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador fue previamente preparada por el Maestro ecuatoriano Álvaro Manzano, uno de nuestros más connotados valores culturales.
La producción ha sido asumida por equipo
ecuatoriano-peruano, bajo la Dirección Ejecutiva del maestro ecuatoriano Julio Bueno, mentalizador de todo el evento.

 
 
 
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La Hora 2002
- Quito - Ecuador