Manolo Marín el poder
de la LUZ
" Y construyó
ventanas fabulosas, llenas de luz, de magia y de color y convocó
al duende de las cosas que tiene mucho que ver con el amor (Alberto
Cortez)
La ascendente y rauda evolución
de Manolo Marín empieza a inquietar a la crítica
pictórica. La propuesta de Marín toma un sesgo
nuevo: LA LUZ. Sus cuadros se constituyen en amaneceres para
el alma. Amaneceres pletóricos de esa belleza extraña
que caracteriza la obra del pintor.
Su talento para describir paisajes
de nuestra íntima dimensión espiritual se ha agudizado.
Su pincel es ahora más agresivo y se va más allá
de la descripción fría: denuncia al hechicero que
cada uno tiene adentro y devela las fórmulas mágicas
para conquistar aquel mundo, camino para dominar el Universo
físico.
"Los grandes maestros
(antiguos, modernos y contemporáneos) han hecho la denuncia,
ya está hecha, magníficamente hecha enfatiza
Manolo Marín-. Ellos ya han descrito el Universo, está
descrito, magistralmente descrito. Ahora intento abrir las puertas
del templo donde espera la sabiduría para revivir a ese
Universo, para dar luz al Hombre, para reconstruir sus sociedades",
dice Marín.
Estéticas de un universo
propio
Eliécer Cárdenas E.
Manolo Marín Urdiales,
un artista que convoca al mundo mágico y real de nuestro
pueblo en sus lienzos cargados de señales, luminosas y
coloridas, donde se explaya al inagotable riqueza natural, artesanal,
junto a los mitos y los sueños de nuestras comunidades.
Sus toques de pincel tienen maestría. Es indudable que
Marín es un artista de oficio, que ha ido decantando sus
preocupaciones estéticas en un universo propio, que se
corresponde con los imaginarios de la gente del Azuay. El resultado
son cuadros sugerentes, con poesía, fuerza y calidad.
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