Secciones

Nacional
Local
Cultural
Economía
Mundo
Farándula
Artículos de Opinión
Portadas Impresas

Vida Social
Obituarios
Caricatura del Día
Todos los Titulares
Avisos Judiciales

 Revistas

Judicial
Artes
Humor Político
Chasqui
Ecuador DEBATE
Ciencia y Tecnología
Autos y Velocidad
Autonomías
La Descentralización
en Ecuador
Cuadernos sobre Descentralización
Quito Capital de
la Cultura
Especial de Aniversario
Todo Manabí
en el mismo sitio

 Pasatiempos

Cocina
Horóscopo
Horóscopo Sexual
Cines y Carteleras
Cine por TvCable
Guía de Televisión
Lotería Nacional
Embrujos y Hechizos

 Cultura

Cultura del Ecuador
Historia del Ecuador
Palabra e Imagen
Pintores del Ecuador
Galería virtual de Arte
Lectura, literatura y educación
Clásicos de la Poesía

 Servicios

Diarios del Mundo
Museos del Mundo
Webs del Ecuador
Universidades
Bibliotecas
Becas Estudiantiles
Idioma Gratis
Entidades
Financieras
Licitaciones
Recupere su
Vehículo
Turismo
Un país para todos
Ayuda a Migrantes
Ayuda con un click
Consultas Médicas
Consultas
Oftalmólogicas
Buscadores
Consulta Padrón Electoral - TSE

MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

La disimulada estética de Miguel Varea

A lo largo de su vida el pintor ecuatoriano Miguel Varea ha agrupado sus reflexiones y creaciones personales en un libro íntimo. Ahora, un fragmento seleccionado de éste aterriza en las librerías.

Daniel Márquez

El lector que se aventure en 'Una estétika del disimulo' notará algo rápidamente: el libro de Miguel Varea sacude cuán el más potente derechazo a nuestros domesticados ojos. En el contexto de la sociedad ecuatoriana, acostumbrada a pintorescos libros de fotografía o pintura que se dejan sobre la mesa de la sala, la última creación de Varea implica una revolución de conceptos. Se define como "libro de lectura visual para todos", lo cual implica en la práctica, que se encuentra a caballo entre la poesía y la manifestación visual.

En 200 páginas, Varea consigue plasmar decenas de sus características dibujos junto con cientos de potentes frases, demostrando una hábil prosa para muchos desconocida. Se debe entender que 'Una estétika del disimulo' no es, ni pretende ser, una novela ilustrada o, peor aún, una edición comentada de la obra de Varea: todo lo contrario, es pura pulsión artística, antítesis de la construcción lineal. El mismo autor, en la primera página del libro, da la clave indispensable para el buen entendimiento de la obra: "Cada vez que aparece una pluma fuente como que me fluye la sin razón". Esta frase, mezcla de inspiración, sinceridad y acto fallido, da cuenta del frenesí artístico impreso en el libro.

Desde los años setentas, Miguel Varea ha venido consolidándose como uno de los pintores más importantes del país. Ha expuesto su obra en varios países de América Latina y Europa: un gran mérito tomando en cuenta que Varea es de los pocos pintores ecuatorianos que escapan del cliché, amado por los extranjeros, de pintar siempre miseria campesina y explotación social. Todo lo que está dentro del libro, tanto texto como dibujos, son producto de la susodicha pluma fuente de Miguel Varea. Los dibujos son, en su mayoría, particulares figuras humanas nacidas de la tinta negra, azul o roja subordinada al pintor. Su prosa, página tras página, pone en evidencia una actitud de asombro, a veces de decepción, frente a la vida y sus diferentes facetas. Reflexiones como "ejercitas la korrupción a la luz pública y eres honestísimo" o "siento algo de mi ke esta en mi kontra, a veces la tinta escupe pero de su propia kuenta, komo avisando ke es hora de cerrar el tintero" dejan al lector confundido por un lado y absorto por otro. En un arranque de sinceridad, sobre el dibujo de un joven con cara de tonto, Varea escribe "Viperinos sin oficio pero mucho beneficio en culturas de vergüenza con dioses plastificados y muchas gradas que subir y subir y premio al que llega primerito".

El libro tiene intercaladas citas de filósofos, artistas y escritores, como Toulouse Lautrec, el famoso pintor de afiches en París, Sören Kierkegaard, el conflictivo existencialista danés, y Van Gogh, entre muchos otros; las cuales cobran un significado diferente al ser reproducidas por la pluma anárquica de Varea. Al final del libro el lector encontrará un extenso reportaje de la renombrada periodista Milagros Aguirre. En él, de forma brillante, se trata la historia del libro, la vida y personalidad de Varea, y las diferentes circunstancias que dieron luz a "Una estética del disimula".
Aguirre escribe que (en el libro) "textos y dibujos se vuelven algo más que una bitácora y unos apuntes. En ellos se resume el pensamiento de un artista y su pensamiento sobre la vida". Frente a la eterna pregunta acerca de si un libro cualquiera merece ser leído cabe decir algo sobre "Una estética del disimulo". No sólo merece ser leído, lo exige.

Despieze: "Pienso asumir sin rodeos mi oficio de loco no sirvo más que para algo intermediario y de rango secundario y borroso jamás sobre un pasado tan carcomido y quebrantado podré construir un edificio predominante felizmente el tiempo es bueno y el sol radiante yo estoy atado a la tierra por lazos más que terrestres salvo un cierto fondo de vaga tristeza difícil de definir- pero en fin-"
Miguel Varea.

 
 
 
 Temas
Arquitectura
Caleidoscopio
Ciencia
Cine
Danza
Escaparates
Filosofía
Historia
Música
Museos
Talentos
Teatro
Plástica
Plumas
Variaciones
 
 
 
 

La Hora 2002
- Quito - Ecuador