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"Tendencias visuales"
se exhibe en Caracas
Leyla Piedad Escobar
Óleos sobre tela , sobre
cáñamo, una instalación en base a piedra,
hierro, alambres y papel periódico y un video formato
DVD conforman la muestra Tendencias visuales del Ecuador Contemporáneo
de los artistas ecuatorianos Tomás Ochoa, Miguel Betancourt
y Lisa Marangoni que se exhibe en la capital venezolana, Caracas,
como un homenaje por el 25 aniversario de Quito como Patrimonio
Cultural de la Humanidad y la designación de Capital Iberoamericana
de la Cultura en el año 2004.
Para L. Enrique García, presidente ejecutivo de la Corporación
Andina de Fomento (CAF) entidad organizadora de la muestra Ecuador
es un país que posee una "enorme y variada tradición
cultural, es un país con un rico y complejo espíritu
creativo, siempre abierto a las manifestaciones más diversas
de la plástica, la artesanía, la arquitectura y
en el arte en general. Esta tradición ha sido una ejemplar
forma de combinar los más profundos rasgos espirituales
de una nación en función de lograr la integración
y la armonía tan necesarias para superar las vicisitudes
que nos asoma el futuro".
En el catálogo de la muestra se destaca que Ochoa, Betancourt
y Marangoni representan a la nueva generación de artistas
, que en su obra mantienen una vigorosa tradición, cuyos
orígenes y notables cualidades se remontan a las primeras
culturas precolombinas, además la exposición permite
una mirada contemporánea tanto hacia las glorias alcanzadas
en el pasado como hacia el inquietante horizonte del siglo XXI.
Pablo Salgado quien conjuntamente con Mariela Provenzal son los
curadores de la muestra, señala que "Tendencias visuales
del Ecuador contemporáneo" muestra el trabajo que
actualmente , realizan los artistas nacionales. Esta muestra
refleja la gran diversidad temática y técnica,
de las artes visuales ecuatorianos. Los tres creadores son de
una misma generación. Pero los tres son diferentes, no
sólo por provenir de tres ciudades distintas, sino por
su personal forma de asumir el arte. Son tres autores y tres
visiones distintas, casi opuestas. Una muestra que además
permite comprobar que con la globalización también
se afirman las diferencias, sobre todo locales.
Miguel
Betancourt
Para el crítico de arte
Manuel Esteban Mejía Miguel Betancourt es la afirmación
de una madurez creativa, la clara constatación de un proceso
que iniciado años atrás, permanece vertebrado desde
un interior. Testimonia ya lo hecho, los períodos de búsqueda,
de asentamiento, de hallazgos diversos, de conocimientos y experimentaciones
que se han sucedido con el tiempo.
La trayectoria de Betancourt, quien ha titulado a esta serie
como "Ásperas formas", no está signada
por los esquivos y dudosos astros de la facilidad o el casualismo,
por el contrario, exhibe riesgos y aventuras, rezuma las cicatrices
de un duro aprendizaje y las heridas abiertas que muestra testimonian
sus enraizamiento con la íntima biografía de su
espíritu.
La señal inconfundible de la obra de este artista es el
permanente crecimiento y, dentro de él, la extinción
del carácter particular en el significado, tornándose
en expresión clara y directa. Por eso, la fuerza de la
obra de Betancourt es la de la vida misma, señala Marco
Antonio Rodríguez en su estudio sobre la obra de este
artista nacido en Cumbayá, en 1978, quien por su espíritu
inquieto desde muy temprana edad se vinculó con artistas
de la talla de Viver, Pazmiño y Oswaldo Moreno, cuya cercanía
unida a las lecturas de grandes creadores de la literatura y
la filosofía le permiten avizorar más allá
de lo que a simple vista se aprecia y que con los años
se transformaría en su horizonte de trabajo, una suerte
de antiacademicismo.
El espíritu inquieto que le posee le lleva a experimentar
y a transformar en leiv motiv de sus pinturas las diversas etapas
de su vida, cada una de ellas con su propio simbolismo.
Las obras de Betancourt, han recorrido varios países europeos,
Israel, Australia. Dos de ellas fueron adquiridas por las Naciones
Unidas para sus sedes en Viena y Ginebra.
En esta muestra exhibe óleos y mixta sobre cáñamo
en mediano y gran formato.
Larissa
Marangoni
La novia y su corte es el título
de la instalación que presenta esta artista guayaquileña
(1967). En las siete figuras que conforman esta obra Larissa
trabaja con hierro, papel periódico, malla de alambre
tejida a mano, piedras y varillas de hierro y aluminio.
Con estudios de arte y maestría en Bellas Artes en Syracuse,
Estados Unidos, Marangoni es conocida por su tendencia minimalista.
Su arte está comprometido a ser siempre moderno, es decir,
que, siendo como es, quizás, la única creadora,
con sólidos fundamentos, inserta en la neovanguardia en
el Ecuador de hoy.
Desde los años ochenta Marangoni produce series que delatan
una indudable influencia del arte "minimal", que algunos
lo califican de frío, esto es epítome de su filosofía:
una obra visual trabajada con el más leve aporte de su
mano. La misma artista nos advierte: "a través de
esa tendencia puedo transmitir silencio y tranquilidad, sobre
todo en mis instalaciones"...
Rodolfo Kronfle describiendo la instalación "La novia
y su corte" que se exhibe en Venezuela afirma que "recoge
los elementos performáticos del que es probablemente el
ritual más emblemático en la vida de una mujer.
La artista dramatiza una puesta en escena que emula la corte
nupcial, el personaje principal se manifiesta en su jerarquía
de escala y se corona con un largo velo, el mismo que al ser
confeccionado con eslabones de alambre subvierten la tierna e
ilusoria lectura que se le suele dar a este evento. El manto
propone contradictorias connotaciones al ser malla protectora
y cadena a la vez. Los siete personajes adicionales que simbolizan
las damas de la corte aparecen con corazas que emulan las abultadas
crinolinas de antaño. En la interpretación de Marangoni
los personajes son macizos, las rocas enfatizan el carácter
de inmovilidad que plantea interrogantes acerca de aquel conocido
'siguiente paso' que se toma en la vida".
La propuesta de Larissa es una de las más codiciosas del
Ecuador contemporáneo, afirmaría Marco Antonio
Rodríguez. Dominio severo de las técnicas y los
materiales que emplea para su empresa. Lenguaje propositivo...:
limpieza de manos, rapidez y perfección en la realización...
Sus obras se caracterizan por un implacable enlace composicional...
Tomás
Ochoa
Ochoa es un osado y compulsivo
experimentador)... Son los "devenires" de un gran artista
y éstos solo pueden ser expresados a través de
un estilo único, intransferible... Ochoa ha accedido a
una ontología del color, sin la cual, su propuesta visual,
una de las más profundas y sólidas de su generación
en América Latina, hubiera zozobrado... La obra de este
artista cuencano (1965) no es el lenguaje de un ideal estético
menguado, sino un estatuto de códigos que devienen símbolos
de una realidad profunda. De aquí su carácter excepcional...
La hoja de vida de Ochoa se caracteriza por la serie de estudios
que ha realizado en varios países, así como su
participación en bienales en muestras colectivas e individuales,
las distinciones que ha recibido a nivel nacional e internacional.
A los quince años ya despertó en él el artista.
Su único placer consistía en subir a un autobús
que lo trasladara al campo, y una vez en éste dibujar
y colorear paisajes. Sus profesores se interesaron en sus composiciones...
continuó dibujando y pintando, así como manteniendo
una interacción íntima con la naturaleza. ....
El fuego, el aire, el agua, la tierra, que se constituirían
en uno de los núcleos de su creación, fueron absorbidos
por él... Le seducen nuestras culturas milenarias. Se
aproxima a ellas y extrae sus esencias sagradas.)...
Varias son las etapas en las que se circunscribe su creación
y cada una de ellas le corresponde a una serie que tiene sus
características.
En Andes es su primera Serie (l987)... Los fondos negros... de
esta primera muestra son intencionados. El color negro es sinónimo
de desesperación..., pero también es el color de
los conceptos, de las ideas... Señales y Líticos
son las Series que le siguieron luego... va incorporando otras
ideaciones.
La "materialidad" de Ochoa es uno de sus mayores logros.
Parecería ser acabada en sí misma y, como tal,
conminada a hacernos pensar en un retorno al naturalismo. Sus
texturologías son bellamente tratadas, pero detrás
de ellas o, a través de ellas, difundirá siempre
sus propuestas, universalizándolas...
Transiciones marca otro hito en la obra.... El artista asume
pleno dominio del color...
Bestiario es una Serie transicional... Él seguirá
hurgando en la vertiente del precolombinismo. Pero este artista
es un buscador impenitente.... no sólo tiene una propuesta,
sino varias, aunque a la postre, todas se integralicen. Entra
de lleno en el pensamiento posmoderno...
Examina nuevas estéticas. Rastrea en la condición
humana del nuevo milenio... Entonces, asume nuevos retos... Se
apropia de elementos (símbolos) de un prontuario que oscila
entre la historia y los sueños (la mayoría medievales,
pero por alguna de sus piezas ya ronda el cuy que servirá
para otra experimentación suya)... Devenir animal es,
hasta aquí, el proyecto artístico más codicioso
... extraído de la misma entraña de nuestro país
En esta muestra presenta óleos sobre tela y un video formato
DVD en el que pone en escena a los sobrevivientes de la presencia
imperial los viejos mineros de la Saad.Co y los convierte
en documentos vivos de las estrategias de resistencia en la primera
mitad del siglo XX.
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