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Sigmar
Polke, y el destello del genio
Sigmar Polke nació en
1941 en Oels, Silesia (hoy Polonia) donde vivió hasta
1945. Ese año la familia tuvo que huir a Turingia, luego
en 1953 se trasladaron vía Berlín Occidental ha
Düsseldorf.
Él mismo nos hace una relación breve de su vida
y su ser.
"El acontecimiento de haber venido al mundo hubiese tenido
un efecto muy pequeño en mi obra posterior, de no haber
nacido con la visión deteriorada. No se trata de un defecto
severo y mi miopía me dio acceso - y esto desde mis más
tiernos años - a este mundo en forma de cuadrícula
que se volvió tan importante en mi obra. Entre mis memorias
más dolorosas se encuentran las largas tardes de invierno
después de la reforma monetaria. Nuestra familia de cuatro
miembros amontonada sobre la más reciente publicación
de Bäckerblume [órgano oficial del gremio de los
panaderos, se podía comprar en la panadería de
Karfiol en nuestro barrio], dándonos de codazos en las
costillas y señalando lo que se designaba como 'rollos
deliciosos', 'seductores croissants', 'realmente bondadoso pan'
etc. Pero allí donde nuestros dedos apuntaban acompañados
de gritos de éxtasis, yo solo veía muchos puntos
delgados, negros y sin vida. Desesperado un día me empujé
hacia adelante, sólo para ser gritado con total incomprensión.
¡¿Era acaso mi padre un vidriero o un vigía?!
Esta fue una dura píldora de tragar para un pequeño,
como lo era yo por entonces. ¡Más el pequeño
aprendió! Supo que ser el hijo de un vidriero, era algo
muy especial a los ojos de los demás, y desde ese momento
su deseo más ferviente fue ser también vidriero.
"Este deseo me llevó a ser aprendiz de pintor de
vidrio en la empresa Derix en Düsseldorf, formación
que terminé gracias a haber recibido inesperadamente un
par de lentes a través del seguro de salud de mi padre.
...y frenillos para mis dientes, los cuales pude descartar más
tarde. Los lentes se quedaron conmigo hasta ahora. Más
tarde inclusive me compré una bicicleta. Entonces vi la
luz, que veo hasta el día de hoy [...providencialmente
no me ha sido interrumpida]..."
Luego viene una vorágine de acontecimientos que hacen
de la figura d ePolke un auténtico tornado. De 1959 a
1960 aprendizaje de pintura sobre vidrio y de 1961 a 1967 estudios
en la Escuela de Arte de Düsseldorf con Gerhard Hoehme y
Karl-Otto Goetz.
En 1963 funda el Realismo Capitalista junto con Konrad Fischer-Lueg
y Gerhard Richter. 'Emigrado' al Berlín Occidental a la
edad de 12 años, su obra comenzó a darse a conocer
en 1963, aproximadamente, cuando aún formaba parte del
estudio de pintura que regentaron Gerhard Hoehme y Karl Otto
Goetz. Una década más tarde, inventó, junto
con su amigo Gerhard Richter, el concepto de Realismo Capitalista,
juego de palabras que implica una reflexión irónica
sobre el Pop Art y sobre el Realismo Socialista. Ambas posturas
le interesaron, sobre todo, en su concepto, atraído por
la capacidad del arte como vehículo de denuncia y exposición
de lo que ocurre alrededor.
Polke empieza a cosechar su dura siembra. Así,el Sigmar
Polke que durante los años sesenta fuera un dato secreto
entre conocedores, pertenece desde hace ya bastante tiempo al
grupo de los artistas 'establecidos' y caros. Sobresalió
de la masa de los eclécticos y epígonos, del mismo
espíritu que Joseph Beuys, pero no es un gurú,
ni tiene un corte tan nórdico como él, en cambio
es mucho más juguetón, alegre e irónico.
Si Beuys en su modo de ser ha sido una especie de 'gótico',
entonces Polke, el más joven, es uno que se encuentra
a gusto en el barroco; un sibarita de formas, colores, figuras,
materiales, uno al que todo se le hace fácil, un transformador
que desde cada una de sus variadas obras siempre mira, sonríe
y guiña hacia afuera con picardía, burla y alegría.
Y si uno piensa que está ahí y lo puede ir a saludar,
ve que ya no está, desapareció, se hizo transparente.
Se ha dicho en repetidas ocasiones
que Polke gusta de buscar situaciones en las que no pinta él,
sino 'ello'. Sigue siendo inolvidable la obra que expuso el año
1986 en el Pabellón Alemán de la Bienal de Venecia
(y por la que obtuvo el León de Oro), una presentación
en la que aplicó a las paredes pigmentos de color que
reaccionaban al calor, al frío y a la humedad. El color
comenzó a llevar una vida propia, independiente del pincel
o la paleta, y se transformaba cuando había cantidad de
público en el pabellón. "ELLO" creó
en cada ocasión, por así decirlo, un nuevo cuadro,
en la oscuridad, bajo el calor, cuando hacía frío
o cuando era humedecido por el aliento de un contemplador.
Los raros colores minerales que él emplea, sensibles a
los cambios de temperatura y que reaccionan a la humedad, como
el oropimente, la malaquita, el óxido de cobre, el minio,
el lapislázuli y el verde de Schweinfurt, que contiene
arsénico y es extremadamente tóxico, delatan su
predilección por los materiales que han pasado de moda.
Aprendió, quién sabe cuándo, la pintura
sobre vidrio. Polke sabe lo que son la luz, el vidrio y el color,
una alquimia que atrae a los ángeles desde 'lo alto'.
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