'RIQUEZA
MORTAL', Santoro
En la Casa de la Cultura Ecuatoriana,
Alberto Santoro levanta su voz pictórica de nuevo. Esta
vez su clamor es para denunciar la 'RIQUEZA MORTAL' que nos agobia.
La propuesta de Santoro tiene
que ver con la naturaleza y con las condiciones culturales del
medio. El hombre y el entorno son sus protagonistas. En su pintura
resalta la extraña paradoja del petróleo como riqueza
única y como una suerte de exterminador de vida. Hace
referencia al saqueo inmisericorde y a la ambición demencial
de los hombres.
Su pintura es el resultado
del ejercicio continuo de una voluntad de observación
y creación. El artista rescata lo que ve y lo organiza
en el lienzo con una concepción muy personal del lenguaje
estético, sus colores rotundos e intensos nos acercan
a una sabia lección ecológica. Utiliza con un buen
sentido de profundidad una combinación entre expresionismo
y surrealismo bajo la influencia del realismo mágico.
Están presentes los ritos animistas del sincretismo afro-indoamericano.
El artista tiene estudios de
Bellas Artes y Arquitectura en Guayaquil, actualmente es Presidente
de la Casa de la Cultura de Esmeraldas, ha realizado varias publicaciones
y exposiciones. Como creador transforma, embellece, propone categorías
artísticas. Su obra, en general, le ubica en un lugar
destacado en su provincia y en el país. La muestra estará
abierta al público de 09h00 a 17h00 hasta el 30 de junio.
El Apocalipsis de Santoro
Después de ensayar el
abstraccionismo (exposiciones de los años 93 y 95) y de
explorar la figuración como fórmula del costumbrismo
y del paisaje (exposición de agosto del 99), Santoro se
aventuró con el tema del Apocalipsis (exposición
de noviembre del 99), como la respuesta a una necesidad íntima.
Intenta frene a este reto, que se autoimpone, una versión
suya, personal, de algunas páginas del libro que Juan
el evangelista escribiera en al isla de Patmos, y usando un lenguaje
expresionista que se codea con el surrealismo consigue una serie
impactante y sin concesiones a la estética convencional.
Luego vuelve al paisaje con una versión ecologista, pero
bajo la influencia del realismo mágico, y con el maglar
y los ceibos como protagonistas. Los árboles adquieren,
de alguna manera, en los lienzos de Santoro, formas y actitudes
humanas, inmovilizadas por algún encantamiento. Sin embargo
es como si se mantuviera a la espera de una orden misteriosa
para incorporarse, de pronto, a una vida que está más
allá de lo meramente vegetativo. (Rodrigo Villacís
Molina)
Desmesurados grupos empresariales,
orientados sólo por la perversa lógica de la rentabilidad,
se han convertido en el mayor depredador de la humanidad.
El petróleo una de las
mayores fuentes de riquezas naturales es el vehículo en
el cual se han embaucado para satisfacer sus ambiciones personales
sin importarle su prójimo, su medio ambiente.
Las grandes potencias mundiales
mantienen una falacia en común "la de estar preocupadas
por el medio ambiente; de realizar programas mundiales para combatir
la contaminación ambiental".
En este contexto, el petróleo
riqueza natural única- se ha convertido en una suerte
de exterminador de la vida y de la biodiversidad de nuestro país,
empobreciéndonos más paradoja extraña
y terrible-. El saqueo inmisericorde de nuestro petróleo
ha dejado sólo despojos y hambre.
|