Solymar
y la "Conjunción armónica del ser"
Por Ms. Juan Carlos Fernández-Catalán
Después de haber visto
algunas manifestaciones de "trashy art" en la ciudad
de Quito, volvemos al cauce de la corriente artística
entendida como tal con esta motivante y vivificante exposición
llamada acertadamente "Conjunción armónica
del ser" nos permite percibir en la reciente obra de Solymar
López la magia de la abstracción que relieva en
medianos y grandes formatos la naturaleza silvestre con una equilibrada
paleta en la que se conjugan los colores, dejándonos apreciar
formas y detalles que sin ser destacados se funden con un abigarramiento
natural, provocado por trazos que marcan y enmarcan los motivos
florales presentados; así mismo, inusualmente nos presenta
en sus paisajes contrastes de nubes que vaticinan tormenta o
total calma, aguas de mar embravecido o de una placidez que invita
al descanso y la sinergia; movimientos marcados por el empaste
de la técnica y el dominio del espacio que denota la calidad
artística de la autora.
La nueva concepción
artística de Solymar López se demuestra en su fuerza
expresiva, el trazo sinuoso pero acertado que nos permite adentrar
en detalles de perfección, que junto la personalización
de cada obra logra un conjunto armónico en toda la muestra
par deleite de quienes la admiran.
Solymar nos entrega parte de su quehacer y de sus sentimientos
en un momento crucial de su carrera que conlleva su acreditación
entre lo más destacado del arte internacional
Una artista prolífica
Ecuatoriana, formada en el
Colegio de Artes Plásticas Daniel Reyes y en la Facultad
de Artes de la Universidad Central Solymar López es una
artista plástica que ha aprovechado todas las instancias
que se le han abierto para alcanzar su perfeccionamiento.
Estudió en The Newark
Museum, Focus INC Foundation Hispanic Women Artist, en Estados
Unidos; en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid
y en ARTEA Taller, en España; Universidad Mayor de San
Marcos y Museo de Historia Natural de Lima, en Perú; y,
en el Atelier de Arte Chico Fonseca Campinas, Sao Paulo Brasil.
Desde 1980 ha participado en
exposiciones individuales y colectivas exhibidas a nivel nacional
y en países como Puerto Rico, Estados Unidos, Perú,
Guatemala, República de El Salvador y Honduras.
Es miembro de varias organizaciones
de artistas plásticos a nivel internacional. Además
de su obra pictórica ha trabajado dioramas (arte tridimensional)
para el Parque Nacional Galápagos, Parque Nacional Machalilla
en Manabí y en 2004 está elaborando los dioramas
para el Museo de Historia Natural de la Escuela Politécnica
Nacional en Quito.
Expresividad y neofigurativismo
Para el crítico de arte
Manuel Esteban Mejía, en la obra de Solymar López
hay una expresividad que "me apresuro destacar, por ser
de doble orden: de la inmediata visión de las casas y
seres de alrededor y del tipo de materias y técnicas utilizadas
para manifestarla.
Ser espontáneo no es
difícil pero ser auténtico sí lo es, sobre
todo para quien se expone a través de una obra que, pese
a todo artificio, desnudará defectos y falsas apariencias.
Lo que Solymar ofrece es una
apariencia real, que radica en una libertad voluntariosa, no
comprometida sino con la necesidad que le señala la obra.
Por eso sus tintas y carboncillos son sobrios y desprovistos
de todo alarde estético, concentrados en el desnudo sujeto
de la imagen: algún ser humano en la habitual tarea de
vivir, mientras sus óleos juegan con el color, convertido
en vivaces manchas de luz, para integrar la forma de un paisaje
o de un cuerpo.
El color la tienta, no hay
duda, como la tinta y el carboncillo le exigen despojarse de
retóricas y pretenciosos efectos para ceder a la captación
de lo real visual. Y si en los paisajes ( y en los desnudos)
el color es un medio más que un fin para decir, el carboncillo
y la tinta son, en cambio, motivaciones e instrumentos para afirmar
una capacidad expresiva y no meramente especuladora sobre la
realidad".
Lenin Oña, también
crítico de arte afirma que "La temática -de
Solymar- corresponde a una marcada tendencia neofigurativista,
con lo que armoniza género y forma, contenido e imagen.
Los hombres, las mujeres, los niños, captados en su vida
habitual, la elocuencia del gesto impensado, señalan una
línea definida y definitoria. Si hay dulzura, una dulzura
muy femenina en muchas figuras también hay angustia y
soledad en otras".
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