Secciones

Nacional
Local
Cultural
Economía
Mundo
Farándula
Artículos de Opinión
Portadas Impresas

Vida Social
Obituarios
Caricatura del Día
Todos los Titulares
Avisos Judiciales

 Revistas

Judicial
Artes
Humor Político
Chasqui
Ecuador DEBATE
Ciencia y Tecnología
Autos y Velocidad
Autonomías
La Descentralización
en Ecuador
Cuadernos sobre Descentralización
Quito Capital de
la Cultura
Especial de Aniversario
Todo Manabí
en el mismo sitio

 Pasatiempos

Cocina
Horóscopo
Horóscopo Sexual
Cines y Carteleras
Cine por TvCable
Guía de Televisión
Lotería Nacional
Embrujos y Hechizos

 Cultura

Cultura del Ecuador
Historia del Ecuador
Palabra e Imagen
Pintores del Ecuador
Galería virtual de Arte
Lectura, literatura y educación
Clásicos de la Poesía

 Servicios

Diarios del Mundo
Museos del Mundo
Webs del Ecuador
Universidades
Bibliotecas
Becas Estudiantiles
Idioma Gratis
Entidades
Financieras
Licitaciones
Recupere su
Vehículo
Turismo
Un país para todos
Ayuda a Migrantes
Ayuda con un click
Consultas Médicas
Consultas
Oftalmólogicas
Buscadores
Consulta Padrón Electoral - TSE

MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

¿Por qué? una denuncia sobre la violencia

Leyla Piedad Escobar

"Si es frecuente afirmar que los acontecimientos políticos y sociales se reflejan en la obra de los artistas, esta afirmación es particularmente cierta en el caso de la obras de Álvaro Delgado", afirma Ana Palacio, ministra de Asuntos Exteriores de España, en la presentación del catálogo del pintor madrileño, cuya obra se expone en Quito en el marco del programa Arte Español para el Exterior, del Ministerio de Asuntos Exteriores de España.
La variedad de la obra de Delgado conserva una innegable coherencia interna, derivada del compromiso vital del artista, que se refleja en su constante reflexión sobre la violencia y sus inagotables esfuerzos por penetrar en la mente del otro, de intentar descubrir sus recovecos anímicos e intelectuales, lo que le lleva a utilizar el pincel como si se tratara de un láser que actúa más allá de la epidermis.
Desde su primera serie de hace más de treinta años sobre los horrores de la guerra, marcada por las experiencias del artista durante la Guerra Civil española, hasta sus cuadros más recientes realizados bajo la impresión del atentado del 11 de septiembre, los lienzos de Delgado son una muestra del rechazo y la perplejidad del artista ante el horror de la violencia.
La exposición recoge un conjunto de las obras más reciente de Álvaro Delgado, que "reflexiona sobre la violencia humana señalando los horrores de la guerra del mismo modo que hizo Goya. Pero esta reflexión sobre los impulsos violentos en los seres humanos no va a ser novedosa para el pintor, sino que le ha ido acompañando desde una adolescencia marcada por la Guerra Civil".
Se puede apreciar una serie de obras que pintó Delgado en los años 70 y que demuestran la continuidad de sus análisis, obras de temas bélicos que permiten al espectador captar la evolución formal y artística del pintor.
La obra de Álvaro Delgado es para Felipe V. Garín Llombart, presidente de la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior "quizá una de las más representativas de la manera en que muchos creadores españoles se adentraron en los terrenos de una expresión formal sólidamente asentada en las vetas de la tradición pero, al mismo tiempo, de rabioso y aun provocativa actualidad. Delgado es dueño de una sensibilidad creadora tan exigente como imaginativa.
El pulso con la historia -historia pasada, cristalizada en los caminos de la tradición a través de la evocación de la naturaleza muerta o viva, e historia actual, teñida por el clamor expresivo de la protesta, la denuncia o la simple reflexión trágica- se erige así en un manantial inagotable de sugerencias, de formas, de anhelos individuales y colectivos vertidos en el lienzo con la fuerza arrolladora de una corriente vital capaz de difuminar los límites entre la abstracción y el figurativismo para crear un universo tan personal como divulgativo.
Delgado tiene etapas muy marcadas en su vida como artista, cada una con sus peculiaridades que se van configurando por las vivencias que la geografía española le ofrecen y que él las traslada a sus lienzos como paisajes, seres humanos preferentemente mendigos, clérigos, viejas, pastores, que son presentados con un nuevo lenguaje pictórico de una expresividad extrema y de una audacia cromática sin precedentes.
En la muestra que se exhibe en Quito que recoge una de las últimas series del artista, surge la pregunta ¿Por qué?, ¿Qué conduce al hombre a ejercer la violencia? ¿Qué le impulsa a torturar y matar? ¿ Por qué esta condición terrible acompaña al hombre desde sus orígenes?
El grabado de Goya titulado ¿Por qué? perteneciente a los desastres de la guerra, inspira el título de esta serie, que tuvo en el 11 de septiembre un nuevo detonante que lleva al artista a pintar la compulsión que siente ante la barbarie. Incluso pinta a Osama Bin Laden, que nace como una "imagen onírica, como arquetipo perfecto para ser pintado, como una especie de terrorífico simulacro de sí mismo. Con una barba y un turbante, cualquiera de nosotros podría ser Bin Laden, esa es la terrible intuición, el temor casi, que alienta los retratos (por llamarlos de algún modo) de talibanes pintados por Álvaro Delgado.
El atentado terrorista y los continuos enfrentamientos sangrientos en distintas zonas del planeta que provocan un número pavoroso de víctimas indiscriminadas, estimulan en Delgado la necesidad de expresar su perplejidad con su lenguaje máscomprometido: la pintura. Haciendo objeto de su crítica a la sinrazón que con tanta insistencia se apoderan de la humanidad, entre una vez más en ese debate que le caracteriza.
A pesar de la aparente novedad del tema - lo nuevo sólo está en los protagonistas- la angustia, el desasosiego, vienen de lejos.

Un pintor universal innovador

Nacido en Madrid en 1922, a Álvaro Delgado le tocó vivir su adolescencia en el escenario de una ciudad en guerra, viéndose obligado a interrumpir sus estudios al cesar su actividad el instituto donde estaba matriculado. La Escuela Superior de Pintura, no se clausura y el joven Álvaro decide asistir a unas clases que iban a descubrir sus extraordinarias dotes de dibujante. Ni él ni su entorno familiar podían sospechar que aquella opción en momentos tan difíciles iba a desvelar una destreza inicial y, algo más adelante, una decidida vocación. Al finalizar la guerra se inclina por continuar la actividad artística comenzada por azar.
Una beca del Instituto Francés facilitó una prolongada estancia de Delgado en París a finales de la década de los cincuenta. Esta circunstancia le permitió conocer a fondo la pintura surgida en los talleres de la vanguardia y fue decisiva para su definición. André Derain ejerció en él cierta influencia inicial, pero fue Soutine su principal punto de apoyo en el comienzo de su trayectoria hacia el expresionismo, que en él denota una locura contenida, refrenada. Se siente que pinta por necesidad vital, siempre que tiene algo que decir.
Delgado es un innovador le da nuevos aires al retrato género tradicional en el arte español y casi en plena decadencia durante el siglo XX. Él lo rescata de la sumisión al modelo y al ideal clásico para centrarse en el estudio psicológico de sus personajes.
Cuando se impone lo urbano, él se centra en lo rural, cuando el hombre pierde valor ante un materialismo sin límites, lo transforma en eje de su obra inmortalizándolo en el retrato. Le interesa el presente, pero también el pasado, dándose en su obra una conjunción de amor a lo popular y a lo culto. En la aparente diversidad temática de su pintura hay una corriente humanística que unifica y da coherencia a los diferentes géneros.

Su obra es barroca en sus formas pero clásica en los conceptos. Une sentimiento y razón, lo ingenuo y lo profundo, lo imaginativo y lo real, lo inmediato y lo universal.

El pintor asume el papel de cronista, ve al hombre como ente social y como víctima de las intrigas sociales.

Delgado demuestra en sus obras que los temas no envejecen, sino las formas de expresión, que requieren la actuación de un artista en constate renovación.

Sala de Arte Contemporáneo
Museo Nacional del Banco Central
Patria y 6 de Diciembre

 
 
 
 Temas
Arquitectura
Caleidoscopio
Ciencia
Cine
Danza
Escaparates
Filosofía
Historia
Música
Museos
Talentos
Teatro
Plástica
Plumas
Variaciones
 
 
 
 

La Hora 2002
- Quito - Ecuador