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Rosa
María Elizondo: 'En la quinta dimensión del sueño'
Con el auspicio de la Casa
de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo de Chimborazo y la Embajada
de México en Ecuador, en el Centro Cultural Mexicano se
expone la muestra colectiva ·"Zumbambico Cromático"
de niños pintores de Riobamba y "En la quinta dimensión
del sueño" de Rossy Elizondo, de México.
Nació en Monterrey,
Nuevo León en 1961, es poeta, pintora, ceramista y muralista.
La pintura de Rosa Maria Elizondo está enraizada en la
ironía y en el doloroso desamparo del artista que no juega
ningún rol en el mundo y su única forma de comunicación
es la estética.
Por ser pintora y poeta, Rossy Elizondo plasma el sonido bicolor
de la vida en cada cuadro, llama las cosas por su nombre, finge
lo que no siente cuando en realidad lo siente.
El encanto de sus cuadros reconforta a quienes poseemos el placer
de ver, pero somos huérfanos de la capacidad crítica
hacia la pintura. Y es que el amor está presente en su
creación y mueve todas sus imágenes y ella afirma
que si no plasma sentimiento no tiene caso pintar.
Jorge Luis Borges opinaba que si un escrito carecía de
encanto, vana era su existencia. Rossy en la piel que el dolor
que ella plasma en cuadros es el de uno mismo.
Mencionar los títulos de los cuadros de Rosa María
es mencionar un fragmento de su plena existencia:
Tejedora......./
Tejedora de sueños,
Ayúdame dios mío a librarme de mi misma,
Atrapada en el pasado
Raíces ancestrales.
Barredor de nostalgias
En donde todo lo he olvidado.
La ironía es patente en el título de su exposición
"en la quinta dimensión del sueño"
Contemplar las obras de Rosa María es enfrentarse a un
poema dramático tránsfuga del aire que entra como
luz en los ojos, pero reconforta el espíritu cuando sabe
que el dolor nos lavará el iris antes de que acariciemos
el fruto del talento.
Rosa María cree en la inspiración, pero sabe que
el trabajo que ha de venir luego en los pinceles y en la tela
habrán de llamar a su destino cuando las sombras de sus
manos plasmen en los lienzos su pensamiento etéreo que
aspira a lo perenne.
Inspiración y trabajo es la sugerencia a los jóvenes
talentos con quienes comparte Rossy la sala del Centro Cultural
Mexicano.
Su tarea como escritora
Ha publicado en las revistas:
Oficio, Reflejos (de Tamaulipas) y en Rayuela / Carta Literaria
y en las secciones culturales de los periódicos El Santacatarinense,
El Fameño y Quinta Edición, todos ellos de Santa
Catarina, N. L. así como en El Centenario de San Pedro,
Garza García, N. L.. y en El Terminal de Monterrey, N.
L. .
En 1995, obtuvo la mención honorífica en el Concurso
de Poesía "Los Cuadernos de la Ventana" organizado
por la Universidad de Monterrey.
Ha impartido talleres literarios entre los niños de las
escuelas de Santa Catarina.
La primera Edición de "En el Corazón del Canto"
fue presentada en la Casa de la Cultura de Nuevo León
en enero de 2001 y debido a su gran aceptación, ha ameritado
realizar una segunda edición bajo los auspicios de Rayuela
Editores.
"PECA DE ANGEL"
Así describe Antonio
García a Rosa María Elizondo.
Ojo perpetuo de insomnio y vigilias acechantes. Sirena que sueña
con pieles durazno-terciopelo. Mujer fantasma que ve reflejado
a su fantasma al maquillarse. Soñadora de lunas y estrellas.
Dibujante que pinta circos con palabras-nubes en el cielo. Viajera
en eternas nostalgias y recuerdos. Fanática checadora
del tiempo en la deshora. Hechicera que conjuga tempestades,
alumbrándola una vela. Medusa que se mueve entre mares
y soles derramados en ensueños. Espina verde que brota
solitaria y se enfrenta a la esperanza. Capullo iridiscente enclaustrado
en noches infinitas. Acróbata creadora de figuras holográmicas
en parajes desolados. Remolino en el fondo del tranquilo río.
Caminante de veredas solitarias. Vorágine de túneles
y anillos suspendidos en el aire. Buscadora de mayos y abriles
florecientes. Reclusa inconforme buscando bajo la ventana de
salida. Habitante que se muere con el frío del abandono.
Moza que recorre la playa por la tarde, en mil barcos de papel
que se deshacen. Habitante citadina perdida en la soledad oscura
del desierto de esta vida.
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