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MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

Fernando Zurita, filosófico cronista de los clásicos

Fernando Zurita, pintor ecuatoriano, quiteño (de La Tola, por más señas), a sus 50 años es un artista suigéneri, que hace gala de una filosófica y digna humildad, de una conciente confrontación con sus limitaciones (las cuales considera totalmente superables), y la covicción absoluta de conquistar el éxito, para lo cual no acepta otro camino que el de la excelencia.

Zurita no es académico, su encuentro con el arte pictórico es reciente, y sabe que tiene por delante un camino de aprendizaje que el considera eterno, y así lo dice: "El conocimiento, en cualquier ámbito de la vida, es un Universo apenas accesible para el ser humano, es un camino en el cual la distancia entre los más grandes y los más pequeños apenas se percibe.

Mi cultura es pequeña, y estoy conciente de que ante la grandeza del Cosmos, siempre será pequeña; por eso me estoy cultivando, tanto en la adquisición de conocimientos a través de la lectura y demás documentos visuales y auditivos, como con el desafío de reproducir las obras de los grandes".

"Cuando sienta que he aprendido lo suficiente -dice Zurita-, cuando mi corazón me lo diga, dejaré de ser copista para hacer lo mío.
Quiero reconocer, con sencillez y respeto, el momento en que ha terminado mi aprendizaje con los grandes, y que debo tomar mi camino".

"No aspiro a la fama, el camino que sigo es el que lleva a la excelencia, no me importa lo inclemente que sea, y si ese camino me lleva al éxito, lo tomaré con humildad y como valor agregado; pero esa no es mi meta"
Por ahora, el pintor prefiere los temas bíblicos, le fascina lo que hay detrás de ellos: "creo que es la manera en que yo puedo colaborar para que mis semejantes hagan conciencia de Dios y su maravillosa y continua obra. Además, ¡qué hermosa manera de ayudar y aprender al mismo tiempo!".

Zurita gusta también de reproducir animales pintados por connotados maestros, y aluna obra propia tiene ya sobre el tema.

EL RETO

El desafío del copista es repoducir al máximo el milagro realizado por el destello del genio en un momento dado. Al respecto, Zurita sostiene que "la perfección que deseo alcanzar está en la misma dimensión en que habitaron y habitan los grandesmaestros; por eso no sigo (al menos todavía) las tendencias y escuelas del arte moderno que desarrollan los pintores contemporáneos, como son el figuratismo, expresinismo, impresionismo, etc." .

"Uno empieza a darse cuenta del potencial puesto en el hombre cuando se propone reproducir un clásico. Entonces, el 'YO' se levanta y se enfrenta al hecho de que no es algo sencillo, ni liviano, sino algo que mereció elogio y admiración: se está uno confrontando al genio".

Zurita mira el provenir con serenidad, y dando un paso a la vez, dice que llegará lejos: "En un futuro no lejano quiero hacer una exposición a nivel de iglesias cristianas, me parece un buen escenario para mis temas bíblicos. Luego, buscaré otras instancias, cuando me conozcan", y añade "... mi sueño más grande es concursar a nivel mundial, no por ambición sino para que mi mensaje pictórico llegue a muchos".

El reportero advierte al pintor sobre las dificultades que hay en nuestro país en el ámbito del arte, pero el se muestra inflexible ante la adversidad y sentencia que "caminando se abre el camino, como la luces del neblinero de un camión en la carretera brumosa, que crea un ámbito de acción al carro conforme avanza, aunque más allá de esa burbuja de luz se enseñoree la oscuridad y lo desconocido".

Pues sí, Fernando Zurita, a más de pintor es filósofo, y de esa cualidad echa mano para decir que "no importan las circunstancias presentes, porque ellas no determinan el futuro; el porvenir solo está determinado por lo que hagamos en y con las circunstancias presentes".

 
 
 
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La Hora 2002
- Quito - Ecuador