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MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

'QUILAGO', el nuevo proyecto plástico de Álvarez

Jorge Dávila Vásquez

Enrique Estuardo Álvarez es de esos pintores infatigables inagotables y capaces de trabajar hasta en sueños. Su bello nuevo proyecto 'QUILAGO', parte de una evocación casi mítica: la de la mujer que debe asumir el liderazgo de su pueblo, en la ausencia definitiva de su compañero; la de la cacica de Cochasquí, que es el punto de referencia del
inmenso conjunto de retratos de mujeres, que hoy colman el quehacer del artista.
Un resplandor de sol emana del personaje legendario y se vuelve arco iris de grandes dimensiones en esta exposición, que oscila entre el realismo conmovedor y el neo-expresionismo, agresivo y vital.

LA PASIÓN FEMENINA

Álvarez tiene presente en la realización total de la muestra la idea de la pasión femenina, del valor, de la ternura, de la fiereza, pero, a veces también, de la desolación, la edad, los varios y diversos dolores de la vida humana, captándolos todos, con un extraordinario virtuosismo en la expresión de tos personajes, a los que no solo va retratando, sino rindiendo un homenaje de artista y de ser humano, respetuoso y solidario.
El espectro solar mítico y real halla su cabal expresión en la impresionante monocromía de estos retratos de mujeres del pueblo, realizados en tamaño heroico, que conforman uno de los más poderosos conjuntos de la pintura ecuatoriana de hoy.
Es admirable la forma cómo el pintor engarza las figuras de lo cotidiano, el presente, lo actual, con la siempre invocada presencia intemporal y legendaria de la cacica.

EPOPEYAS

Este es un tiempo en que pueblos enteros del Ecuador quedan librados a la constante invasión de lo extraño, de lo injusto, de lo bárbaro. En ellos, una y otra vez, se levantan las voces y las dotes de líder de las mujeres, que tienen que enfrentar solas este duro momento de la historia. Por ello, nada hay de gratuito en la ligazón entre la antigua
Quilago y las siempre actuales conductoras de familias y comunidades: las mujeres del pueblo y de la patria. Una y otras enfrentadas a duros retos, por la fuerza tremenda de elementos naturales o sociales: la tierra empobrecida, las sequías, la erosión, el advenimiento de energías ajenas e incontrolables; así como la ausencia de mano de obra y protección masculinas, por efecto de la migración interna y externa, luchando sotas, apenas apoyadas por los ancianos y los niños, pero saliendo adelante ante las exigencias de las nuevas responsabilidades: la supervivencia, el
mantenimiento de la familia como núcleo socio-histórico, la identidad y el espíritu solidario, la educación, la construcción del presente y del futuro.

GRAN PORYECTO PLÁSTICO

Si en la historia mitologizada la viudez de su cacique y la ausencia de hombres, enrolados todos en la defensa de sus tierras contra la incontenible marea incaica, hacen de Quilago la conductora; en las circunstancias actuales, muchas de las situaciones socio-históricas, mencionadas antes, impulsan una y otra vez al liderazgo de las mujeres.
El dinamismo de la pintura de Álvarez, su constante y consciente fraternidad con los mes pobres y desamparados de su tierra -en este caso con la mujer, siempre explotada, segregada y aun maltratada por el machismo absurdo del
medio- hallan en este proyecto plástico, hondamente conceptual y rico, vigorosamente realizado con un dominio absoluto de la técnica y el oficio, uno de los mejores momentos de la carrera del artista.

EL UNIVERSO FEMENINO

De una obra hecha, a unos proyectos siempre nuevos; de una calidad que el espectador y el crítico perciben con absoluta nitidez, a una búsqueda expresiva constante. Enrique Estuardo Álvarez se instaura como uno de los nombres más poderosos e impactantes de su generación en el campo pictórico.
A los espectadores el analizar una por una cada pieza de este espléndido inventario de la fisonomía de la mujer de la patria; a ellos el peregrinar por este imponente viacrucis de los afanes y los sueños, los dolores y el ansia de paz, que emanan de las almas de este universo femenino, logrado con toda la calidad que es capaz de manejar su oficio
un artista plástico de excepcionales condiciones.

 
 
 
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La Hora 2002
- Quito - Ecuador