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MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

Pinceladas ecuatorianas en España

Rody Rivas Zambrano

Madrid

La pequeña habitación que René Sánchez "Kishor" utiliza como taller es parte de su piso de 80 metros cuadrados, ubicado en el sector de Ascao en Madrid.
Este pintor impresionista nació en Pomasqui. Durante sus estudios lo que más le llamó la atención durante las clases fue la historia y durante las materias que le aburrían, pintaba.
Llegó a España hace 11 años, como muchos, buscando mejores días. Fue hace cuatro cuando en uno de sus viajes a Ecuador, desempolvó algunos de los cuadros que dejó en su pueblo.
Kishor regresó con algunas de sus obras a Madrid. Las enseñó a un amigos españoles, quienes se enamoraron de uno de sus cuadros. En ese entonces Kishor no tenía idea del precio que pediría por una de sus pinturas, pero se arriesgó puso precios y pagaron si regatear.
Fue entonces cuando este ecuatoriano de 39 años, le tomó más amor a esa profesión a la que había abandonado por circunstancias ajenas a su voluntad. "Si mis cuadros se venden, es porque gustan", dice.
En una entrevista, René Sánchez Kishor, nos explica el mensaje de sus cuadros, de cómo los recuerdos de la Pacha Mama le invaden cuando pinta.

Desde cuándo empezó a pintar y por qué lo hizo?
Fue en una etapa en la que empecé a preguntarme del por qué de mi existencia, de las cosas. La pintura, este grandioso arte, me empezó a enseñar cosas maravillosas. A través de mis amigos y familiares comencé a incursionar en el arte y también en la música.

Qué descubres en este nuevo continente?
Nuevas culturas. He investigado y de alguna manera he descubierto otras sensaciones. Además, nuevos sentimientos han renacido en mí por esa nostalgia de los recuerdos de mi gente. Por el cariño a la geografía ecuatoriana, sus volcanes, sus olores, sus colores, ese inmenso amor por la Pacha Mama. Este cambio me ha enriquecido.

Cree que nuestro arte tiene salida en España?
Yo creo que sí. El fenómeno de la inmigración ha despertado curiosidad e inquietud entre los españoles y en todos los europeos.

Recuerdas el primer cuadro que vendió?
Por supuesto y fue algo increíble. Ocurrió dos años después trabajar en España. En esos días fui a Ecuador y llegué con la ilusión de buscar y ver lo que había hecho en los últimos años. Descubrí entre mis cosas guardadas una carpeta en la cada de mi madre. En esa carpeta varios cuadros. Me los traje a Madrid y acá un amigo español se enamoró de mis pinturas. Me preguntó el valor y yo no sabía qué decir. Y claro, me pagó lo que le pedí.

Qué sentió?
Bueno, me ilusioné mucho y pensé que si a alguien pagaba por mis cuadros, era porque gustaban y tomé las cosas más en serio.

Qué siente pintor cuando vende uno de sus cuadros?
Es como perder un hijo. Es irónico porque debería alegrarme, pero siento todo lo contrario, pero bueno, así es la vida. Es bonito cuando tu trabajo es apetecido, pero duele vender algo a lo que haz dedicado tanto tiempo.

Es esta carrera rentable en este país?
Es lo que buscamos con esta carrera tan bonita. Económicamente no es grata. Como quisiéramos que sea. Pero lo que te queda es la gran satisfacción. Esto depende de la constancia, perseverancia y del apoyo de las personas que creen en ti. La mejor recompensa es saber que a la gente le gusta lo que haces.

Sus cuadros reflejan el colorido de nuestras costumbres, el folclor. Cómo hace para inspirarse tan lejos de nuestra tierra?
Todo se lleva dentro. Los recuerdos de tu gente, del folclor. Todo lo llevo dentro de mi corazón y mi memoria. La inmigración también es mi inspiración. Son cinco años que no voy a Ecuador, pero acá hay muchos compatriotas que llevan consigo nuestras costumbres, nuestras raíces. Además lo mío no es pintar el objeto, sino todo lo que percibimos en la calle, casas, metros, etc.

Cuáles son los planes para el futuro?
Seguir trabajando en lo que me gusta. Promocionar mi trabajo. Me estoy empapando más de las cosas. Estoy visitando museos, galerías de artes, entre otros y eso me ayuda a madurar mis conceptors personales.

Cuántas exposiciones ha realizado en España?
En Madrid he realizado más de 30 exposiciones. Además mi trabajo se está promocionando en Noruega y Dinamarca.

Cuál considera que es la exposición más importante?
La última. Fue en la escuela Julián Besteiro de la Unión General de Trabajadores. Fue una exposición que tuvo mucha acogida y la organizó la Asociación Color y Movimiento.

Cuántos cuadros, más o menos, ha vendido?
Exactamente no me acuerdo, pero sí son más de 50.

Una obra del 11-M
Cuál considera que ha sido tu mejor obra?

Trato que todas sean mejores. Pero la que mejor sensación me ha dejado fue la que realicé del 11-M. Ocurrió semanas después de la tragedia. Sentía un sentimiento de rechazo por lo ocurrido y no sabía cómo expresarlo. Y lo hice a través de un cuadro. Me costó mucho trabajo. Mi intención no era venderlo, sino guardarlo para la posteridad. Sin embargo, vino un amigo noruego y me pidió que se lo enseñara. Cuando lo vio se sorprendió mucho y me dijo que lo quería. A pesar que me negué insistentemente, me convenció, aunque también que le pedí un precio como para que no lo comprara, pero le dio igual, se lo llevó.

 
 
 
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