'XIX:
fotografía y República'
En el Museo de la Ciudad de
Quito se halla en exposición la muestra fotográfica
'XIX: fotografía y República'. Los adeptos a la
historia y/o la fotografía tienen un motivo para estar
felices. Luego de una larga campaña de difusión,
la exposición 'XIX: fotografía y república'
abrió sus puertas.
Fueron necesarios años
de investigación para reunir las decenas de fotos que
conforman esta muestra.
ÉPOCA
El nombre de la exposición
permite intuir la naturaleza de su contenido. Todas las imágenes
expuestas fueron tomadas entre 1850 y 1900. La riqueza de esta
muestra estriba en dos elementos. El primero es la técnica
fotográfica de la época, que los presentes podrán
apreciar y valorar. El segundo es la apariencia del Ecuador en
las fotos: un país totalmente diferente y que, hasta hoy,
sólo habíamos podido imaginar.
TODA UNA CIENCIA
Hoy en día es muy fácil
tomar fotos. Una cámara desechable o una Kodak automática
bastan. Uno aplasta el botón y luego lleva el rollo al
laboratorio. Con las digitales es aún más fáciles.
La verdad es que por momentos olvidamos que para llegar a este
punto fueron necesarios poco menos de doscientos años
de innovaciones técnicas.
ROSTROS Y RASTROS
· Son especialmente
hermosos los paisajes de un Ecuador antiguo, misterioso y con
aire feudal.
· Los indígenas
aparecen retratados en muchas fotos que demuestras las condiciones
en que vivían.
· Un retrato de
Fernando Daquilema, indígena fusilado por levantarse en
armas en1870, es particularmente conmovedor.
ALGO DE HISTORIA
Desde 1822, cuando Joseph Niepce
tomó la primera foto, han aparecido diferentes procedimientos
técnicos, muchos de los cuales se pueden conocer en la
exposición.
El ambrotipo, el daguerrotipo,
la fototipia y el papel a la albumina son algunas de las técnicas
del siglo XIX que aparecen hoy en el Museo de la Ciudad.
Es inevitable cierta sorpresa
cuando vemos, en la exposición, la manera como lucía
el Ecuador del siglo XIX.
Podemos ver los retratos señoriales
de terratenientes, militares y presidentes de la época.
Aparecen muy serios, pero no se debe a que hayan sido malgenios
sino a que el material de la época era poco sensible a
la luz y, por ello, los retratados debían permanecer largos
minutos, inmóviles, frente a la cámara.
|