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Tres libros 'con derechos
del lector'
DR. Oswaldo Paz y Miño
J.
cpaz2@andinanet.net
Musas. Violines. Música.
Vino. Historia. Tres Libros. Pan centeno. Un puro y Queso Maduro. Las
Cuatro Estaciones de Vivaldi. Las bandas sonoras de las películas
'Hable con ella' -de Pedro Almodóvar- e 'In the mood of
love' ('Deseando amar) -de Wong Kar Wai-: son parte de la tenida
de hoy, de las letras que aparecen prensadas, esta semana, en
la 'Vitrina de los Libros', que tiene, como las frescas mañanas,
rocío, gotas; pero las dichas aquí, no de agua,
sino de música, y de historia.
Perfiles de trazados y escribientes. Vientos que nos traen violines
que rasgan el ambiente. Los luthiers. Sus constructores en ruta
mística, como la del Camino de Santiago, recorren con
nosotros las huellas del conocimiento. Legados de sabiduría,
dicho queda.
Tres libros vinculados, desde el pretérito al presente,
hemos descolgado de las estanterías para compartirlos
con vosotros. Para degustarlos. Para que ustedes los pasen de
boca en boca. Para que nos embarquemos juntos en la tarea de
convocar lectores.
Para que nuestra fraternidad bibliófila crezca día
a día. Para que nos impongamos el deber social de 'DAR
DE LEER'. Que será siempre, dar bien. Dar de buena fe.
Dar por la patria. Dar por el crecimiento de la colectividad.
Dar por la cultura. Dar por dar, sin esperar nada a cambio.
'DAR DE LEER', como lo hacían antes los abuelos. Y alguno
que otro ahora. Que al darnos lecturas al oído, mientras
juntábamos los parpados para sucumbir al sueño,
nos dieron la muestra de su amor más puro. De su total
desinterés.
Nos dieron, lo más valioso. Sus lecturas. Sus interpretaciones.
Sus lágrimas, parte de sus ojos, nos dieron, y de sus
achacosas cataratas. Nos iniciaron en la manía de leer.
Nos integraron, a su sociedad secreta.
De esto, de 'DAR DE LEER' y del Derecho a no leer. Del Derecho
a saltarse de páginas. Del Derecho a no terminar el libro.
Del Derecho a leer cualquier cosa. Del Derecho al 'bovarismo'.
Del Derecho a leer en cualquier parte. Del Derecho a picotear.
Del Derecho a leer en voz alta.
'COMO UNA NOVELA'
Del Derecho a callarnos, nos
reparte a diestra y siniestra un libro de bolsillo, estupendo,
de Editorial Norma. 'COMO UNA NOVELA' De la pluma de Daniel Pennac,
escritor nacido en Casablanca, 1944, autor de varios ensayos
y novelas. Obra de ciento setenta y nueve paginas que describen
los derechos imprescriptibles del lector. Leer es uno de los
derechos humanos: 'COMO UNA NOVELA', un ejercicio de ellos.
"Lectura. Regalo.
Leer y esperar.
No se fuerza una curiosidad, se la despierta.
Leer, leer, y darle confianza a los ojos que se ve abren, a las
caras que se juntan, a la pregunta que va a nacer y que llevará
a otra pregunta.
Los caminos del conocimiento no conducen a esta clase: ¡deben
salir de ella!
Por el momento, leo novelas a un auditorio que cree que no le
gusta leer. Nada serio podrá enseñarse mientras
que no haya disipado esa ilusión, no haya hecho mi trabajo
de alcahuete.
A partir del momento en que esos adolescentes se hayan reconciliado
con los libros, recorrerán de buen grado el camino que
va de la novela a su autor y del autor a su época y de
la historia leída a sus múltiples sentidos."
Pág. 132
¡ME MANDA STRDIVARIUS!
De EDITORIAL DEBATE, en un
pautaje de 190 páginas, TAJANTE, FUERTE Y CLARO, '¡ME
MANDA STRADIVARIUS!'. Ante tal pronunciamiento, lector, el libro
tiene sonido propio. Nos convoca. Nos plantea una cita con violines.
Y no hemos podido fallarle. Habría sido, como rechazar
el convite, al más fino deleite, de cuerpo, de mente o
de espíritu. Que eso es al final. No era posible faltary
no se faltó. Y el espacio, se llenó de trinos y
lamentos. La lectura, se volvió musical.
El violín exultante. El violín. Egoísta
y hasta petulante. El violín divino. 'El Violinista en
el Tejado', otra banda sonora, de una película excepcional.
Y es que el violín, es el único instrumento que
puede partir el alma en dos. Sus notas, rasgan los espíritus,
sin importar cuan duros sean. El arco del violín cuando
es tocado a matar, no falla.
Nada más hermoso, que el hablar triste del violín.
El sonido excelso conmueve a Dios, entonces, es ciencia oculta
construir uno mágico. Rodrigo Brunori, la ha descubierto.
Está expuesta en: 'ME MANDA STRADIVARIUS'. El escritor
español nos instala en el día a día, frente
a frente ante los luthiers. Ante esos alquimistas de los sonidos.
Masones de estos instrumentos de cuerda frotada. Maestro entre
ellos, el Italiano Antonio Silverius, a quien el piso se le volvió
gelatina cuando llegó a él un aprendiz que traía
como carta de presentación el nombre de STRADIVARIUS.
El joven profano llegaba, sin
saberlo, a cambiar tres vidas. A cambiar cuerdas. A romper mitos
y a templarse y llenarse de lecciones. A entender, que siempre,
todos los seres humanos seremos aprendices hasta el final. Que
lo que hemos creado puede superarnos, pero no envanecernos.
" Era un cuerpo perfecto, suavemente torneado, de imagen
sólida y frágil a la vez; un cuerpo admirable por
su belleza y proporción, que inspiraba confianza, que
se podía acariciar sin miedo. Durante un año había
sido hecho, con paciencia, a la medida de otro cuerpo, éste
humano, de modo que una sujeción natural fuese posible,
un estudiado acoplamiento entre ambos, del que surgirían
sonidos hermosos, cálidos, conmovedores, como aquellos
que inesperadamente oyera conseguir a los dos hombres en una
noche lejana.
Y, sin embargo, hasta ese momento no había sido de verdad
consciente de cuánto había participado en su
gestación, en su nacimiento." Pag..167
El hombre o la mujer que se perfeccionan, han de excluir los
dogmas de su mente. Han de creer en lo que quieran creer, pero
no han de ser fanáticos e intolerantes.
Los dioses han llenado de muertos a la humanidad. La historia
esta teñida de mutilaciones, violaciones, odio, ira, muerte
y más muerte, por los dogmáticos, por los fundamentalistas.
Crímenes terribles, se comenten ahora mismo, en nombre
de las tres religiones monoteístas. Absurdos. Terroristas
legales e ilegales llenan de victimas inocentes la tierra.
Practicas caducas, antiguallas, desconfianzas de sus propias
versiones, que se parapetan en prohibir lecturas, como el Código
Da Vinci. Prohibición vaticana, que incrementará
la venta en otros tantos millones. Recomendamos antes la lectura
de ese Código que incomoda tanto a la Iglesia Romana y
sobre todo, al Opus Dei; y nos ratificamos en ello. Hay mucho
que descubrir en este códice.
NAVEGANDO POR EL MAR DE
VINO, POR QUE LOS GRIEGOS SON IMPORTANTES
Y, en esa línea, nos
atamos a otra sugerencia deliciosa: 'NAVEGANDO POR EL MAR DE
VINO, POR QUE LOS GRIEGOS SON IMPORTANTES'. Repasos necesarios.
Identificaciones básicas. El pavimento mosaico de la influencia
decisiva y permanente de una cultura que superó tiempos
y espacios. Que nos tiene embarcados en sus infinitos conocimientos
por los siglos de los siglos.
El Pensamiento. Las Formas. El Gobierno. El Arte. La Guerra.
Las Ideas. Las primeras leyes escritas. Safo nació en
Lesbos. Troya. Creta. La Ilíada y la Odisea. La democracia
(¡No la 'dictocracia'! Tal sacrilegio, no consta en la
obra). Sí, Esquilo, Sófocles y Eurípides,
Sócrates, Aristóteles, Platón y la República
y Alejandro 'El Grande'.
En un tomo de trescientas veinte y cinco paginas publicado por
Editorial Norma de Thomas Cahill, Filosofo, nacido en New York,
teólogo, catedrático universitario que le aporta
al mundo folios añejos, actuales y dignos que no
debemos dejar pasar. Tres libros con incrustaciones de uva, madera
e historia. Letras hechas para un buen paladar. Déjelas
transitar, como al buen vino tinto. Salud lector.
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