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Desde la tierra sagrada de
Olimpia, un libro compañero
Permiso para vivir de Alfredo
Bryce Echenique
Dr. Oswaldo Paz Y Mino J
cpaz2@andinanet.net
La entrega de esta semana de
La Vitrina de los Libros, viene de la mano de la causalidad,
colgada en esos instantes en que los hombres nos vemos embarcados
de pronto y sin haberlo pre meditado, en un viaje, sustraídos
de nuestro terreno y gentes para marchar hacia otros lares. El
mundo es ancho y ajeno y alma de patiperros tenemos.
En cada partida se nos hace agua el alma. No lo podemos evitar.
Los momentos cargados de adioses son mal trago. Los reencuentros
sublimes. Viajar es el ejercicio práctico, previo al final
total. Las despedidas tangenciales preparan el camino de la que
en algún instante será la última. No sabemos
en que anden nos tomara la muerte. Lo que si es irremediable,
es que tarde o temprano seremos parte de la carga que recoge
ella a diario.
Dejamos a la patria en un trance social y bajo cruenta represión
ordenada por un gobernante insensible, y ególatra. Partimos,
con destino a la Ciudad Sagrada de Olimpia. Al centro del pensamiento
Olímpico. A la Academia Internacional de formación
en esas ciencias que atan a la mente con el deporte, desde hace
miles de años. Nos convoca la fraternidad Olímpica.
Nos seduce su filosofía humanista. Vamos a uno de los
pocos lugares de la tierra, donde los valores, siguen siendo
tales. Olimpismo: fondo y forma concretas, de juego limpio y
tolerancia.
Con la procesión pisando fuerte por dentro, desde la ventanilla
de la aeronave, miramos, mucha gente en la calle. El constituyente
en pie de lucha, el pueblo, harto de tanta mentira, demagogia
y burla, dispuesto a jugarse el todo o nada.
Al momento de partir, antes de escribir estas letras, quedaba
maltrecho como gobernante del Ecuador, un dictócrata confeso,
uno que rompió todos sus compromisos, que falto a su juramento,
y que cavó su propio fracaso. Uno, que tentó contra
el pueblo de Quito. Que lo provocó y agredió. Uno
que nunca dio la talla. Fechas después y a lontananza
sabemos que, Quito le pasó factura. Que lo excluyó
del poder. Que Quito, con sacrificio y dignidad, ha dejado constancia,
de que, la palabra final, siempre la tienen, los ciudadanos.
No las armas.
Se ha derrumbado un gobierno arbitrario e incapaz. Jugaron con
fuego y se quemaron. Lo advertimos desde este Diario, y desde
esta Revista y pagina. Sangre ha corrido y responsables habrá.
La justicia deberá estrenarse, sin revanchas. El Estado
de Derecho ha da garantizar juicios justos contra todos aquellos
atropelladores que disfrutaron del poder hasta el abuso. El mundo
da las vueltas. Ahora están por los tejados, duraron poco.
El péndulo cambio.
DESDE OLIMPIA
Desde Olimpia, Grecia, remitimos
estas cuartillas. Instalados, en la mítica, milenaria,
mística y sagrada, ciudad de Olimpia. Zeus presente. Rendimos
honores. El padre de dioses y humanos en todo su poder. Truena,
y se ilumina el cielo. Su templo, el punto más céntrico
de la Altes, se erige eterno. Lo reconocemos. Queda de el tanto,
pese al empeño de borrarlo, de un Papa mediocre, Teodocio
XIII. Fue un fanático de tantos. Un terrorista de esos
que, en nombre de Dios, destruyen.
La Nike, custodia nuestro paso hacia la Galería de Eco.
Estamos por cruzar La Cripta, la antesala del Estadio abierto
al deporte desde el Siglo IV a.C. Tiempo de mirar, meditar, escuchar.
La brújula celestial nos ubica al momento de redactar
esta crónica, en la confluencia de los ríos Cladeios
Aleios y la Colina Cronio. En la cancha misma del Escenario Sagrado.
La soledad es profunda. Solo se rompe por la compañía
del viento que rasga el papel. Suerte de Iniciados. El campo
de los juegos nos tiene como únicos huéspedes terrenales.
Las tribunas cargadas de verde intenso vibran. Le energía
de miles de espíritus que vitorean la presencia de cientos
de atletas es audible. Se calientan músculos etéreos.
Los deportistas se han vestido y van desnudos. Transparentes,
surrealistas. Por toda la eternidad se han resistido de abandonar
la pista. Suena el silencio. Las avecitas ponen la música.
La sinfónica de la naturaleza toca quedito. Vivimos momentos
mágicos. Son las ideas. Se ha instalado el pensamiento.
Llegan filósofos, estadistas, artistas, oradores, poetas,
historiadores, y defensores de los derechos de los hombres. Todos
reunidos. El verbo y las lágrimas que brotan. La sabiduría.
La política. Las ideas. Están, SI, SI, SI. Estan,
y son. Son las ideas que flotan, las razones, que callan las
armas. Las musas que tienden los puentes.
Trascienden las almas y llegan sin tiempo ni espacio, Tales de
Mileto, Solon de Atenas, Heraclitos, Democritos, y Zeno. Pitágoras,
Platón y Pindaro y Sócrates y Sófocles y
Aristóteles e Hipócrates. Y otros. Están
las artes y las ciencias. Juntas. Están. Aquí.
No se fueron nunca. Olimpia Santuario conmovedor, magnifico,
irrepetible. Olimpia patrimonio de la humanidad.
EN POS DEL CONOCIMIENTO
Tras las huellas del conocimiento
caminamos. En la vía de los Aprendices. Eso somos y seremos,
toda la vida. Libros bajo el brazo. No es posible dejarlos. Ellos
tampoco nos dejan. Ahora mismo, son lo seres mas próximos
que tenemos. Los que nos brindan los afectos más íntimos.
Sobre todo en tiempos de nostalgia.
Nos trajimos de La Vitrina y como compañero de ruta uno,
de un peruano cosmopolita, inmenso e intenso, Alfredo Bryce Echenique.
Su autobiografía: Permiso para vivir. Publicación
de Editorial Planeta de largo aliento, quinientas treinta y dos
páginas, para consumirlas con deleite en las largas horas
de los viajes, en esas increíbles maquinas que son los
aviones, que desafiantes se atreven con una ley de leyes, la
de la gravedad... Horas y horas de vuelo. Horas, y horas de lectura.
Tiempo bien invertido. Los blancos, los negros y los grises,
las fobias. Las experiencias vividas y bien contadas de un peruano
universal.
"En relación con
otra gente, es muy alto el porcentaje de escritores que le tienen
verdadero pavor a los aviones. Me ha tocado viajar con tantos
excelentes narradores y poetas cuyo rostro simple y llanamente
se desfigura al subir a un avión que hasta me he sentido
disminuido, inferior, escritor de poca monta casi sin vocación,
cuando he comparado mi rostro tranquilo, la ausencia total de
taquicardia o la perfección de mi pulso, con el desastre
interior que revelan los ojos de tal o cual compañero
de viaje y profesión. Y lo peor de todo es que la solidaridad
le obliga a uno a mostrarse útil en estos casos de manera
que a menudo uno termina convertido en una mezcla de mayordomo
melosamente fiel y esposa mas machista que su esposo y tonta
de capirote, además de todo". Pág. 52.
Alfredo Bryce Echenique. Imparable.
De lo mejor. Ameno y cautivante. Cita de su propia vida. Una
bitácora completísima. Literatura en primera persona.
Autocrítica y secretos particulares que describen al escritor.
Un Libro verdaderamente abierto. Bryce Echenique al desnudo.
Todo un viaje por sus letras. Material nutritivo. Para la mente
y el espíritu. Opciones a considerar. Opiniones contagiosas.
"Ni mi primera esposa
ni yo habíamos querido tener hijos. La verdad, mi rechazo
a la paternidad lo he explicado siempre con pocas palabras que,
sin embargo, para mi han tenido un significado bastante mas profundo
que una broma aparente. He repetido, a menudo, cuando me ha preguntado
si tenía hijos o por que no los había tenido, más
o menos estas palabras: Conmigo basta. No quisiera hacerle daño
a nadie, la canallada de parecerse a mí. Y es cierto.
Mi vida nunca ha sido fácil. No ha sido prácticamente
fácil nunca, por mas que pueda jactarme y de hecho, lo
haga de haber sido una persona capaz de disfrutar mucho mas que
el común de los mortales." Pág. 191.
HASTA SIEMPRE
Se acerca el tiempo de volver.
Cuando estas letras lleguen a vuestras manos, varias lunas habrán
pasado. Nuestro siguiente cruce: España. Nos esperan,
más libros en Barajas y en Puerta del Sol y en la Plaza
Mayor. En Madrid. Una tarea a cumplir, una flor por los caídos
del 11 de marzo.
Usted, lector, aguarde; que si el Gran Hacedor no cambia de planes,
volveremos con buena literatura a compartir.
Dejamos a los Dioses del Olimpo asumiendo la tarea de dispersar
su mensaje: Tolerancia. Juego limpio. Respeto por la naturaleza.
Amor por la lectura y la paz. Es el mensaje fraterno que os envío
desde la Academia Olímpica Internacional. Hasta la vista.
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