¿Se nace o se hace?
Algo va de Adoum a Corelli
Tathiana Moreno
A las 19h36 entró el
homenajeado al lugar. Nada más y nada menos que Jorge
Enrique Adoum.
Ya sus pasos no eran los mismos
ni su pelo ni su figura. Mas, su intelecto, reflexividad y sencillez
cautivaron al publico.
Jorge Enrique hizo el panegírico
del joven colega que se coronó con los laureles del 'Premio
de Poesía Adoum': Juan Carlos Corelli. Lo definió
como poeta audaz. Y en verdad lo es: nunca había enviado
sus poemas a un concurso, y resultó ganador.
Ahí es cuando uno se
cuestiona ¿si alguien nace o se hace?... por que hay tantos
fracasados con talento y tantos 'destalentados' con fama.
¿Ni cama, o fama, ni
dama o chocolate?
Que es lo que lleva a unos
a trascender y a otros a morir en el intento. De lo que se define
como éxito. ¿Será cuestión de gustos,
marketing o suerte? ¿Será que las feromonas surten
efecto o que la virtuosidad cautiva?
¿SERÁ QUE
ES COMO DICEN?
Según Einstein, el 99
por ciento es transpiración y el uno por ciento inteligencia.
Se dice que Newton tuvo su brillante intuición sobre la
universalidad de la gravitación a la edad de veintitrés
años. Así como Juan Carlos. Y aunque el poeta manifiesta
su transcurso por diversas carreras como Filosofía y Comunicación.
Ahora su talento se lo devuelve todo, inclusive la reconsideración
de su destino.
Sigue el performance, sigue
el Show. Y entre poesía, canto, baile. Ver la vida de
alguien aparentemente realizado como Adoum surge 'Vasija de barro'
que se cuela en nuestras venas como llamando con fuerza a nuestra
'llacta'. ¿Cómo no traicionarse a lo que uno es?
¿Cómo continuar con el grito de nuestro fuero interno
que nos dice quienes somos?
PREGUNTAS
Sigue la música de 'vasija'
que nos rememora también a sus amigos: Guayasamín
y Pedro Jorge Vera. Y nuevamente ronda la pregunta.
¿Alguien nace o se hace?
¿En que parte nuestro destino o la vida nos pone la solución
de nuestros problemas? ¿En que parte uno decide? Y más
aún ¿En que parte uno acierta o fracasa con la
elección? ¿Es posible dar la vuelta atrás?
¿Cómo se reconoce a la virtuosidad que hay en nosotros?
¿Cómo se la cultiva? ¿Cómo se la
emancipa? ¿Cómo se la adopta y convive con ella?
Y si no es así. ¿Es un Karma no seguirla? ¿Cobardía?
¿O los intereses nos llevan por el lado contrario del
talento innato?
¿Como Guayasamín,
Vera, Adoum, Corelli encontraron para lo que son 'buenos'? Y
más aún, ¿cómo lo reconocieron, lo
siguieron, no desmayaron y el seguir a su llamado les ha ratificado
su sendero?
¿Será que algunos
vivimos sordos en el mundo del mall, la TV, o la rutina?... Como
recobrar lo que uno es en si mismo independientemente de que
se lo niegue. ¿Será cuestión de meditar,
prueba y error?, o simplemente caminar hasta ser aclamados por
el aplauso, el reconocimiento, la admiración, la felicidad
o el sueno placido que nos cobija al sentir la realización
personal.
TELÓN
Y, siguieron los poemas y la
música. Y surge la comparación, ¿Si todos
son los poemas de Adoum, porque algunas interpretaciones son
tan magnificas y otras tan burdas? ¿Talento innato vs.
obligado? O más aún ¿creado?
Independientemente de lo que
fuese, hay que destacar que las obras de los mencionados describen
su valentía de asumirse, continuarse, trabajarse. Morir
y vivir para así renacer a través de su virtuosismo
que germinado desde el vientre o desde la constancia les ha llevado
a ser quienes son.
En la justa medida
Al concluir el evento, mas
de las 22h00, hasta el propio homenajeado esta cansado. Esto
demuestra que hasta los espectáculos de calidad para ser
óptimos deben durar lo justo, sino pierden su magnificencia.
¿Ocurrirá lo
mismo con el éxito, las oportunidades y las decisiones?...
Que si se alargan tiñen lo logrado... ¿Cómo
saber la medida para que no empalague ni embriague?
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