| |
Libros de autoayuda: ¿receta
o escapismo?
César Ulloa Tapia
cesarulloa77@hotmail.com
En los últimos diez
años, la proliferación de libros sobre temas de
autoayuda, motivación, manuales para conseguir éxito
y dinero, popularidad y fama ha incrementado en producción
y venta, en todo el mundo. Se encuentran autores y consumidores
por millares y son de múltiples naciones.
Las propuestas de los primeros van desde una especie de discurso
sugerente acerca de las posibilidades de la vida, pasando por
respuestas de orden psicológico a problemas comunes de
la adolescencia, vicios y adicciones hasta textos que tratan
de parafrasear algunos pasajes de la Biblia para argumentar una
validez, supuestamente, divina de los consejos.
Lo cierto es que este tipo de literatura, si es que así
se la puede llamar, ocupa los primeros puestos de venta, es la
más traducida y llega a un público masivo.
HAY MÁS
Pero las cosas no quedan ahí,
pues los autores más consagrados han dejado la pluma y
el tintero para convertirse en 'motivadores' de primer orden
en espacios académicos, institucionales y familiares.
Algunos de ellos son muy cotizados y demandan una serie de requerimientos
para presentarse donde se les solicita. Varios han llenado estadios,
grabado vídeos y casi hipnotizado a las audiencias.
Es que, al parecer, tienen respuestas a todo y están disponibles
en papel, audio e imagen. Sin embargo, hay unos que son más
buscados que otros por el show escénico y la capacidad
histriónica que disponen para persuadir al público.
Una razón más para creer en el poder de la palabra
o de la facilidad de la palabra... Primero fue el verbo y luego
también fue el verbo.
EL VERBO
El encantamiento de este discurso
en la gente ha llegado, en gran medida, por la difusión
de los medios y la publicidad directa de los beneficiados. Locutores
y presentadores de espacios radiales y televisivos comienzan
y terminan sus programas con algunos mensajes de estos libros.
Pareciese que la satisfacción de necesidades -para estos
actores- debería comenzar en la lectura de estos manuales
y bajo el cumplimiento cabal de cada una de las reglas que ahí
se proponen. Para la mayoría de autores de los famosos
libros de autoayuda, el hambre, la falta de trabajo, los altos
índice de pobreza, la marginación social, la exclusión
racial, la ley de la selva, la opresión del fuerte ante
el débil no existe.
Todo es cuestión de revisar 'Las reglas de la felicidad',
'los ni sé cuántos mandamientos del éxito',
'las mejores respuestas del amante', etc., etc.
ANTE TODO LIGHT
La superficialidad con que
se analizan los hechos en la actualidad, explica en cierta manera
el boom de la literatura light. Desde ese sentido, es más
fácil para los mercaderes de Occidente comercializar el
libro y disminuir sus potencialidades.
Dicho en otros términos, hacer de este un objeto tan o
más desechable que los electrodomésticos que se
publicitan y venden a manera de combo. Sobre todo, si el libro
puede crear un entorno de ilusiones y fantasías a problemas
que sobrepasan las tramas más crueles de las películas
basadas en la realidad. Una de las estrategias es que 'las famosas
recetas' están dirigidas a toda clase de público,
ya que los libros son de lenguaje sencillo, nada profundo y en
cadena, porque se editan como colecciones y volúmenes.
Es necesario mencionar que relato y testimonio son piezas claves
de esta moda, porque el gancho en la lectura se fundamenta en
la facilidad de introducir al lector en una historia amena, dicha
sin términos rebuscados y con la ayuda de comparaciones
para hacer del momento un espacio didáctico. Por esa causa,
estos libros se leen rápidamente, sin paradas y con ansias
de llegar al final.
Asimismo, los contenidos se legitiman en problemas concretos
de la juventud y adolescencia, vida en pareja, divorcio, depresión,
adicción a las drogas, fracasos en los negocios, relaciones
laborales y una diversidad de temas que pasan por lo cotidiano
y global. Nada de lo que pueda estar afuera de la experiencia
personal.
UN REMEDIO EMOCIONAL
Por otro lado, muchos escritores
han explotado los hechos de la época actual para vender
sus propuestas, en la medida que la población se ha acostumbrado
a respuestas y soluciones rápidas frente a problemas e
interrogantes de toda índole. Más aún, si
la inmediatez, la velocidad del cambio, el grado voraz de la
competencia y la caída diaria de paradigmas son verdaderas
constantes.
De ahí que los libros de autoayuda se hayan convertido
en las respuestas y soluciones más visibles, a la mano
y baratas por el plagio de obras y también por su bajo
costo.
Para un gran segmento de la población, los libros de autoayuda
son una suerte de remedio emocional, la mano amiga y la palabra
que se encuentra en el momento preciso.
VACÍOS Y CRISIS DE IDENTIDAD
De otra parte, la crisis de
referentes, los vacíos de identidad y la mixtura cultural
permanente han contribuido para que un porcentaje muy considerable
de la humanidad esté en perpetua búsqueda de su
Yo, cuando también de un sentido de pertenencia no solo
en sus semejantes, en los espacios que frecuenta, en las instituciones
que trabaja y estudia, sino también en las manifestaciones
artísticas y, entre ellas, la literatura.
Bajo esta perspectiva, se ha impuesto la moda antes que el apetito
de investigación sobre las problemáticas más
comunes del ser. Es decir, se han masificado los éxitos
y exitosos que cambian estados de ánimo momentáneos.
Cada quien busca 'la salvación' en un puesto de venta
de revistas.
La necesidad de creer en algo y en alguien son otras de las causas
del éxito de las recetas de autoayuda. Sobre todo, si
el caos político, social, económico y cultural
arrecian todas las mañanas desde las primeras horas en
que se sintonizan los noticieros.
Dentro de este contexto, hay que voltearle la página a
la misma novela cotidiana con una dosis de optimismo, esperanza,
voluntad y un cuento (aunque sea cuento) de una vida mejor. Y
que oportuno si se lo hace con un libro, objeto simbólico
y simbolizado como cultural.
No obstante, sería de preguntarse qué cambia y
mejora estas recetas que dicen lo mismo desde hace más
diez años, pero con distintas palabras.
¿CRISIS DE VALORES?
Hace algún tiempo, el
maestro vasco Fernando Savater dijo que no hay tal crisis de
valores de la que tanto se pregona y comenta, sino que se evidencia
un excesivo y creciente número de valores en la sociedad.
Cada cual cree lo que quiere y hace de su vida lo que piensa
más conveniente. Los referentes, íconos, personajes,
creencias y tradiciones se vaciaron hace mucho rato.
Debido a esta búsqueda perpetua de nuevas señales
de identidad es que la exploración de variadas rutas es
significativa. En este entramado, el primer acercamiento es hacia
los libros de autoayuda. En esa misma línea, se están
produciendo programas de TV y radio que tratan de guiar a la
humanidad. La pregunta aquí sería, ¿hacia
dónde?
No es de extrañarse que gracias a este fenómeno,
incluso los representantes de la Iglesia hayan optado por la
cámara y el micrófono para que el rebaño
camine por el lado correcto. ¿Cuál? Mientras que
por otro lado, los talk shows hacen de lo suyo bajo la dirección
y animación de moralistas, sin ningún nivel de
formación sobre los temas que se tratan en los programas.
Todo se reduce a teatralizar la pelea, la relación íntima
de pareja y otros hechos. Pero nada va más allá
de la epidermis. Seguramente y con el tiempo, los grandes problemas
se leerán como el horóscopo de alguna revista rosa.
Amén.
VARIACIONES
"La superficialidad con
que se analizan los hechos en la actualidad, explica en cierta
manera el boom de la literatura light".
"Para un gran segmento
de la población, los libros de autoayuda son una suerte
de remedio emocional".
"Se ha impuesto la moda
antes que el apetito de investigación sobre las problemáticas
más comunes del ser".
|
|