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Libros que nos son espejos
'Cuando besan las sombras'
y 'Mascaras para un concierto'
Dr. Oswaldo Paz y Miño
Jaramillo
cpaz2@andinanet.net
La pantalla del ordenador en
blanco, no puede ser mejor inicio de este comentario de libros.
Si, esta semana os presentaremos dos trabajos en los que encontramos
por causalidad y no por hechos fortuitos, líneas paralelas,
hilos conductores, movimientos metafísicos, psíquicos
y mágicos que los aproximan sin juntarlos.
Espectros, almas, recovecos, fugas, avatares, dolores y placeres
y karmas que sin unirlos les hacen próximos a todos los
lectores, a todos los humanos, que al final somos: máscaras
y fantasmas. En el concierto de la vida, en los besos de las
sombras. Temáticas vinculantes por humanas, espirituales
y complejas. Cada una con propio equilibrio, estilo, forma y
género.
Dos autores a los que citaremos de mayor a menor en edad: Germán
Espinosa, nacido en Cartagena de Indias Colombia, en 1938 y Raúl
Vallejo, nacido en Manta Ecuador en 1959. Literatura trazada
desde territorio latinoamericano.
Títulos poéticos y misteriosos: del colombiano,
una Novela que atrapa, 'Cuando besan las sombras', publicación
de La Casa Alfaguara que abarca trescientas cinco páginas;
del ecuatoriano, cuentos de factura, 'Mascaras para un concierto',
de Eskeletra, Editorial, en 225 páginas.
ESPERANDO
En la mesilla de noche los libros que hemos apartado. Reposan
juntos, que no revueltos. Sus aires si contaminan de deseos la
estancia. Su aroma se percibe antes de abrirlos. Son energía
pura. Carne trémula y amor etéreo.
Los dos trazados, tienen viajes astrales en cuerpos vivientes
y dolientes fantasmas. Las putas, las amantes de turno, las caricias
frenéticas y el suicidio, como mejor escape, las mascaras
como destino ineludible, la muerte de mano propia como maldición
bendita y los celos y el crimen pasional como tarea de generaciones.
De poetas y de locos. De intelectuales. Del mejor sentido de
la muerte, la única y verdadera luz al final del túnel
nos dicen estos dos volúmenes que entre nosotros, nuestras
mascaras y nuestros fantasmas, desafían a ser leídos.
"Ahora se le advertía muy excitado.
-Escúchame-agregó.-Hará unos cinco años,
asistí a una audición en la que Ricardo Viñes
interpretó una obra para piano de Maurice Ravel, dedicada
a la princesa Edmonde de Polignac. En ella se perfila una infanta
de España, transfigurada por el paso del tiempo. En varias
ocasiones, sumido en la partitura de Ravel, he visto a esa mujer,
rubia como el sol, llena de la melancolía y de la nobleza
trascendidas por la obra musical. Pero hay más,
Norberto. A esa mujer la he poseído.
-¿En qué forma?-interrogue, atónito.
-Ella, por virtud de la partitura, se presentó ante mí
y pude tocarla, acariciarla y, en fin, hacerla mía.
Empecé a sentir un poco de ansiedad. Contrayendo el rostro,
le pregunte con evidente escrúpulo:
-¿Has copulado con una fantasía? ¿No ves
que es una forma del deleite solitario?
-No era una fantasía amigo,-objetó-. Mi mente,
así como la de Ravel, la propusieron al universo. Si los
objetos y seres adquieren realidad gracias a nuestra conciencia,
ello lo hizo gracias a nuestra conciencia generativa. Al
copular con ella, sentí que estaba más allá
del pecado de mi madre. Me sentí limpio en sus brazos.
No era una hembra común y corriente, no era una mujer.
Era la quintaesencia del eterno femenino. "Pág. 151.-
"Cuando besan las sombras".-
Música Celestial. Sinfonías por concluir, que no
inconclusas. Pentagramas tinturados de tinta humana, roja total.
Regresiones, culpas, paranoias, identidades secretas, realidades
desnudas, orgasmos cargados de hielo. Pesadillas sin retorno,
vidas ajenas, soledades, diretes de alcoba.
Damiselas que escuchan, que se abren totales para la recepción
de los secretos inconfesables, de los propios confesores. Las
religiones en retirada. La Iglesia, lejana del dolor de los pobres,
como siempre, arrimada por conveniencia al sufrir de los ricos.
Los libros, así marcan el paso. Así se lo contamos,
y así creemos sucede.
TRÁNSITOS NOCTÁMBULOS
Esta pareja de libros y de autores distintos prefiere los tránsitos
noctámbulos. Tienen vidas interiores marcadas en los submundos
de las sombras, las hurtadillas, y la clandestinidad.
Los personajes de cada obra, los que más tallan al
lector, se dejan ver a la noche. En las salas de añejas
casas, donde se han cometido amores infieles. Se han desnudado
mujeres ya humedecidas para copulas eternas. Se han rasgado hímenes
intactos con penes surrealistas. Se han desecho vestidos con
la arbitrariedad de unas manos que al compás de la música
se abren paso hacia los sexos hermafroditas. Literatura para
la psiquis.
Novela y cuentos dedicados a trastornar mentes y cuerpos, al
son de los quejidos de las rocolas que declaman pasillos. Sangre
martillada por el magnífico sonido de los pianos, cuando
son dedos fantasmas los que los acarician las teclas. Bailes.
Seducciones y ritos. 'Mascaras para un concierto'. Para el instante
'Cuando besan las sombras'.
Caretas para armarnos de valor. Manía humana. El permanente
disfraz. La realidad distorsionada. La búsqueda de los
valores, lejos de la verdadera escala de los mismos. Instinto
fatal que habremos de ir puliendo en nuestras idas y venidas
del cosmos.
Leyes universales que se cumplen de forma inexorable. Toda acción
(causa) producirá una reacción (efecto), en función
de este, del bien o del mal provocado podremos liberarnos
de las deudas por pagar al universo, entre las que se incluyen
liberaciones espirituales propias o ajenas. Vindictas del etéreo
que no quedan en el olvido. Es necesario el recorrido perfectible.
"De Ulpiano Cedeño III tendrás que cuidarte,
hijo mío -le había aconsejado doña Filadelfia
a Cástulo Moreira III. Inmaculada Moreira, mientras
tanto entretejía sus nerviosos dedos contemplando los
pájaros que volaban en V y repasaba mentalmente aquél
juego del par o del nones: si la bandada era par, el amor
estaba correspondido, si era impar no.
-Siempre par, siempre par-se levantó con violencia la
tía abuela-; si el padre de tu padre no hubiera sido tan
cabeza dura no tendríamos que llevar esta muerte sin fin.
Madre e hijo la quedaron viendo como cuando se contemplan las
canoas que salen de noche a pescar.
-Lloré mucho cuando tu padre mató, en una emboscada,
a Ulpiano Cedeño II: "Todos nos vamos a seguir desgraciando",
fue el comentario que, con una mezcla de rabia y arrepentimiento
hizo mi marido en voz alta y sin mirar a nadie.
Doña Filadelfia clavó sus ojos doloridos en su
hijo que la escuchaba con atención, confundiéndole
el rostro con la cara lívida de Cástulo Moreira
II reventada a machetazos en la escalera del Correo Central por
obra del alma iracunda de Ulpiano Cedeño III. Ella recordaba
el ajetreo de los amigos cuando le trajeron, al mediodía,
el cuerpo de su marido rígido y sucio; y sentía
aún el agua mezclada con sangre que chorreaba por sus
manos al lavarlo.
-No quiero más muertos- gritó sorprendiendo el
miedo en los ojos de su hijo-.No quiero que te conviertas en
otro vengador.-Alguien tiene que parar, Virgen santísima.
Pág. 188."Mascaras para un concierto"
Y alguien habrá de hacerlo. Que de los muertos y sus viajes
estos los libros en portada, en ambientes diferentes, siguen
pistas y escudriñan, cavan en el pasado a fondo para entender
el presente. Lo que no sucede en nuestra patria, porque por causa
de los gobernantes es un 'mundo aparte'.
Una vez satisfechos los apetitos de los poderosos y de los políticos,
sus instrumentos, parece como si nada hubiese sucedido. Para
muestra, un botón. El pasado Gutierrista que esta a la
vuelta de la esquina, todavía late y huele mal.
UNA PÁGINA GRIS
La calamitosa jornada denominada
por el ausente Lucio, como 'dictocracia', una de las más
grises páginas de nuestra historia no ha sido asimilada
por algunos, 'forajidos' que ahora están en el gobierno,
cercanos a palacio y a órdenes del Presidente Palacio.
Razones a la vista los 'forajidos' de a pie, los que no buscaron
cargo, o reivindicación de su partido político,
aún están en pie de lucha y a contrario sensu,
de lo que hacen los que ahora son: ministros, secretarios de
estado y otros cargazos, demanda para las mayorías cambios
reales, no cosméticos de temporada.
Actos urgentes, entre los que se incluyen auditorias de ley a
los ex gobernantes. No persecuciones, sino revisiones de gestión,
porque caso contrario, todo el sacrificio de los que pusieron
sangre, sudor y lágrimas no habrá merecido la pena
si sólo se trataba de tumbar un dictador y enmendar con
esparadrapo usado la constitución de una Corte Suprema
a la que de todas formas le meterán mano los partidos
políticos ¿Nos tomaron el pelo.? El
costo fue muy alto y el resultado un fiasco.
Que la fantasía. No nos abandone. Que la literatura, nos
acompañe. Que los libros digan, hasta que la muerte nos
separe, y que sigan siendo nuestros compañeros, en todas
las re encarnaciones. Os dejamos frente a frente a dos de ellos,
estupendos. A la vera de su fantasma preferido y con su verdadera
mascara, léalos. Yo ya lo hice.
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