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Dante Alighieri: Otro santo
de la Poesía
C. Elena Roldán Baca
En el mismo momento que concluí
de escribir mi artículo sobre el gran inglés William
Shakespeare concebí la idea que hoy, la hago realidad:
redactar lo que los franceses llaman un 'pendant 'o sea un compañero
de ese escrito. Y pensé en otro santo de la
Poesía como diría Caryle, no sé si tan extraordinario
como el sratdforiano, pero en todo caso un poeta que ha
merecido y merecerá siempre un reverente homenaje: el
Dante, así a secas, nombre inmenso, nombre profundo como
impactante es solo a la vista su figura de asceta impenetrable
y de secular pensador.
Breves datos biográficos Dante (1265-1321)
Para ello me trae el recuerdo que mi madre me decía hace
algunos años.' Nada se hace ni nace sin la permisión
de Dios'. Muy cierto lo dicho por ese ser incomparable
origen de mi vida. El nacimiento de una persona que es
el acontecimiento inicial de la vida de un ser humano se realiza
en la forma que Dios lo ha dispuesto en el arcano de su infinita
sabiduría. Y el Divino Señor dispuso que
este 'santo de la poesía' al que estoy refiriéndome
en el presente escrito
Dispuso digo que el Dante Alighieri naciera en una ciudad,
para muchos que la conocemos como una de las más bellas
ciudades del mundo, en Florencia, en la FIRENZE italiana, ciudad
de las flores. Florencia fue la cuna de este poeta asceta,
igualmente sabio como Shakespeare, inigualable como aquel
insuperable en la belleza de su expresiones, en la grandeza de
su elevados conceptos.
Oraciones compuestas coordinadas copulativas
SU INCURSIÓN EN LA
POLÍTICA
Pues bien, este valioso hombre se enroló en el mundo de
la política ocupando posiciones muy merecidas desde luego,
pero que después de poco tiempo le iba a producir sinsabores.
En nuestro medio, es el Arzobispo González Suárez
el que con frecuencia en sus obras muy valiosas tiene expresiones
de repudio a la política, a la práctica política
diría yo, que deja marcas imborrables en las personas
de bien que se han introducido en ese mundo tan complejo como
es la política que en principio debería ser muy
noble, pero que a la postre deviene en un acíbar amargo
y purulento.
Pues esto pasó con el gran Dante. Al inicio, la
política le condujo a ocupar representaciones hasta diplomáticas.
Fue un destacado 'prieur' de su ciudad. Pronto aquel oropel se
oscureció y se convirtió él en un
proscrito perseguido, condenado a la horca por su propia ciudad
de Florencia a la que tanto amó y admiró.
Para librarse del castigo viajó a Francia y escondido
volvió a Rávena, es decir a Italia, en donde, oculto
y solitario, vivió hasta morir. Que no fue precisamente
después de mucho tiempo, pues ya lo anotamos que falleció
en 1321.
Pero es a ese estado de proscripción que debe la Historia
del mundo la producción de su obra inmortal 'La Divina
Comedia'. Y joven aún a los 56 años fallece de
un ataque cardíaco
Se ha dicho por mucho tiempo atrás que el poeta es mal
político. Como que se contraponen estas dos aptitudes
del hombre. Refiriéndome nada más que a nuestra
América tenemos el caso del Rubén Darío
que cuando fue designado Canciller, Prior como lo fue Dante
de su Tierra nativa, Rubén Darío fue un mal diplomático.
Increíble tratándose de un hombre tan versátil
y tan acaudalado en su inteligencia y preparación. En
nuestro país se dijo igual de Carrera Andrade:' Buen poeta,
mal político'.
En la forma que dejo dicho antes así pagó el Dante,
el príncipe de la poesía italiana, como se le reconoce,
su paso por la vida política de su país.
Tiempo difícil aquel en que los partidos dominantes: los
guelfos y los gibelinos se odiaban. Más aún cuando
ingresó a las filas de los guelfos al que pertenecía
el poeta estaba también dividido entre los blancos y negros
(el poeta pertenecía a la fracción de los blancos).
Es decir que esa complicada situación en que se hallaba
el poeta laureado le quiso decir muchas amarguras, amenazas que
le condujeron al destierro.
EL DANTE SOLITARIO Y TRISTE
Alejado de su gran amor Beatriz, a la que inmortalizó
en un bello poema, especialmente el canto tercero de su prodigioso
poema, Beatriz Portinari, se había casado y él
se unió a una dama cuyo nombre se desconoce, no tuvo descendencia.
Si bien la Divina Comedia es su obra maestra, confeccionada,
si cabe el término, con una simetría en el que
los tres Círculos (Infierno, Purgatorio, y Paraíso)
son tan bien conectados, que ese viaje ideal al más allá
guiado por Virgilio, resulta una obra maestra de todos y para
todos los tiempos.
La Divina Comedia, una de las mejores expresiones del talento
humano, encierra en si las ideas y la filosofía de la
Edad Media. Su hermoso poema épico le sirvió
al Dante laureado para vengarse de sus enemigos políticos
en que manda al Infierno, al último de ese'círculo'
a sus enemigos y detractores. El Purgatorio figurado como
una montaña es el teatro de escenas de una gracia infinita,
y, por último, el Paraíso, es la esfera divina
en donde sitúa a los grandes pensadores que forman,
alrededor de Dios, como una auténtica rosa mística.
En el Paraíso están también, como es natural,
los santos de la iglesia. El Poema en si es lleno de refinamientos
del espíritu y de la lingüística italiana,
es algo excelso.
El poeta escribió también otras obras.
En su juventud enamorado siempre de su Beatriz, redactó
sonetos dulces y sentimentales. Y, en latín, una obra
sobre política, 'La Monarquía'. Merece también
que citemos su obra de temática filosófica: 'El
Banquete' (II Convivio).
Para finalizar mi comentario evoco con especial agrado cuando
visité Florencia, hace algunos años. Algún
día esta bella ciudad fue capital de Italia antes de la
conquista de Roma. Tierra de los Médicis, de Da Vinci,
de Miguel Angel y del 'belo' Rafael.
Muerto el poeta Florencia reclamó sus restos, pero el
Dante había dispuesto -profundamente resentido con sus
coterráneos- que quería ser enterrado en Rávena
donde permanecen hasta hoy. Rávena se opuso a entregar
a Florencia el cuerpo de quien despreció. El Dante,
poeta grandioso romántico con Beatriz, el amor de su vida;
castigador cuando fustiga a sus detractores; profundamente católico
cuando canta las excelsitudes del reino de Dios en el Paraíso,
único sitio de paz, de orden y armonía, el Purgatorio
donde las almas 'piangendo cantan' (lloran y a la vez cantan,
lloran por el justo castigo y ríen con la esperanza de
la anhelada salvación. Pensar en el Dante y leerlo es
pensar en lo que es la vida misma: 'llena de sinsabores y, al
mismo tiempo, colmada de ilusiones'.
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