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MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 
 

Rincón poético

Fernando Farías Sacón (A Cecilia)

Surcaba la gaviota
su vuelo de inocencia de atardecer.
A lo lejos el sol,
hundiéndose como un tizón de leño
en las entrañas del mar. Como quien dice:
Amarrando la luz de la luna en una esfera de constelación.

El bosque daba su fragancia de primavera.
Las cascadas con sus líricas aguas
dibujaban la hermosura de las flores silvestres
los pájaros cantores hundían sus cuellos
entre las ramas de los árboles,
en sus revoloteos dibujaban rubíes entre las hojas;
era tanto su destello que un disco azul teñía a las aguas en diamantes.

La gaviota seguía su vuelo
a lo lejos la inspiración brotaba de mi pecho.

¡Cerca!,
muy cerca de mis ojos estabas tú
tan esbelta, tan tierna,
transformada en gema don perfecto de mujer.

Y comprendí que eran tus labios,
los que medían el lago,
que eran tus manos las que acariciaban los peces
y que éstos saltaban en bandadas transformados en frutos
todo un compendio de riqueza y de alimentos;
para comer y brindar hasta saciarnos
hasta quedar satisfechos de corazón y conciencia.

A lo lejos la inspiración toda una magia secreta;
eso que la gente llama musa,
que hace sonreír, escribir;
y hasta latir el corazón en la manifestación de las palabras.
Gaviota solitaria en tu vuelo,
y yo en el mismo lugar;
en el mismo lugar;
en el mismo rincón poético de la inspiración,
esperando la flor de la tarde.

 
 

Loraine (Lorena) Caputo

Mi voz llama / por estos kilómetros umbrales / Hello...hola...halo... / Resonando por las montañas, / pasando por volcanes nevados / Resonando a través de los llanos, / a través de los mares ondulados, / a través de las selvas verdes, / a través de los desiertos / Hello...hola...halo... / Resonando.../ ¿Podés oírla?

(Fragmento)

 
 

Tu aroma en un bar

Renata Rodríguez Del Vecchio
(15 años)

Muchas veces salgo a pasear
Con la única intención de pensar
Pero siempre interrumpe mis pensamientos
Un aroma que se alza en el viento

Pero hay algo curioso que no sé explicar:
Que siempre me ocurre en el mismo lugar!!!
Y una vez, y si no lo digo me miento:
Sin darme cuenta; tomé asiento

Luego escuché al guitarrista tocar
Y entonces recordé que aquel era un bar,
Un hermoso bar con vista al mar
En el que te vi por primera vez cantar

Jamás podré olvidar ese momento:
Tú te veías tan contento,
Y en el aire tu voz y perfume se mezclaban
Y yo únicamente amor respiraba.

 
 

PRIMAVERA

Carlos Santiago Quizpe Silva

Cierto día un niño contemplaba una flor en el jardín de su madre.
Tenía finos colores y su corazón emanaba un exquisito aroma. Era la más bella entre todas las flores que agitaba la suave brisa en el jardín.

- Hijo mío, veo que gustas mucho de esa flor. Replicó su madre.

- Sí, así es mamá, no puedo evitar extasiarme en sus pétalos acrisolados, en el arco iris que se desprende de sus hojas, en la miel que destila su alma. Respondió el hijo.

- ¡Ah!Sólo eso has visto -reclamó su madre y se retiro.

En una tarde de primavera en que el chiquillo no pudo resistir el encanto de la exótica flor y corrió hacia ella con el afán de tocarla. Y al hacerlo el niño sintió en sus manos como si agujas traspasaran su piel y desangraron sus dedos.
Con las manos heridas corrió al lado de su madre, le enseñó la sangre y le señaló la flor.

- Eso es lo que te faltó ver de la flor. Sus espinas -profirió dulcemente su madre. Ante tanta apariencia siempre la esencia nos lastima.
Y el niño vivió enamorado de la flor, pero sentía temor de tenerla cerca, porque se habrían sus heridas. (INSPIRADO EN UNA PRINCESA)

 
 
 
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La Hora 2002
- Quito - Ecuador