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Contando
historias se pintan cuadros
Galo Urbina, artista ecuatoriano
impone una modalidad de arte suigéneri en Europa. El
estreno de su nueva temporada es en Madrid.
Quién de nosotros no
tiene un abuelo o abuela que aún vive en la memoria, recordándonos
aquellos cuentos de fantasmas o aparecidos, de relatos, de seres
mágicos que abren camino a los mortales con quien tuvieron
la oportunidad de ser tocados algún día?
Es allí donde la obra de Galo Urbina se coloca: entre
el cruce de historias y lenguajes plásticos de tiempos
pasados y modernos, para proponernos argumentos quiserales, con
los que la magia es parte viva de la cotidianidad de la gente
de los andes, para quienes las montañas son la arquitectura
que cubre a seres shamánicos, a los taitas del pueblo.
Así el artista como vocero y traductor intercultural de
su gente, revive esos relatos de tiempos ancestrales a través
de la integración del gesto a la pintura.
La narración presenta un argumento dramático en
torno al personaje 'Cotidiana', quien transita del absoluto hastío
y pesadumbres de la vida en que está inmersa, pasando
de la desidia a la angustia -emergencia de emociones que forman
parte de nuestra existencia-, para ir al encuentro con la vida,
con su yo y con el de los otros, que también están
en sí.
Entonces, Monotonía, Tristeza, Desesperación, Dolor
y Agonía son personajes internos de 'Cotidiana', quien
luego de recibir la sabiduría ancestral del shaman que
todos llevamos dentro, transforma su condición de mortal
desesperanzada, al de musa provocadora del acto pictórico
en el encuentro con el artista, quien también está
sumido en la desolación por no descubrirse en su posibilidad
de dar vida al lienzo. Este hecho se explica por la importancia
del valor comunitario y de agradecimiento a los dioses que es
parte esencial de la cosmogonia andina.
De esta manera, esta propuesta se apropia del lenguaje de la
actuación para tejer historias itinerantes a través
de la metáfora corporal, también incidente en el
acto plástico, como hecho multiestético de la creación
pictórica. Así, se ofrendan en el escenario dos
soportes: cuerpo y pintura que se reconocen, se enamoran y se
retribuyen a partir del acto primigenio de la vida. Esta es otra
forma de rendir tributo a la poética de la creación
de Miguel Angel, pero ahora destinada a la capilla cotidiana
de cada uno de nosotros.
LOS ACTORES
Galo Urbina, tiene una larga trayectoria de estudios superiores
de arte; artista plástico, director y actor de profesión
-con especialidades en varias ciudades de Ecuador, Venezuela
y Austria tiene un amplio proceso productivo que se ve reflejado
en sus múltiples exposiciones en America, Estados Unidos
y Europa.
Su obra revela un constante ejercicio de traducción de
poéticas cotidianas a múltiples metáforas
de los distintos lenguajes del arte.
Araci Ericson, bailarina y coreografa brasilera de origen sueco
se une a este proyecto con su talento y frescura profesional.
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