| |
El teatro callejero de Mauricio Estrella
Francisco Granja Jácome
El teatro, como todas las artes,
no es solo producto hecho con el fin de complacer a un público,
sino que además, y sobre todo, son entes de crítica
de la sociedad. Lo que somos viene retratado a manera de sátira
y de forma agradable se integra en nuestro conciencia, que hasta
antes de escucharlo en el escenario lo aceptaba como cotidiano
sin hacer reflexión del contenido moral y las causas que
pueden traer las diversas posiciones que se adoptan en la vida.
Es así que el teatro
de Mauricio Estrella, alias MANICHO, va renovándose diariamente
en el público del Ejido y capturando continuamente posturas
nuevas de la vida, de la caotización que vive un pueblo,
que sin haber salido del feudalismo ahora intenta integrarse
a una globalización que lo separa.
Este es un espectáculo
unipersonal que busca que la gente se divierta, pero además
se apela a su conciencia, a la reflexión a través
de personajes cotidianos, la adolescente, los guambras alcohólicos,
el chulla quiteño de antaño contrastado con el
joven de tendencias "nuevoleras" importadas, que han
materializado las conductas sociales, llevando a la mujer a una
posición material.
Dentro de esta exposición
de la vida no se puede dejar de lado la marcada desintegración
que sufre la familia con la migración, de allí
desencadenan muchos males modernos, aumento de alcoholismo infantil,
generalizada baja de notas escolares, entre otros. Pero el viaje
que 'Manicho' hace no es una obscura exploración pesimista,
todo lo contrario es un canto de vida y alegría, de sátira
y sarcasmo, de color y maquillaje, donde los personajes de las
más variadas tendencias y características nos dan
un panorama de un Ecuador siempre distinto y siempre nuestro.
Mauricio Estrella inició
su recorrido por el arte como titiritero, de ahí el salto
al teatro no es tan grande, trabajando desde 1991 con los Perros
Callejeros y recibiendo la sabiduría del maestro Carlos
Michelena. Él sabe que en "las tablas" el hombre
se transmuta en personaje buscando siempre una evolución
en el trabajo.
Ahora el reto se da a otro
nivel, antes se satisfacía a un público de la calle,
que con su voluntad determina el aporte, en el teatro Prometeo
el precio es de $4,00 general y $2,00 estudiantes, con la diferencia
de que en esta hora y media podrán apreciar a los personajes
trabajados de una forma diferente enfocado a otro público
pero sin perder sus orígenes populares.
|
|