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"Espada de madera"
grupo que forja a diario su crecimiento
María Gabriela Borja
La Fundación Espada
de Madera nace en 1989, como una iniciativa de Patricio Estrella
y José Alvear, junto a otros profesionales en las artes
escénicas.
El objetivo, desde su inicio,
fue construir un espacio de experimentación, donde la
búsqueda constante de nuevas técnicas, recursos
e ideas sean los cimientos para producir obras de calidad. El
grupo desea, ante todo, que el público reflexione sobre
su entorno, sobre sí mismo, sobre la práctica escénica
y la magia del teatro. Por ello, sus integrantes emprenden cada
día la incansable marcha hacia ese fin. Procuran valerse
de todas las herramientas a su disposición y elaborar
aquellas de las que carecen. El estudio, la preparación
continua, el desarrollo sostenido y la integración de
nuevos elementos en su trabajo, son los aspectos fundamentales
en la consecución de sus obras. No se trata de crear por
crear, sino de aunar esfuerzos para hacer realidad las expectativas
de todos los participantes.
El trabajo del grupo no se
reduce únicamente al montaje de obras, los miembros tienen
la obligación ética de continuar su preparación
profesional. La capacitación es un requisito indispensable
para el éxito en cualquier trabajo de equipo. Algunos
integrantes han realizado estudios en París en el Theatre
Lépee de Bois y en la misma ciudad estrenaron las obras:
"Tamerlan" de C. Marlowe y "El Dictador"
de J. Montalvo. Otros estudios se llevaron a cabo en la Escuela
Integral de Teatro y Títeres "Libertablas",
en Argentina. El grupo ha puesto en escena sus productos en más
de treinta festivales internacionales. Han sido premiados en
varias ocasiones, obteniendo el Primer Premio en el Festival
Internacional de Títeres "Con Ojos de Niño",
Argentina; Mejor Titiritero, en el Festival Internacional de
Teatro, Colombia; Medalla de Oro al Mérito, otorgada por
la Casa de la Cultura Ecuatoriana; Homenaje al Mérito
Teatral del "Instituto Latinoamericano del Títere",
Venezuela; entre otros.
Por fin un espacio
Recientemente, la Casa de la
Cultura Ecuatoriana, entregó a la Fundación Espada
de Madera un espacio en comodato, que poco a poco ha sido adecuado
a sus necesidades. El primer proyecto que piensan emprender consiste
en talleres permanentes de Actuación con módulos
que versarán sobre los siguientes tópicos: El actor
y su cuerpo, Sensibilidad y energía, Bases de actuación
y sobre técnicas teatrales tales como: Teatro de Máscaras,
de Actores y de Títeres. La propuesta persigue crear un
punto de encuentro para los aficionados a las artes dramáticas,
donde puedan reconocerse e iniciar un proceso de interiorización
mediante la representación teatral.
Doce años de trabajo
Patricio Estrella, fundador
y director de "La Espada de Madera", opina que en estos
doce años de trabajo, ha crecido de la mano con el grupo.
El hecho de constituir un equipo que viva de su trabajo y no
piense en él como una ocupación de medio tiempo,
es el factor decisivo entre el éxito y la mediocridad.
Todos aprenden algo nuevo y son mejores cada día como
actores, titiriteros, directores y, lo más importante,
como seres humanos. Tienen claro que la disciplina y el rigor
son claves para conseguir el éxito y por eso procuran
entregarse totalmente a su objetivo. Aman a sus creaciones más
allá de la acogida que puedan tener y dejan en ellas mucho
de su propio ser.
Teatro saludable
Patricio mira al teatro ecuatoriano
en general, como una manifestación artística saludable.
Cree que los profesionales dedicados a esta actividad dan todo
de sí para enriquecerla y se preocupan mucho por la estética
de sus productos. Sin embargo, es más común encontrar
este nivel de desarrollo en dos centros urbanos: Quito y Guayaquil;
y con menor intensidad en ciudades como Cuenca y Manta. Sobre
el teatro infantil, le parece que existen buenos grupos trabajando
en ello, pero también están los aficionados, que
se reúnen porque ven un buen mercado en los niños
y elaboran obras de muy baja calidad artística. A la pregunta
de si existen o no espacios y formas de financiamiento para el
teatro en el país, el Director de "La Espada de Madera"
nos cuenta que no percibe una política cultural clara
que apoye a las artes escénicas. Los auspicios son esporádicos
y la mayoría de profesionales trabajan con autogestión.
Para este año, la "Espada
de Madera" piensa continuar con sus obras en repertorio
y ya se halla preparando material sobre el desplazamiento y la
problemática de la migración. A más de ello,
retomará una actividad que venía realizando desde
hace mucho tiempo atrás, denominada "Martes de la
Espada" y que busca ser un espacio de encuentro para todos
quienes laboran en el medio dramatúrgico. La propuesta
se basa en presentar diversos trabajos y comentarlos colectivamente.
En definitiva, "saber qué estamos haciendo y vernos
las caras".
Avión de la Fantasía
El "Avión de la
Fantasía" es un centro cultural popular que cuenta
con seis años de vida y fue construido en una estructura
aeronáutica abandonada en el Parque de la Carolina que
servía como refugio de delincuentes y pandillas. El objetivo
es entregar funciones permanentes de teatro y títeres
del país o de fuera.
El Tío Carachos
Para Patricio Estrella, este
personaje es un gran amigo con el que estuvo largo tiempo. Para
Latinoamérica, según varias revistas de importancia
en la región, es un clásico de los títeres.
La estrategia del personaje se basa en la conjunción del
actor y los títeres para jugar con la imaginación,
cautivando ya a más de trescientos cincuenta mil niños
en varios países de América. El Tío Carachos
lleva aproximadamente 42 participaciones en eventos internacionales
y aún consigue la sorpresa en el público: encanta,
juega, entrega magia y divierte a todo aquel que lo mira, pero
no únicamente con los ojos, sino desde la profundidad
de su alma.
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