Cerámica, un romance
entre barro y alma
La tercera semana del mes de
septiembre pasado se efectuó la octava bienal de cerámica
artística y artesanal CONDORHUASI en la ciudad de Concordia
de la provincia Entre Ríos de la República de Argentina.
Contó con la presencia de exponentes del quehacer cerámico
latinoamericano, europeo y de Irán.
Más de 550 participantes
y unas 200 obras fueron seleccionadas y exhibidas en el Centro
Cultural de Concordia. Se presentó un programa bien nutrido
de charlas con diferentes aportes técnicos y conceptuales
del actual arte cerámico de América.
Dada la apertura democrática
e incondicional del certamen, de Ecuador participaron Paola Banda
Carrera, Luis Andrés Escanta y Fabián Escanta Carrillo,
quienes de vuelta del certamen han decidido construir hornos
a leña de alta temperatura.
La Fundación Condorhuasi
de Buenos Aires-Argentina viene trabajando más de 30 años
en investigaciones arqueológicas, técnicas, científicas
y realizando cursos, certámenes y encuentros de artistas
ceramistas, de artesanos maestros o aprendices contribuyendo
a desenmascarar el misterio cerámico. Dispone de una amplia
bibliografía. Con hechos pragmáticos y conceptuales
tratan de concientizar que la cerámica es una actividad
humana de carácter productivo, ignorada con frecuencia
por muchos factores sociológicos e históricos.
No cabe duda de que en nuestro
país, a lo largo de la historia, ha existido una producción
de cerámica con magia, rito y arte. Desde el periodo precolombino
se han destacado varias culturas como: la sensual cerámica
de Valdivia, la antropomorfa cerámica Chorrera, la esbelta
cerámica de La Tolita y la ritual de Toncahuán
con sus componentes místicos de ese ser que buscó
expresarse con necesidad, franqueza y sinceridad. Cerámica
de artistas aborígenes que hicieron cerámica cortesana
de la colonia; luego de la cerámica del siglo XX, particularmente
de la década de los sesenta surge la cerámica industrial.
El oficio de la cerámica
en nuestro país debería fomentarse a través
de un accionar coyuntural de instituciones y organismos y personas
dispuestas a dar lo propio. La política educativa del
país debería incorporar la educación artística
al igual que se hace con la formación física (deportes)
y musical. Las instituciones están llamadas a fomentar
las artes cerámicas. Quienes nos hemos involucrado apasionadamente
en el universo del barro, como medio de expresión, estamos
haciendo presencia vivificando un proceso artesanal en la cerámica
casera (ladrillos, tejas), en la cerámica urbana con un
potencial recreativo de costumbres y formas muy particulares
de la arcilla. Invocamos a que se adhieran a un proyecto vivencial
de ejercer un oficio como parte de la vida que conjugue con nuestra
cultura.
Motivados por el quehacer cerámico
y con el auspicio de la Alcaldía del cantón Rumiñahui
un grupo de ceramistas del Valle de Los Chillos (profesionales
y aprendices) han organizado una exposición de cerámica
artística en la novísima Villa Carmen (Centro Cultural
Municipal) de la ciudad de Sangolquí del 26 al 30 de noviembre
de 10H00 a 20H00. La inauguración del evento tendrá
lugar el jueves 25 a las 19h00.
Presentarán sus obras
Patricia Carrera, Anita Melo, Paola Banda, Luis Escanta y Fausto
Bravo. Se invita a la culta ciudadanía del Valle de Los
Chillos a que asista al evento.
Fruta
Autora: Patricia Carrera
Relieves para lámparas
de pared
Autora: Paola Banda
Iglesia matriz de Sangolquí
(mural en construcción)
Autores: Luis Escanta y Fausto Bravo
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