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Cuando la vida eterna se desprende
Fernando Esparza Dávalos
poetafe@hotmail.com
¿Hay edad para los boleros?
Hace treinta años hubiera dicho: sí, los veinte
años, hubiera puesto como prueba 'Noche de Ronda' -interpretado
por el cubano de oro Roberto Ledesma-. De inmediato me hubiera
acordado de la casa de mis padres y muy especialmente de la radiola
Telefunken, donde caía el sol negro giratorio llamado
disco (lo de sol porque prendía el alma).
¡Y, cómo no nos va a prender el alma! Se acuerdan:
"En un rincón del alma dónde tengo la pena
que me dejó tu adiós... / me duelen los te quiero
que tu pasión me dio", y así zurdazos por
el estilo.
MEMORIAS
Entonces, me veía con
mis amigos del barrio -el Fernando Boada, el flaco Balseca -,
y acompañados de un elegante Ron Viejo de Caldas y una
que otra cosita para picar (aceitunas, queso), porque aunque
pobres éramos finos en tratarnos: con nosotros no estaba
eso de libar en las esquinas (tampoco tomábamos mucho
que digamos); y ahí venía el pendenciero e iba
bajando de a poco por el gargüero recordándonos a
las 'ingratas', y ya medios acalorados por tanta confesión
romántica ¡Ah! ¡Cómo rodaban nuestras
lágrimas por la pérfida!
Aquí venía la delicada voz de Milthiño con
el bolero 'Abrázame'.
¿No me dirán que les dio ganas de chupar? ¿Chupar
qué? ¿La juventud que se ha ido caminando en puntillas
y cuando menos lo pensamos nos encontramos suspirando? ¿Suspirando
de qué?
¿Recuerdan? Aquel rincón debajo del parque, con
el farol de la esquina, donde, supuestamente, bien vestido para
ella -en realidad todo era para ella: la mirada, el peinado,
la camisa, sobre todo las palabras- la esperaba ansiosamente,
contando los minutos del reloj ¡Qué impaciente es
el amor!...
ENTRE UNA COPA Y LOS RECUERDOS
Mejor volvamos a la sala, a
los vasos con hielo, ron y limón. ¿Cómo
se llaman estos tragos?: ¡Tiene diez! Acertó. Si
no sabe cómo se llaman, le invito que vaya y abra el libro
titulado 'Guía para hacer cócteles'.
Si el francés Descartes nos hubiera visto hubiera conocido
lo románticos que en el Ecuador somos, con seguridad no
hubiera escrito "Pienso luego existo", sino "amo
luego...".
¿Hay edad para los boleros? Respóndase ahora, sobre
todo si ha pasado los cincuenta y con unas cuantas canas sobre
su pelo, usted se siente más tranquilo, con hijos grandes
que de vez en cuando como nosotros, en aquella edad, se pegan
un traguito por la que aman, pero ahora son otros los interpretes
Charlie Saa, Luis Miguel, Carlos Montaner.
DESDE OTRO SITIO
Ahora ya no es en la sala,
sino en el estudio, en soledad suprema, donde me pregunto por
el amor escuchando a Roberto Ledesma en 'Camino del puente me
iré'. ¡Qué ángel de voz! Y ni qué
decir de la orquesta que lo acompaña.
Resalto de manera especial la participación de las trompetas
¡Qué trompetas dormidas! Y así van saliendo
los boleros uno a uno. Ahora se llaman CD donde se contienen
los boleros, pero los versos y la música estén
registrados donde estén. Serán siempre lo que son,
porque el bolero será siempre puñaladas al alma,
mayor la hendidura si usted está más enamorado.
Volvamos a los cincuenta donde uno se ha quedado casi solo. Amigos
son ahora su esposa y sus hijos, pero otro es el nivel de relación
y uno se ha quedado en soledad benéfica con la música
y los libros. Es una relación espiritual la que tiene
usted ahora. Yo espero que usted me avalice bien esto de espiritual.
¿Por qué espiritual se preguntará? Y yo
le respondo por ese ángel hermoso que sale de este sillón
rojo y aterciopelado y se va con su música y recuerdos
a cualquier lado.
EL BOLERO Y LA SENSUALIDAD
DE LA REDONDEZ
Vea usted cómo es el
bolero. ¿Sabe de dónde viene la palabra bolero?
Le ayudo: "albazo" viene de alba, que eran las melodías
alegres que se entonaban a la amada al amanecer, cuando empezaba
a salir el sol.
¿Y bolero? ¿Vendrá de bola? ¿Vendrá
de agua? Porque este día buscando en el diccionario leí
que esta tarde vi llover, vi gente correr y no estabas tú
y usted mejor que nadie sabe eso de que el sentimiento es una
gota y la gota nunca puede ser cuadrada sino redonda.
Usted gira y gira sintiendo el aliento, las voces, solo con su
fantasía usted presiente que está presente la que
se fue y quiere olvidarla y no puede y delante de tanto recuerdo
solo se pone a llorar, suenan violines en el fondo y usted empieza
a girar, eso es el bolero.
PRUEBAS AL CANTO
Sin embargo, no le veo muy
convencido y por qué ¿Usted amó alguna vez?
Si no ha amado entonces me toca decirle que se vaya a buscar
palabras en el cielo, de las que dice Dios allá en el
infinito: por ejemplo: Adoro, la calle en que nos vimos, la noche
cuando nos conocimos, adoro las cosas que me dices, nuestros
ratos felices, los adoro, vida mía"; lo demás
le toca darle a usted hasta encontrar besos en los muros, en
los jardines, en las bancas, en aquella sala, en el cine, a la
salida del colegio, vaya a saber donde están regados sus
besos, en que frondosas noches ha hecho crecer tulipanes.
Para usted
En este momento estoy escuchando
otra vez a Milthino y no le voy hablar sobre la música
sino que le voy a poner la letra que empieza así: "Divina
claridad la de tus ojos, / diáfanos, como gotas de cristal,
/ uvas que se humedecen con sollozos, /sangre y sonrisas juntas
al mirar. /Por qué te hizo el destino pecadora,/ si no
sabes vender el corazón, /por qué pretende odiarte
quien te adora,/ por qué vuelve a quererte quien te odia,
/ si cada noche tuya es una aurora,/ si cada nueva lágrima
es un sol,/ porque te hizo el destino pecadora,/ si no sabes
vender el corazón".
A esta altura del cotejo, mi amigo, creo que habrá sido
suficiente la retórica para convencerle sobre el valor
del bolero.
Si no le he convencido, me puedo volver presentador para recabarle
el valor de esta maravilla y decirle: ¡Señoras y
señores Roberto Ledesma y su voz extraordinaria para cantarnos
'Parece que fue ayer', dedicado muy especialmente a los lectores
del suplemento Cultural que aparece domingo a domingo en todo
el Ecuador en su diario preferido La HORA.
Deslizándose
Ahora que estamos en Navidades,
regale boleros a quien ama, ojalá puede ser retribuido
y se baile un bolero todo pegado, sintiendo a ella caída
sobre su hombro y huela su perfume y mírele a los ojos,
mientras sostiene abajo su mano fuerte asida a la mano leve de
ella, y le diga, llevándole en ese ritmo tan quedo que
da el bolero: "Únicamente tu / eres el todo de mi
ser,/ porque al faltarme tu querer / me muero de inquietud,/
sabes que para mí,/ no hay otro amor como tu amor,/ ni
nada igual a la pasión, que siento yo por ti.
¡NO SE PREOCUPE, SIGA DE FRENTE, QUE SOÑAR NO CUESTA
NADA! ¿Ah, pero eso sí, no olvide jamás
que amor se escribe con llanto!
Felices Navidades.
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