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MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002

MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 

El amauta y villca-cama

Eugenio Espejo un quiteño humanista e ilustrado

Germán Rodas Chaves
grodas@uasb.edu.ec

Hace pocos días, el 21 de febrero, se conmemoró el natalicio del precursor de la independencia, de la medicina y del periodismo, Eugenio de Santa Cruz y Espejo, nacido en Quito en 1747, y de quien se ha escrito tanto, pero no lo suficiente, y cuya memoria no puede ser recuperada de vez en vez, sino que debe formar parte de nuestra cotidianidad tanto más que sus enseñanzas y su lucha libertaria siguen taladrando la conciencia nacional en momentos en que la incertidumbre invade nuestra Patria.

ADELANTADO A SU TIEMPO
 
Hijo de un indio cajamarquino y de una quiteña mulata liberta, Eugenio de Santa Cruz y Espejo, -apellido español que suplantó al indígena que poseía-, fue una de las figuras más importantes no solamente de la cultura quiteña ilustrada de su tiempo, sino del pensamiento renovador y humanista que a finales del siglo XVlll comenzaba a extenderse por América. 
Su procedencia social, que en un momento determinado pretendieron convertirlo en un estigma, favoreció para que Espejo adquiriera paulatinamente una conciencia crítica de su época, actitud que se evidenció en la descarnada confrontación que hizo del sistema educativo jesuítico que emergía entonces como la fuente única del saber. 
Su conducta intelectual, fue, -en la historia de las ideas-, la expresión del cuestionamiento a la influencia de la escolástica desde una postura del humanismo ilustrado, forma de pensamiento que emergió en circunstancias en que el criollo (descendiente de españoles peninsulares) había empezado a controlar el proceso social del período y cuando el mestizo entró, también, en una etapa de ascenso.
 
A ROMPECINCHAS

En este entorno, cuando los criollos demandaban de alguien que les formulara a nivel teórico su ideología en el contexto de la diferenciación que expresaban frente a los europeos y ante los indígenas, Espejo irrumpió en la vida intelectual retomando aspectos sustantivos de la cultura francesa y de la ilustración que, por ser opuestas a la cultura escolástica y española, propiciaron la argumentación de ideas indispensable para la coyuntura provocando, a contrapelo, la indignación en los chapetones que en más de una oportunidad intentaron alejarlo de Quito.
Las obras de Espejo 'El Nuevo Luciano de Quito', 'Marco Porcio Catón' y 'La Ciencia Blancardina', constituyeron una crítica mordaz a toda la ciencia quiteña de finales del siglo XVlll, pero ante todo expresaron el armazón de una nueva racionalidad que no solo abarcaba el ámbito de lo cultural y académico, sino, ante todo, que expresaba la nueva visión, en lo político y social, que comenzaba a desarrollarse en el país, a partir de construir una identidad distinta a la que había prevalecido por imposición de la metrópoli.
Espejo formuló así las necesidades teóricas de la nueva clase emergente, los criollos, la cual paulatinamente fue asumiendo suficiente fundamentación económica, social y cultural para aspirar el poder político.
 
CON TODO EN CONTRA

En medio de esta realidad Espejo desarrolló el concepto, -como nos lo dice el estudioso Samuel Guerra Bravo-, referente a que "la lucha por una nueva racionalidad había llegado al momento de la autoconciencia y de la autovaloración", ante cuya circunstancia la fundación de la Sociedad Patriótica apareció como un instrumento idóneo para cumplir dicha finalidad y, como vocero de tal Institución y propósitos, fue creado el periódico que el propio Espejo fundara y dirigiera bajo el nombre de "Primicias de la Cultura de Quito", cuyo séptimo y último número circuló el jueves 29 de marzo de 1792 en medio de una crisis de las estrategias que Espejo había concebido para fomentar la idea de la restauración de la Patria, y, fundamentalmente, debido a que el pensador quiteño había evolucionado en sus conceptos políticos hasta el punto de pensar que el sistema monárquico se constituía en un lastre para "la salvación nacional".

TODO REDENTOR TERMINA CRUCIFICADO
 
Los nuevos conceptos políticos de Espejo fueron entonces difundidos mediante el sistema de pasquines, los cuales fueron colocados en lugares públicos y destinados, según los informes oficiales de la época a "alucinar a la plebe procurando su sublevación".
En efecto, Espejo había comprendido que la construcción de un nuevo orden social pasaba por el desarrollo de un modelo en el que los ciudadanos pudiesen darse su propio gobierno. Esta propuesta, que daba cuenta de los afanes libertarios de Espejo fue detectada por la Presidencia de la Audiencia y ante la comprensión de los objetivos transformadores de Espejo fue apresado, -junto a su hermano Pablo-, en febrero de 1795. 
Eugenio de Santa Cruz y Espejo abandonó la prisión en diciembre de aquel año para morir, después de una larga y penosa enfermedad que le había consumido en prisión. Contaba a penas con 48 años de edad.

EL VUELO DEL CÓNDOR

Empero, Eugenio de Santa Cruz y Espejo, no debe ser recordado tan solo en los perfiles que he reseñado en estos trazos.  Su figura, además, trasciende el campo de la ciencia. 
Su libro 'Reflexiones', tratado extenso para preservar a la población de la viruela, constituye, además, una observación critica del estado higiénico y sanitario de la ciudad de Quito, logrando establecer las posibles causas de la propagación de las enfermedades contagiosas e inclusive esbozando planes para evitarlas. 
Al decir de eminente investigador Rodrigo Fierro, Espejo fue un adelantado de la bacteriología, de las observaciones biopatológicas y de la salud pública.
La vasta producción de Espejo, su desarrollo intelectual e ideológico tuvieron sustento, ciertamente, en su formidable talento, en su aprehensión por los problemas fundamentales de la época, pero es indispensable señalar que su vocación por la lectura contribuyó a la formación de su recia personalidad intelectual.

A vuelo de cóndor

· Graduado de Medicina en 1767 y poco después en Jurisprudencia y Derecho Canónico. Autodidacta y políglota, dueño de la mayor biblioteca privada de la época en su país con 4.000 volúmenes.

· Fundador y Director de la Biblioteca Nacional, iniciada con los 40.000 volúmenes que dejaron los jesuitas a su expulsión del Reino.

· Fundador de la Escuela de la Concordia, llamada más tarde Sociedad Patriótica de Amigos del País.

· Fundador del primer periódico, 'Primicias de la Cultura de Quito'.

SUS OBRAS

· EL NUEVO LUCIANO (1779)

· MARCO PORCIO CATON (1780)

· LA CIENCIA BLANCARDINA (1780)

· EL RETRATO DE GOLILLA (1781)

· REFLEXIONES ACERCA DE LA VIRUELA (1785)

· DEFENSA DE LOS CURAS DE RIOBAMBA (1786)

· REPRESENTACIONES AL PRESIDENTE VILLALENGUA (1787)

· DISCURSO INVITANDO A LOS QUITEÑOS AFORMAR LA ESCUELA DE LA CONCORDIA (1789)

· PRIMICIAS DE LA CULTURA DE QUITO (1792)

 
 
 
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La Hora 2002
- Quito - Ecuador