Bombardeo mediático
y crisis de sentido
César Ulloa Tapia
cesarulloa77@hotmail.com
EL IMPERIO DE LA IMAGEN
A través de los medios
de comunicación, se crean realidades sobre distintos temas,situaciones
y actores. De esa forma, se construyen criterios sobre las lógicas
política, económica, social y cultural de los pueblos.
La televisión, radio,
prensa e Internet juegan un papel protagónico en este
contexto, pues tienden un puente entre la realidad exterior y
la doméstica. En ese sentido, no hace falta salir de casa
para conocer en cuestión de segundos, minutos u horas
lo que sucede afuera.
Sin embargo, la inmediatez,
la ruptura de fronteras y tiempos ha provocado una crisis de
sentido, debido a que la cantidad de información sobre
un tema es tan ilimitada que nadie se arriesga a establecer un
camino por donde seguir.
RETAZOS DE LA REALIDAD
Por otro lado, la realidad
que se presenta en los media corre una suerte de adaptación,
ya que se ha subestimado el contexto, olvidándose aquello
que la complejidad social tiene diversos matices y responde a
múltiples intereses.
Asimismo, la inmediatez tecnológica
ahora obliga a que se emitan notas periodísticas muy cortas,
debido al reciclaje continuo de la información. Lamentablemente,
este manejo coadyuvó para que se imponga lo superficial
y ligero.
Bajo esta óptica, las
audiencias televisivas y radiales receptan fragmentos y retazos
de la realidad como escenas de impacto que tratan de explicar
situaciones muy complejas. Esto ha promovido que la imagen sea
tomada como referente de primer orden, pues se intenta dimensionar
y reducir todo a una fotografía fija o en movimiento.
Vale aclarar que no se subestima
el reporterismo gráfico, pero sí la fórmula
que simplifica la cotidianidad a la imagen.
¿EL TIEMPO REAL?
No se puede omitir, las transmisiones
en tiempo real. Sobre todo, si se trata de un acontecimiento
relevante. El papel que cumplen camarógrafos y fotógrafos
es clave, pues se impone en el envío del mensaje, tomas,
ángulos y perspectivas que estos captan bajo sus puntos
de vista.
Entonces, el consumo de imágenes y la idea que nos hacemos
de los hechos dependen de quien las transmite. Es decir, de su
bagaje sobre diversos temas.
Es indispensable mencionar
que hace algún tiempo, se había dicho que esta
situación promovería la desaparición del
reportero, porque cámara y camarógrafo siguen de
cerca y cumplen bien con el cometido de que la imagen vale más
que mil palabras. Hipótesis polémica, pero no tan
lejana, ya que en muchos medios del globo, la regla se cumple.
CULTURA DE MASAS
En la actualidad, nadie pone
en tela de duda el poder de los medios. Más aún,
si la defensa de criterios, presentación de propuestas,
denuncias, protagonismos, estrellatos, campañas para justificar
los conflictos bélicos, novedades, promociones de productos
y servicios se hace desde estos por la eficiencia y cobertura
en la difusión. Incluso, las actuales modalidades de estudio
contemplan la introducción de las Tecnologías de
la Información y Comunicación (TIC), por lo cual
la creación de sentidos va de la mano con el consumo de
relatos e imágenes. No obstante, este apego a los medias
ha anulado otras formas de comunicación e introducido
el ocio como hábito.
La imaginación y creatividad
van perdiendo terreno en la niñez, porque se piensa que
todas las respuestas están en los medios.
IDENTIDAD TELEVISIVA
Ahora más que nunca,
la teoría sobre la 'cultura de masas' cobra mayor vigencia.
El público pierde la posibilidad de reflexión al
apostar por la forma más sencilla de aprender la realidad
y lo aparentemente visible. La televisión llega a controlar
su tiempo y reconfigura su sentir y pensar sobre el mundo exterior.
De ahí que su identidad se vaya armando desde el consumo
de noticieros, pasando por la atención hacia los 'culebrones'
hasta la curiosidad generada por los programas de farándula,
reinados y crónica roja.
Hay que tomar en cuenta que
la tecnología en cuestión de comunicación
e información ha simplificado y agilitado procesos en
el envío y recepción de mensajes como en la interacción
simultánea con varios actores por medio de herramientas
virtuales.
Sin embargo, el uso que se
ha dado a estas innovaciones dista de ser un beneficio colectivo
por varias razones: a) muchos mass media han dejado de ser 'mediadores
sociales' para convertirse en empresas publicitarias, b) el acceso
a las tecnologías punta de información no deja
ser escaso e incluso inexistente en los países en vías
de desarrollo, c) el papel de algunos medios se ha desvirtuado,
convirtiéndose en supuestas fiscalías, plataformas
políticas, observatorios de la intimidad, d) se ha pensado
en los medios como fines, y no como lo que son: medios.
FANTASMAGORÍA POR
EL PODER
Desde hace algún tiempo
atrás se ha emitido el criterio de que todo lo que no
es visible no existe, como si la realidad se redujera a lo presentado
por los medios.
¿Dónde está
el país profundo del que tanto se habla a viva voz? Desde
esta orientación, el actor que quiere granjearse la aceptación
del público en cualquier esfera tendrá que recurrir
necesariamente a los mass media.
Mucho más, si están
en juego múltiples intereses. Esta fantasmagoría,
no obstante, ha propiciado una guerra mediática entre
quienes desean alcanzar el poder.
La defensa, promoción
y discusión de ideas no está en las tribunas y
mesas de debate, sino en los paneles televisivos, guiados a partir
de la 'investigación' que hace un equipo periodístico
y el conocimiento del tema de los entrevistadores... La pregunta:
¿y dónde queda la participación colectiva?
FALSOS REFERENTES
La lógica del maquillaje
discursivo no solo catapultó a quien no se merecía,
sino que llevó a la fama a expertos en marketing político.
Además, el discurso mediático-político,
como se vive ahora, es una lucha frontal por el manejo y protagonismo
de los medios masivos de comunicación.
Todos quieren participar en
entrevistas, salir en la prensa, coquetearse con las audiencias
y hasta crear sus propios portales de Internet, sin darse cuenta
que este bombardeo no ha creado señales particulares ni
ha facilitado la comprensión de las propuestas, sino más
bien que ha perturbado al elector, pues no sabe a quien creer.
Por una parte, está atosigado de tanta bulla y, por otra,
ha preferido ver el espectáculo sin salir de casa gracias
a los mass media. Algo así como el mito de la caverna
de Platón. Tanto se acostumbraron a la oscuridad, que
el contacto con la luz puede causar daño.
La lógica del spot televisivo
quiere convencer, invadir, persuadir y hasta desgastar el criterio
público. Una ráfaga permanente de propagandas es
llevada al aire para legitimar lo que en la esfera real no es
posible. Amén.
VARIACIONES
«La realidad que se presenta
en los media corre una suerte de adaptación, ya que se
ha subestimado el contexto».
«La imaginación
y creatividad van perdiendo terreno, porque se piensa que todas
las respuestas están en los medios».
«El papel de algunos
medios se ha desvirtuado, convirtiéndose en supuestas
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