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MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002

MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 

El arte de hacer política

La cultura de la renovacion política

Germán Rodas Chaves
grodas@uasb.edu.ec

Desde 1830 la República Oriental del Uruguay adoptó su primera Constitución de tipo unitario y en dicho entorno se configuraron dos partidos políticos que han marcado la vida política uruguaya. De un lado surgió el partido Colorado, de corte liberal, en tanto el otro partido fue denominado como Blanco y tuvo desde su inicio una clara orientación conservadora. El partido Colorado gobernó desde 1848 hasta 1958 y desde entonces, -especialmente debido al ascenso político de las fuerzas progresistas y de izquierda-, los dos partidos tradicionales se han turnado en el poder o han gobernado conjuntamente.

Debido a esta realidad en las elecciones de 1999, Tabaré Vazquez obtuvo el 44 por ciento de la votación pero no pudo llegar al gobierno puesto que el estatuto electoral establecía que para ganar la Presidencia de la República era menester que una candidatura obtuviera en la primera vuelta electoral el 50 por ciento más uno de los votos. En caso contrario, como ocurrió hace cinco años, se debía optar por una segunda vuelta electoral. En las referidas elecciones de 1999 la candidatura colorada llegó en segunda posición a la denominada segunda vuelta electoral y para hacerse de la victoria recibió el apoyo incondicional del partido Blanco. Esta circunstancia obligó al Frente Amplio que estableciese como objetivo central ganar en la primera vuelta electoral, como efectivamente ocurrió en octubre del 2.004, lo cual permitió que el socialista Tabaré Vazquez, en su tercer intento, se posesionara como Presidente de la República oriental del Uruguay el 1 de marzo del 2005.

LA RESTAURACIÓN

El triunfo de Vázquez, empero, no solamente responde a la búsqueda de alternativas frente al bipartidismo que ha experimentado Uruguay a lo largo de su historia, es, además, el resultado de un proceso de restauración política e ideológica que experimentaron los sectores alternativos uruguayos, asunto que en estas líneas deseo remarcar toda vez que la cultura de la renovación y el cambio, -evidenciada en estos años en los países del cono sur del continente-, ha contribuido significativamente para que se proyecten, desde lo propositivo, nuevas opciones frente a la crisis estructural que ha provocado la globalización del neoliberalismo,
El largo y difícil camino de la unidad del pueblo uruguayo, detrás de un proyecto alternativo, tuvo su punto de inicio en 1965 cuando se constituyó la Convención Nacional de Trabajadores, es decir cuando se unificó al movimiento obrero en una sola organización de masas. Posteriormente, el 5 de febrero de 1971, nació el Frente Amplio en donde los La figura del General Liber Seregni fue trascendente en esta tarea y su rol, como fundador del Frente Amplio, siempre fue valorada por los hombres y mujeres que, paulatinamente, se fueron sumando a la cita democrática que dicho movimiento propició a lo largo del país.

LAS DICTADURAS

Cuando el 27 de junio de 1973 el hasta entonces Presidente constitucional Bordaberry se declaró dictador del Uruguay, el Frente Amplio fue sometido a una serie de persecuciones y muchos de sus dirigentes fueron confinados, realidad esta que no le impidió el trabajo, - a veces clandestino-, para acumular fuerzas y organizar al pueblo, circunstancia que se volvió crítica cuando los militares en 1976 asumieron el control directo de la dictadura en medio de una serie de arbitrariedades que afectaron los derechos de los uruguayos, al extremo que la dictadura, a pretexto de combatir la guerrilla, propició una escalada de represión que indignó la conciencia libertaria de los hombres del continente.
No obstante lo referido, cuando el 27 de noviembre de 1983 el Frente Amplio organizó un extraordinario acto de masas en Montevideo, quedó en claro que sus organizaciones componentes no habían claudicado ni se habían amilanado
frente a las dificultades del periodo y que, por el contrario, se había consolidado como una fuerza alternativa, al punto que en el llamado retorno a la democracia, -cuando fue electo Presidente Julio María Sanguinetti-, tuvo una importante votación de la mano de su entonces candidato Presidencial el General Seregni, a quien Tabaré Vázquez dedicó su triunfo el 31 de octubre del 2.004.

LO COMPLEJO DE LO DIVERSO

Desde la nueva etapa institucional uruguaya el Frente Amplio fue creciendo en la conciencia y en el corazón de su pueblo y aquello fue posible no solamente porque logró constituirse en una fuerza de ruptura del bipartidismo, sino debido a la demostración evidente de sus fuerzas integrantes por consolidar la unidad de la tendencia política que representa y, especialmente, gracias a que fue capaz de dar cuenta en su propuesta programática del complejo mundo de lo diverso que experimenta su Patria, lo cual, además, supuso toda ruptura con cualquier forma de dogmatismo, de sectarismo y de vanguardismo.

LOS SUEÑOS

La cultura política de la renovación ha permitido que en el Uruguay se involucren los empresarios, los sectores productivos, los más amplios grupos sociales y las fuerzas políticas progresistas en una tarea común que tiene como objetivo la redención colectiva, ejemplar esfuerzo que nos permite vislumbrar que la tierra de Eduardo Galeano y de Mario Benedetti camina hacia la consecución de los sueños y de las expectativas del hombre y de la mujer comunes, aquellos que sin convocatoria organizada festejaron a lo largo y ancho de la República Oriental del Uruguay no solamente el triunfo de Tabaré Vázquez, sino el inicio de un camino en el que todos son responsables de sus logros y, especialmente, de cualquier fracaso.
En el marco de la innovación creadora que privilegia la democracia participativa, que rescata la defensa de la soberanía, que favorece la integración y que atiende el desarrollo cultural, Uruguay es una vitrina abierta al nuevo mundo de lo posible.

 
 
 
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