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La publicidad en blanco y
negro
César Ulloa Tapia
cesarulloa77@hotmail.com
No se trata de analizar, únicamente,
el efecto persuasivo de la publicidad, pues al respecto hay innumerables
estudios de orden psicológico, sociológico y comunicativo
que nos brindan pautas, pistas y entradas solventes para entender
este fenómeno.
Sin embargo, el tema ofrece múltiples alternativas. Sobre
todo, desde la esfera cultural con relación a los mensajes
que se transmiten en los medios, pues las imágenes,
fotografías y textos crean un imaginario colectivo sobre
los ámbitos social, económico, político
y tecnológico. Es decir, crean una idea del mundo y de
cómo vivirlo. Ideas como el disfrute, el estatus económico,
el consumo, la belleza, el confort y la salud se promocionan
sin ningún tipo de control e investigación.
ROSTROS Y RASTROS
Hablar de la belleza puede
sonar extremadamente subjetivo, si se toma en cuenta que no hay
un criterio científico que permite aterrizar en un concepto
universal. No obstante, la belleza ha sido introducida en nuestros
países desde Occidente como todas aquellas señas
físicas y estéticas europeas y norteamericanas.
En ese sentido, lo bello es sinónimo de alto, blanco,
delgado y juvenil tratando de deslegitimar el propio derecho
de los pueblos a aceptarse como son, cuando también con
la inmensa posibilidad de que formen una apreciación
propia de lo bello.
Hasta ahora no se observa en las publicidades televisivas e impresas
una participación activa y mayoritaria de actores nacionales,
que muestren la diversidad cultural y su riqueza. Todo es un
mosaico de copias extranjeras y fomento de estereotipos.
Esta tendencia excluyente, maniquea y con sesgo racista ha creado
no solo la negación de lo que somos, sino la aceptación
plena de lo que nunca fuimos, pero nadie dice nada.
Cabe refrescar el hecho de que este manejo discursivo se observa
plenamente en telenovelas, películas, videos, etc., donde
el hombre rico, el empresario, el honesto, el político,
el fuerte, el héroe y estrella es un blanco; mientras
que el malo, el corrupto, el delincuente, el villano es negro.
Situación abominable, ya que la población a través
de estos mensajes comienza a fragmentar su identidad. Más
aún, si las bases están recién cimentándose
frente a una cultura dominante que sigue propiciando estrategias,
donde el mundo es de colores.
Del consumo y el estatus
Aunque no sea un descubrimiento,
porque el consumo se apropia de la idiosincrasia con mayor fuerza
en la cotidianidad, no deja de ser un tema de debate y reflexión
imprescindible.
En la actualidad, los índices de compra incrementan aun
en contra de las condiciones socioeconómicas reales de
los países pobres. Y a pesar de que este fenómeno
suene contradictorio, la ilusión de una 'vida mejor' a
través de la adquisición voraz de productos y alquiler
de servicios prevalece.
El mensaje crea una cortina de humo, donde se le hace pensar
a la audiencia que el ascenso en la escala del estatus está
en el poder de compra, en el endeudamiento fácil, en el
'combo', en el querer 'ponerse los zapatos' de los actores publicitarios,
en la idea de la felicidad en un canasto lleno de objetos.
La sociedad de consumo en serie está en boga, contradiciendo
el criterio de exclusividad. Más ahora, en donde la circulación
de cosas y capitales tiene mayor flujo por la globalización
económica. Sin embargo, la gente cree que compra algo
original, hecho solo para ella, a la medida de su cuerpo, al
color de su piel, a la 'altura' de una reunión social.
Pero no solo se promociona la forma de vestir, comportarse, oler
y maquillarse, sino también los beneficios de la 'eterna
juventud'. Las canas, arrugas y rasgos que deja el paso del tiempo
han perdido, según el sistema, el referente de respeto,
sabiduría y experiencia. Llegar a una edad avanzada es
una suerte de insulto, mala palabra y hasta ofensa, aunque parezca
increíble.
Mensajes y desnudos
Los desnudos e imágenes
provocativos son usados para la promoción y venta de cualquier
objeto y oferta de servicio. En muchos casos, nada tiene que
ver el cuerpo con el producto, pero esta ahí. ¿Acaso
la 'erotización' en la publicidad es una garantía
de la venta? ¿No será que nuestra cultura escapa
a la cavilación sobre las bondades, ventajas, características
de los productos y nos quedamos en ver lo supuestamente oculto?
En este tema, vale pensar sobre la 'femenización' de la
publicidad, ya que la mujer es el eje central del relato visual.
Situación que ha provocado polémicas y arremetidas
por parte de las organizaciones de mujeres en todo el mundo,
especialmente.
¿Y LOS NIÑOS
QUÉ?
Desde hace algún tiempo
atrás, la figura de la niñez se ha instalado en
los hogares por el consumo televisivo. Un alto porcentaje de
cuñas, propagandas y publicidades tratan de rescatar el
carácter juguetón, inocencia, sonrisa tierna, maternidad
y fragilidad de los bebés para llegar al lado sensible
de las audiencias, traspasando las limitaciones de género,
edad y estatus que antes tenían las grandes transnacionales
para dirigir una campaña segmentada para públicos
bien definidos. En otras palabras, estos mensajes llegan con
mayor incidencia, porque nadie se pierde la magia que provocan
los pequeños. Curiosidad y expectativa van de la mano.
POCAS PALABRAS, MÁS
IMÁGENES
Es esta época, la información
es considerada como uno de los mayores tesoros de la humanidad,
a diferencia de otros bienes de antaño. Este intangible
se manifiesta de varias formas y maneras. Sin embargo, la lógica
del sistema en cuanto a manejo de publicidad ha privilegiado
el uso de imágenes por la facilidad que brinda para comprender
el mensaje, pues no se requiere de un alto grado de formación
académica para interpretar lo que nos ofrecen.
'Más palabras, menos imágenes', pero con una dinámica
de sucesión rápida de fotos. A diferencia de la
cultura letrada, pocos se detienen en el análisis de lo
que captan sus retinas. El libro se guarda, se subraya, se lleva,
mientras que las imágenes pasan como el viento, por lo
cual tienen que ser repetidas miles de veces.
No se trata de satanizar a la publicidad, porque puede aportar
en procesos interesantes de concienciación en temas como
educación, salud, cultura, preservación del medio
ambiente, interculturalidad, pero sí de hacer un alto
necesario, debido a la manera como se maneja.
Es indispensable introducir elementos de análisis visual
en la población, pues el analfabetismo no es la deficiencia
para leer y escribir, sino también la dificultad de asimilar
contenidos de otro orden o aceptar todo a rajatabla sin entender
los sentidos latentes detrás de cada relato, color, imagen,
icono, palabra, signo. Amén.
Variaciones
"Lo, aparentemente, bello
es sinónimo de alto, blanco y delgado, tratando de deslegitimar
el propio derecho de los pueblos a aceptarse como son".
"La ilusión de
una "vida mejor" a través de la adquisición
voraz de productos y alquiler de servicios prevalece y se impone
desde la publicidad".
"La figura de la
niñez se ha instalado en los hogares por el consumo televisivo
el carácter juguetón, inocencia y fragilidad llegan
al lado sensible de las audiencias".
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