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MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002

MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 

Juan Pablo II, ícono de los tiempos

Para Juan Pablo II el trabajo es grandeza espiritual y material, se identificó con los trabajadores porque él también fue uno de ellos.

Oswaldo Rivera V.

La Iglesia Cristiana Universal, hace algunos año, proclamó el día del Papa Juan Pablo II, Karol Wojtyla, nacido en Wadowick -Polonia-, el 18 de mayo de 1920, por haber sido elegido Sumo Pontífice número 264, el 16 de octubre de 1978 y por su obra trascendental y humana en el concierto de los pueblos.
La presencia de Juan Pablo en Ecuador derramó importantes beneficios identificándose con la concienciación de los problemas del mundo al determinar argumentos sólidos para los caminos de redención divina y terrena. Antes y en estos días de su muerte, sus prácticas e ideales reafirman y ramifican postulados de justicia social.
Su obra poética 'Signo de Contradicción', su encíclica papal 'Rerum Novarun' y sus ideales peregrinos, justifican sus mensajes contra la injusticia y sostienen la solidaridad universal y cristina que ha dado lugar a cambios profundos en las sociedades para evitar la contradicción, los ilícitos económicos, crímenes, violencia, los fanatismos políticos y la pornografía, remarcando "que frecuentemente se violan la honestidad y la justicia en la vida económica, se gastan altas sumas de dinero en armamentos, mientras millones de pobres luchan para satisfacer sus necesidades vitales. El alcohol y la droga infligen graves daños a los individuos y a la sociedad", manifestó enérgicamente en sus viajes.

EN ECUADOR

El Papa con motivo de su visita a nuestro país, se refirió a la juventud comprometiéndola a entrega la vida por los demás, a practicar acciones con amor, a emplear el vigor juvenil para la construcción de una nueva sociedad, a renunciar a la violencia por la fraternidad y a sembrar justicia, verdad y paz. Saludó a los medios de comunicación ponderando la misión delicada y solicitando objetividad incorruptible y el respeto por la dignidad de las personas y sus derechos.
Juan Pablo indica que "debe ser reconocida en este campo la libertad de opinión y expresarse conforme los dictados de la recta conciencia. Pero de ahí deriva también que un adecuado marco de libertad sea imprescindible para el vigor y el servicio eficaz de la comunicación social".

EVANGELIZACIÓN Y CULTURA

De importancia fue la homilía sobre los 450 años de evangelización del Ecuador. El público ecuatoriano de entonces quedó maravillado por el registro histórico de evangelización que hiciera el Papa incluyéndose el pedido de perdón. Habló de los desafíos y dificultades y acentuó en que las "generaciones han ido pasando sobre esta tierra. Una generación ha transmitido a la otra la luz de Cristo que durante cuatro siglos y medio ha iluminado el caminar del Pueblo de Dios del Ecuador".
Exaltó al mundo de la cultura al hablar con los intelectuales ecuatorianos. Hizo alusión a la conciencia religiosa, a la perduración vital del pasado y el espacio social, cuyos valores culturales fecundos y creadores fueran reconocidos por la más alta autoridad de la iglesia católica. Manifestó que la cultura es amor: puede ocultarse Dios en la mente pero se revela en el espíritu del hombre guiándolo por los caminos de la superación y engrandecimiento de sí y de los demás. Pidió que se retire la dictadura del materialismo económico y se cuide el ámbito ecológico.

EL TRABAJO Y LOS INDÍGENAS

Para Juan Pablo II el trabajo es grandeza espiritual y material, se identificó con los trabajadores porque él también fue uno de ellos. "Me duele -dijo- que los pobres sufran por las crisis económicas; urge sensibilizar a los fieles y romper las distancias entre pobre y ricos. En nombre del evangelio convocamos a un esfuerzo sin descanso para que la sociedad sea más justa y humana".
Frente a más de 300 mil indígenas de la Sierra, Costa y Oriente manifestó que conoce de sus problemas y sufrimientos, "seréis respetados como personas y ciudadanos. La iglesia hace suya esa aspiración".
Cuando Juan Pablo miró los rostros indígenas en medio del silencio, sintió elevarse un grito ancestral semejante a los Andes.

MENSAJE DEL 23 DE OCTUBRE

El recuerdo de su presencia y el mensaje de esta fecha merece reflexión permanente dentro de los más serios imperativos de la época. Su corazón cristiano depositó paz, libertad y redención, ello nutre a la comprensión social, a las autorrealizaciones para que sean efectivas en la realidad que vivimos.
SE pide cambio de mentalidad para establecer principios éticos y fuerza productiva que posibiliten acciones de equilibrio económico llenas de amor, independencia de juicio, coraje para sostener las ideas propias con libertad, justicia y respeto a las leyes y derechos.
Juan Pablo II dejó lecciones de amor social, paz y fe, describiendo al hombre en sus claras dimensiones de esperanza y redención, sacrificio y verdad. Profundizó en el ser que trabaja, sufre y se defiende sujeto al eco de su propia voz, situado acaso entre Dios y la persona, talvez, acorralado y víctima de sus propios hermanos.
Juan Pablo II enseña que queda el anhelo de solidaridad y la acción lumínica, por eso su mensaje alimenta el espíritu de pobres y de ricos: indígenas, blancos, negros y de aquellos que nos gobiernan. La personalidad de Juan Pablo continuará recorriendo y trazando caminos de justicia y libertad para que todos reciban salud, educación y pan.
El mundo llora su fallecimiento porque su vida continuará permanentemente agregando nuevas disposiciones en bien de la humanidad y sobrevivirá en nosotros, junto a sus lecciones y obras trascendentes.

 
 
 
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La Hora 2002
- Quito - Ecuador