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MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002

MIERCOLES 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2002
 

La cultura de la fama

Espectáculo y farándula

César Ulloa Tapia
cesarulloa77@hotmail.com

En la actualidad, la agenda mediática se reduce, paulatinamente, al espectáculo y la farándula. El show y la vida de los 'ricos y famosos' se superponen a las problemáticas nacional e internacional. Bajo esta lógica (sin lógica), varios medios de comunicación privilegian lo ligero, banal e intrascendente en macro coberturas que se escapan de la racionalidad occidental. Es decir, el oscurantismo que tanto fue combatido desde la Ilustración ahora es auspiciado por publicaciones, programas de radio y televisión que ganan adeptos, porque ponen al descubierto el chisme a todo nivel.
En ese sentido, la intimidad de un artista, político, intelectual, etc., influye más en la venta de publicidad que un noticiero con gran andamiaje investigativo, plural y ético. Así están en las cosas. 
De esta manera, la realidad es suplantada por una cortina de humo rosa que tiene el efecto persuasivo de hacerle creer a la audiencia que es un lujo saber sobre la vida de sus ídolos, héroes e iconos publicitarios, a pesar de que nunca podrán estar cerca de ellos, cuando sí saber hasta el más mínimo detalle de su rutina. Sobre todo, lo que concierne a sus periplos amorosos.
De ahí que las bodas al particular estilo de Hollywood sean todo un acontecimiento. Incluso, llegan a paralizar pueblos y ciudades enteras, porque los fanáticos no se despegan de la pantalla chica. Pero no contentos con ello, al otro día compran la prensa para ahondar en los detalles que se le pudieron haber escapado al grupo de reporteros y 'paparazzis' de los medios masivos.

DE CARRERAS Y BODAS

Hace pocos días, el mundo entero siguió con la boca abierta el matrimonio del príncipe Carlos con su segunda esposa. Millares de periodistas concentraron sus esfuerzos en cubrir un hecho que no incide para nada en su vida y peor en la de sus países. Sin embargo, la noticia tenía un valor especial por el rating de sintonía que podían generar, debido al culebrón que escribieron años atrás con la muerte de la princesa Diana y la actual esposa del monarca.
Las historias que se entretejieron y se siguen sacando a la luz son únicamente comparables con los capítulos pésimos de las telenovelas venezolanas. En otras palabras, dicen mucho, pero sin ninguna clase de contenido. Malos y buenos, villanos y bienhechores pululan en estos paupérrimos cuentos. Pero al final, entretienen y venden. 
Ante este tipo de coberturas salen a flote algunas interrogantes: ¿los famosos son un producto más de los medios de comunicación o los medios de comunicación son las mejores herramientas para que los famosos se promocionen?, ¿las imágenes que vemos son el resultado de una realidad palpable o la que nos quieren presentar los protagonistas del espectáculo, la farándula y las maquinarias electorales?, ¿el mundo de la imagen se impone o la ciudadanía ha perdido el interés en temas de relevancia social?, ¿acaso hay un matrimonio secreto entre la fama y la mediación mediática?, ¿la realidad es tan o  más rosa que como se la pinta?, ¿quién gana con la banalidad de la información: el público, el medio o el protagonista?, ¿las escuelas de periodismo capacitan en el cubrimiento y análisis de información o en el tratamiento de temas 'light'?

HISTORIA E IMAGEN

No es de extrañarse, en estos días, que el cambio de imagen, look, perfil, comportamiento, etc., sea parte del quehacer diario de millones de personas en el mundo, sin que importe en ello la edad, el género, la condición socioeconómica, la cultura y la religión.
Todo el tiempo, la gente está cambiando su apariencia, porque teme quedarse fuera de la corriente en cuestión de moda, vestuario y maquillaje. Más aún, si el sistema nos ha metido en el bolsillo la idea de la supremacía de la imagen ante todo y ante todos. En ese sentido, la búsqueda por una supuesta originalidad está siempre viva, a pesar que casi todos visten, huelen y se maquillen de forma similar, sino igual.   
No obstante, el tema de la imagen no se queda solo en el mostrar y ser visto por los demás con lo último de la moda, ya que la historia nos da cuenta que en este tema intervienen otros factores relacionados con una serie de comportamientos, códigos, referentes y compromisos sociales que se aceptan entre diversos grupos, sino veamos una multiplicidad de textos de etiqueta y camaradería que abundan en el mercado editorial.
Dicho en otros términos, la imagen es una construcción social que puede auspiciar ganancias y también provocar pérdidas. Este antecedente permite comprender por qué los medios crean un entorno complejo cuando los famosos escapan o se salen de sus propias reglas del juego. 
Antes del matrimonio del príncipe Carlos, los medios de comunicación ingleses y otros internacionales hicieron público el hecho de que una agencia de relaciones públicas de amplia fama global manejaba la imagen de la actual esposa del monarca para lograr una aceptación popular y crear un imaginario colectivo de 'glamour', idoneidad y representación colectiva con el afán de que se olvide el referente dejado por la princesa Diana y borrar el sentido de pertenencia de la gente con esta.
En conclusión, se montó un tremendo aparato publicitario para crear una imagen a gusto y paciencia del público. Las empresas encuestadoras jugaron un rol primario.   

IMÁGENES Y SENTIDOS  

Bajo lo expuesto, parecería que la realidad gira en función de la imagen, ya que la cultura del mirar primero, para juzgar después, se impone y tiene la última palabra. Lo inadmisible de este manejo es que a costa de todo se trata de re-crear a las personas y a los hechos por intereses concretos.
¿Acaso, hablamos de un divorcio radical entre la verdadera personalidad de alguien y de lo que esta proyecta en el ámbito social? ¿Será que la faceta de los hechos es real o una mera adaptación de los medios y las empresas? Por estas razones, la incredulidad sobre lo que sucede se incrementa. Nadie sabe si lo que mira es real, producto de una fantasía o de un burdo maquillaje para esconder temas de trascendencia.
En la era contemporánea se manifiestan dos metáforas. La primera relacionada con el ojo que nos ve y controla el más mínimo de nuestros movimientos o 'Gran Hermano' y la segunda vinculada con el 'Mito de la Caverna Platónica'. En definitiva, todos cuidan de su imagen, porque se sienten mirados, mientras que por otro lado, nadie se atreve a salir de este laberinto por el miedo de quedarse fuera del sistema.
Situaciones de sumo cuidado, pues se estaría tejiendo y consolidando un mundo aparente y no cercano a lo que ocurre en el rincón más pequeño.  
Sin duda, hay una brecha gigantesca entre lo que se transmite y lo que pasa. Lo ideal, en este caso, sería que se representen las escenas de la cotidianidad y no que se adapten a intereses ocultos y mediados por afanes de poder político, económico y social.
Tampoco se puede omitir que muchas imágenes que captan nuestras retinas son apenas simulacros o termómetros para medir la credibilidad, popularidad y aceptación de personas, gobiernos, instituciones, empresas, agrupaciones y organismos de distinto orden, etc. Entonces, ¿de qué realidad hablamos, si todo se reduce a una articulación de formatos y no de contenidos? Amén.    

Variaciones

· ¿Los famosos son un producto más de los medios de comunicación o los medios de comunicación son las mejores herramientas para que los famosos se promocionen?, ¿Las imágenes que vemos son el resultado de una realidad palpable o la que nos quieren presentar los protagonistas del espectáculo?

· "La realidad gira en función de la imagen, ya que la cultura del mirar para juzgar se impone y tiene la última palabra".

· "Todos cuidan su imagen, porque se sienten mirados. La mayoría se niega a salir de este laberinto por el miedo de quedarse fuera del sistema".

 
 
 
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